7.8.2026.- El reloj apenas marcaba un par de minutos para salir en antena cuando Samuel Campo empezó a notar el cosquilleo en el estómago.
Hasta entonces había permanecido tranquilo. “Fue justo antes de empezar cuando fui consciente de lo que venía», recuerda.
Minutos después hablaba por primera vez en directo a través de la frecuencia modulada, una experiencia que llevaba años imaginando. “Me lo pasé como un niño pequeño», asegura. Estudiante de cuarto de Derecho en la Universidad de Cantabria y apasionado de la radio desde hace años, Samuel ha encontrado en el curso ‘Producción de contenidos radiofónicos y pódcast’, organizado por los Cursos de Verano de la UC en colaboración con el Ayuntamiento de Laredo, la oportunidad de cumplir uno de sus objetivos.
Junto a una decena de compañeros participó en la realización de un programa de cerca de media hora de la mano de Radio Laredo en el que hubo entrevistas, conexiones telefónicas simuladas, noticias y trabajo de producción.
Algunos hablaron ante el micrófono, mientras que otros se encargaron de la escaleta o de coordinar el desarrollo del espacio. Eso sí, todos experimentaron la presión y la emoción del directo.
En todo momento, contaron con el apoyo de los codirectores de la formación, los periodistas Cristina Dalmau, de Cadena Dial, y Damián Castañeda, especialista en formación audiovisual en Radiofònics, cuyo propósito fue acercar a los participantes al proceso completo de creación de un contenido sonoro, desde la concepción de una idea hasta su difusión. “Hemos trabajado las habilidades comunicativas, la oratoria, la dicción, la proyección de la voz y distintos géneros periodísticos, adaptándonos siempre a las necesidades de cada alumno», explica Castañeda, ya que no todos aspiraban a dedicarse a la radio.
Es el caso de Joaquín Capablo, investigador en Ingeniería Química de la Universidad de Zaragoza, que viajó desde Aragón para participar por segundo año consecutivo en esta formación. Aunque su ámbito profesional poco tiene que ver con la radio, considera que comunicar con claridad también forma parte del trabajo científico. Por eso, buscaba herramientas que le ayudaran a trasladar el conocimiento generado en los laboratorios y centros de investigación a la sociedad de una forma comprensible. “La comunicación es fundamental para que la investigación tenga impacto y no se quede solo dentro de la universidad», explica. Para él, que ya había realizado otras prácticas en estudio, el programa en directo también supuso un reto. “En directo no puedes parar y empezar otra vez. Tienes que seguir adelante», señala el alumno. En su opinión, “el trabajo en equipo y la coordinación» fueron imprescindibles a la hora de dar paso a cada intervención sin perder el ritmo del programa, una dinámica que, asegura, terminó convirtiéndose en uno de los aprendizajes más enriquecedores de la semana.
Eneritz Albarrán, estudiante de Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos, también se lleva un grato recuerdo de su paso por las ondas. Aunque su formación está vinculada a los medios de comunicación, nunca había participado en un programa en directo. Confiesa que llegó “completamente de cero» y que los nervios aparecieron al ponerse delante del micrófono porque es “una persona bastante introvertida y tímida». Aun así, considera que el curso le ha permitido descubrir que comunicar implica mucho más que dominar las técnicas radiofónicas. “Te enseñan a tener muchísima más seguridad», comenta.
Según Castañeda, “la comunicación es una herramienta útil para cualquier profesión», de ahí que en el aula hayan coincidido estudiantes universitarios, profesionales de la comunicación, investigadores, personal docente, comerciales y trabajadores de otros ámbitos. Gracias a la colaboración de Radio Laredo, los participantes pudieron aplicar los conocimientos teóricos en sus instalaciones, situadas en la Casa de Cultural Doctor Velasco, y ser testigos de su propia evolución y la de sus compañeros.
Por ejemplo, Samuel asegura que el curso le ha ayudado a proyectar mejor la voz y, sobre todo, a ganar confianza. “Me faltaba creer un poco más en mí mismo y creo que lo he conseguido», afirma, convencido de que no dudaría en matricularse de nuevo si la formación se repite el próximo verano. En esa valoración coinciden también Eneritz, que recomienda el curso “a cualquiera», y Joaquín, para quien “sentir que te están escuchando es una sensación diferente, pero divertida».
El curso, a cuya clausura han acudido Rosa Martín, directora del Área de Cursos de Verano, Rebeca Saavedra, vicerrectora de Cultural y Transferencia a la Sociedad de la UC, y Laura Mier, responsable de la sede pejina, ha sido el último monográfico programado este verano en la villa. De hecho, la oferta académica del municipio concluirá la próxima semana con la conferencia ‘El arte como herramienta de transformación social’, a cargo de Yolanda Domínguez.
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