El CAC se plantea endurecer la imposición del 25% de música en catalán

CAC

Àlex Gutiérrez publica en ara.cat que en 2005 el Parlament aprobó una ley del audiovisual que contenía una previsión potencialmente muy beneficiosa para la música en catalán: el 25% de las canciones radiadas por las emisoras musicales debían ser cantadas en esta lengua.
Dieciocho años después, se constata que ese porcentaje no se ha cumplido en la inmensa mayoría de casos, ya que las radios de Catalunya han logrado rebajar esta exigencia hasta umbrales tan bajos como el 2%.



La puerta para ello es una instrucción del Consejo del Audiovisual de Catalunya (CAC), aprobada con Josep Maria Carbonell como presidente, durante la etapa del tripartito, en 2007.
Se determinaba que las diferentes emisoras podían pedir una adaptación del porcentaje a la realidad de su mercado, teniendo en cuenta la presencia de canciones cantadas en catalán en los estilos musicales que conformaban su oferta.
Esta adaptación era siempre una reducción: Radio Tele Taxi, por ejemplo, con una programación con fuerte presencia de flamenco, por ahora sólo debe incluir un 7% de canciones en catalán.

Según ha podido saber el Ara, desde la presidencia del CAC se quiere cambiar esta dinámica, porque cronifica la idea de que el 25% es un porcentaje sólo referencial que después no es necesario cumplir nunca.
Además, tampoco existe un control exhaustivo sobre la medida, ya que los prestamistas envían sus declaraciones asegurando que han satisfecho la obligación pactada a la baja, sin que exista un control externo del regulador audiovisual para comprobar si esto ha sido así.

También desde el Gobierno preocupa «el incumplimiento sistemático» del 25%, según fuentes de Presidencia, que recuerdan cómo la competencia, en este asunto, es del CAC.
Sin embargo, sí se quiere intervenir en la cuestión desde el ámbito legislativo. La proposición de ley sobre el audiovisual que se está preparando en la dirección general de Mitjans determina un uso del catalán (o aranés) superior al 25% ya como criterio de adjudicación de las licencias, a fin de emitir a través de las ondas, lo que dificultaría después las excepciones.

El nuevo texto quiere poner también remedio a una de las trampas habituales del sector: disparar las canciones en catalán en el minuto final de la franja horaria, justo antes del boletín de noticias, para que compute en el recuento, aunque sólo haya sonado unos cuantos segundos.
La futura ley exigirá que, al menos, se haya ofrecido la mitad de la canción para poder computarla. Las fuentes de Presidencia consultadas por este diario aseguran que, a raíz del trabajo de evaluación que realizan los técnicos del departamento cuando estudian las concesiones de ayudas estructurales a los medios, estiman que el porcentaje medio del sector ronda el 15%.

El problema está apamado, pero la solución no será fácil. Por el momento, en diciembre se realizó una nueva ronda de adaptaciones ad hoc, si bien en este caso la validez era de tan sólo un año, prorrogable automáticamente a dos.
Se rompía así la costumbre de hacerlas válidas para varios ejercicios, justamente para enviar una señal al sector, en el sentido de dejar clara la voluntad del actual equipo del CAC de acabar con esta inercia.
Sin embargo, el consenso dentro del organismo no será fácil. Al fin y al cabo, uno de los vicepresidentes del organismo es Miquel Miralles, ex presidente de la Asociación Catalana de Radio (ACR) y número 2 durante muchos años de Justo Molinero al frente de Radio Tele Taxi.

Contactada por este diario, la patronal de la radio privada ha declinado comentar el asunto, arguyendo que la entidad sólo se expresa de forma colegiada y no ha habido tiempo de fijar una posición.
Pero el CAC ha recibido ya algunos mensajes informales por parte de agentes del sector sobre el malestar que esta revisión puede generar. A título particular, algunos asociados consideran obsoleto que se ponga el acento en las emisiones de las ondas justo en un momento en el que una parte significativa del consumo se ha desplazado a las plataformas.
Según un estudio de Estados Unidos, sólo el 16% de las horas de música escuchadas por la población corresponden a la radio, mientras que las distintas modalidades de streaming suman ya el 65%.

Una mirada superada
En cualquier caso, la situación de la música en catalán hoy en día no tiene nada que ver con la de aquel 2007, cuando se aprobaron las primeras excepciones.
Se editaron entonces 525 discos con al menos una canción en catalán mientras que, según el último anuario de la música del grupo Enderrock, esta cifra se mueve ya, desde el año 2015, entre las 1.000 y las 1.100 producciones anuales.
Y no se trata sólo de multiplicación de la oferta: el público también está respondiendo de forma inequívoca. En el último año, cuatro grupos en catalán –Antònia Font, Sopa de Cabra, Zoo y Oques Grasses– han logrado llenar ellos solos el Palau Sant Jordi de Barcelona, un hito jamás conseguido hasta entonces.
Y aún podría sumarse Joan Manuel Serrat, que hizo la mitad del repertorio de sus tres conciertos en catalán.

Desde la Academia de la Música Catalana se considera, por tanto, que la actual dinámica no corresponde a la situación del sector. “Los medios privados lo vendieron como una imposición y su argumento durante mucho tiempo ha consistido en decir que no hay suficiente música en catalán, ni suficiente diversidad o calidad –asegura al ARA Gerard Quintana–.
Y, de hecho, en algunos casos los medios públicos lo cumplen justito, justito. Pero una ley está ahí para cumplirla, más aún en un momento en que vemos los índices de conocimiento y uso de la lengua catalana en caída.
Además, el argumento de hace veinte años no está vigente. Hay mucha música en catalán de calidad y muy diversa. Basta con ver la aparición de las mujeres, que durante mucho tiempo tenían una presencia muy precaria y ahora son protagonistas”.

Quintana recuerda, también, la brecha que existe entre la formación musical que se practica en el país y la capacidad después de profesionalizarse: “En Barcelona tenemos cuatro escuelas de grado superior, lo que no ocurre en muchas ciudades.
Cada año formamos a mucha gente que ha decidido ser músico. Pero si no tienen altavoz en catalán, si no hay espacios donde sonar, su profesionalidad les empujará a buscarse un sitio para sobrevivir.
Y ese espacio lingüístico seguro que no será el catalán. Todo empuja a la aplicación de esta ley”.

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1 Comment

  1. Estos se no se han dado cuenta que la gente ya no pone la radio para escuchar música, existe internet, afortunadamente para dejar ba estos dictadores out 🤣🤣🤣

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