Radio Bilbao entra en el Atrio Arriaga, el nuevo corazón del Museo de Bellas Artes, antes de su reapertura

Radio Bilbao

2.7.2026.- El arquitecto Luis Mari Uriarte y el director del museo, Miguel Zugaza, muestran el espacio que conectará las distintas arquitecturas del Bellas Artes cuando culmine su ampliación.

‘Hoy por Hoy Bilbao-Bizkaia’ ha accedido al Atrio Arriaga del Museo de Bellas Artes de Bilbao, exactamente una semana después de que este nuevo espacio pudiera recorrerse por primera vez durante 24 horas, el pasado 24 de junio. Entre sonidos de obra, operarios ultimando detalles y con casco de seguridad, hemos deambulado por el espacio que el arquitecto británico Norman Foster ha definido como «el corazón del museo» junto al coautor del proyecto Agravitas y director de la ampliación, Luis Mari Uriarte.

El arquitecto durangotarra ha destacado que el nuevo atrio no solo une físicamente el edificio histórico, el ahora nuevo y el contemporáneo, sino que reorganiza todos los recorridos del museo. Uriarte ha explicado que la decisión de levantar el gran «palio» sobre el que se apoya la ampliación respondió inicialmente a las dificultades que planteaba el subsuelo del museo. Sin embargo, a su juicio, esa solución técnica terminó generando uno de los grandes aciertos del proyecto. «Ese daño colateral es muy positivo. Deja cobijo a un magnífico hall y reúne toda esta concurrencia de joyas», ha señalado mientras recorría, de la mano de la Cadena SER, el espacio en el que conviven el restaurado Monumento a Juan Crisóstomo de Arriaga, de Francisco Durrio; Lugar de encuentros IV, de Eduardo Chillida; y Bilbao, de Richard Serra.

Durante el programa especial emitido desde la pinacoteca, el director del Museo de Bellas Artes de Bilbao, Miguel Zugaza, ha reivindicado el protagonismo que recupera el Monumento a Juan Crisóstomo de Arriaga, concebido por Francisco Durrio como una fuente sonora. «Él la colocó en el centro de la pérgola del parque y la concibió como una fuente, una fuente no para beber, no es un abrevadero, es una fuente para escucharla. Todos sus caños generan una musicalidad y ahora, al poder acercarse a ella dentro de esta caja que nos han hecho Luis Mari y Norman, tiene una sonoridad estupenda», ha argumentado.

Conservación
Ha subrayado a su vez que el traslado al interior de obras como la escultura de Eduardo Chillida o la fuente de Arriaga responde también a criterios de conservación. «La hemos restaurado tantas veces… creo que ahora la vamos a restaurar menos porque va estar dentro del museo conservada sin las inclemencias del tiempo y con unas condiciones muy buenas de conversación», se ha referido a esta última.

Para Zugaza, el Atrio Arriaga permite comprender mejor la evolución arquitectónica del museo. «Entres por donde entres, tienes un lugar para reconocer que estás en un museo con varias arquitecturas. Pocos museos pueden decir que tienen esa riqueza», ha expuesto el que fue también director del Museo del Prado. De hecho, el arquitecto responsable de Agravitas también ha insistido en esta idea: «Desde el inicio del proyecto existía la idea de convertir este espacio en una auténtica galería urbana transitable. Cuando el museo abra, la gente podrá transitar por aquí mientras el museo permanezca abierto».

Será a partir del 5 de octubre cuando el Atrio Arriaga empiece a cumplir plenamente la función para la que fue concebido: unir el norte y el sur del edificio y convertirse en el gran espacio de conexión del museo. Con ello, el Bellas Artes pondrá el broche final a la transformación arquitectónica más importante de su historia reciente.

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