James Rodríguez hospitalizado por deshidratación: el susto que nadie esperaba antes del Mundial

James Rodríguez hospitalizado por deshidratación: el susto antes del Mundial
James Rodríguez

Colombia cerró su doble fecha FIFA con dos derrotas: 1:2 ante Croacia y 1:3 ante Francia. En ambos partidos, James Rodríguez tuvo participación activa, completando alrededor de 60 minutos en cada uno. Pero lo que ocurrió después del duelo contra Francia preocupó a todos los aficionados colombianos. En el vestuario, el mediocampista empezó a sentirse mal, con vómitos. Al día siguiente el cuadro se agravó: comenzó una deshidratación severa que obligó a internarlo durante 72 horas.

La noticia corrió rápido. Y aunque la Federación Colombiana se apresuró a emitir un comunicado tranquilizador — señalando que se trata de una situación ajena a lesiones deportivas y que la evolución es favorable — el episodio dejó un sabor amargo. Nadie quería escuchar esta clase de noticias a solo dos meses del inicio del Mundial.

Para quienes siguen el fútbol sudamericano de cerca y usan mostbet registration para estar al tanto de los mercados y estadísticas de la selección colombiana, este tipo de noticias tiene un peso concreto: un James en plena forma cambia por completo las cuotas del equipo cafetero de cara al torneo.

Lo que dijo la selección colombiana y cómo reaccionó Minnesota United

La Federación Colombiana de Fútbol no tardó en pronunciarse. El comunicado oficial fue claro en un punto: lo que le ocurrió a James no tiene relación con ninguna lesión ni con su rendimiento en el campo. «El mediocampista se encuentra bajo supervisión médica por una situación no vinculada al deporte. La evolución es favorable», rezaba el texto.

Desde el lado del club, Minnesota United también actuó con responsabilidad. El equipo cedió a sus propios médicos para coordinar el tratamiento junto al cuerpo médico de la selección. Además, le concedieron días adicionales de descanso, razón por la cual James no estuvo disponible para el partido ante LA Galaxy. Minnesota ganó de todas formas, 2:1, pero la ausencia del colombiano no pasó desapercibida.

Lo que sí llamó la atención fue el tipo de contrato que el club de la MLS le ofreció a James cuando llegó a principios de febrero: un acuerdo de «0,5 + 0,5», es decir, vigente hasta junio con opción de extensión hasta finales de 2026. Una fórmula poco habitual que refleja las dudas mutuas. Con 34 años cumplidos y 35 a la vuelta de la esquina, nadie se compromete a largo plazo.

Un recorrido reciente lleno de altibajos

Para entender la situación actual de James, hay que repasar lo que ha sido su carrera en los últimos años. Después de brillar en el Mundial de Brasil 2014 — donde fue el máximo goleador del torneo — su trayectoria en clubes se volvió errática. Momentos de clase indiscutible alternados con periodos de inactividad, conflictos con entrenadores y cambios de equipo demasiado frecuentes.

La etapa en Rayo Vallecano fue, quizás, la más desconcertante. En cuatro meses disputó apenas siete partidos, solo dos como titular. Se habló de roces con el cuerpo técnico y con parte de la hinchada. Sin explicaciones demasiado claras, se marchó.

Luego llegó León, en México. Esa etapa fue más productiva: 31 partidos, 5 goles y 8 asistencias en algo más de un año. No fueron números espectaculares, pero sí aceptables para un jugador que había pasado por tantos contratiempos. Aun así, el club no renovó el vínculo. Los resultados del equipo no acompañaron y la directiva decidió hacer cambios.

Ahora está en Minnesota United, y el arranque ha sido discreto: apenas 39 minutos repartidos en dos partidos desde su llegada en febrero. Nada que ver con el jugador que deslumbró durante el pasado Coppa América en suelo estadounidense.

El Mundial 2026 como gran motivación

Colombia tiene mucho en juego en el próximo Mundial. La selección no participó en Qatar 2022, una ausencia dolorosa que dejó marca. Ahora, con el torneo celebrándose en Estados Unidos, Canadá y México, la ilusión es máxima. Y James Rodríguez es, a pesar de todo, una de las principales referencias del equipo.

El debut de Colombia está programado contra Uzbekistán, dentro de apenas dos meses. El tiempo es justo. Si el mediocampista se recupera sin complicaciones de este episodio de deshidratación y logra llegar a junio en condiciones físicas óptimas, puede ser determinante. La historia lo avala: James siempre ha encontrado la manera de rendir cuando más importa con la camiseta de su selección.

Claro que las dudas persisten. No es solo la hospitalización lo que genera incertidumbre, sino la suma de factores: la edad, el rendimiento irregular en clubes, el contrato corto con Minnesota. Todo apunta a un jugador que atraviesa una etapa delicada de su carrera.

Pero el fútbol tiene esa capacidad de sorprender. Y James, cuando está bien, es de esos futbolistas capaces de cambiar partidos por sí solos. Colombia lo sabe, los aficionados lo saben, y los rivales también.

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