Radio Zaragoza impulsa una recogida solidaria de alimentos no perecederos



Radio Zaragoza

«Estamos contentísimos de la acogida que ha tenido la campaña y también del resultado, porque la gente ha sido supergenerosa». Es la primera valoración que hace la coordinadora del Banco de Alimentos, Inmaculada Felices, tras finalizar la gran recogida solidaria de alimentos no perecederos, impulsada por Radio Zaragoza en 6 centros cívicos de la capital aragonesa. «Tenemos el centro cívico, el salón que nos han dejado, lleno de bolsas; todos nos hemos quedado emocionados» de la respuesta, resumía tras concluir la colecta.

Aceite, legumbres, potitos, leche de continuación, arroz, pasta, conservas de pescado… fueron solo algunos de los productos que se recogieron. Ahora, hay que clasificar y contabilizar todo lo recogido para hacer el reparto a las entidades colaboradoras. En esta recogida, también echaron una mano los Voluntarios de Zaragoza y Scouts de Aragón.

Y es que durante la pandemia, las peticiones de comida han aumentado un 30 %. Son datos preocupantes. De hecho, de enero a diciembre del año pasado, a través de varias entidades, el Banco de Alimentos atendió a 24.000 personas pero en 2020, desde enero a mayo, han llegado ya a 32.000. «Te necesitamos como el comer» fue el lema elegido.

Un día intenso
Fue un día sin parar de recibir aportaciones en los seis centros cívicos que abrieron sus puertas para dar cabida a esta iniciativa solidaria: en Delicias de la avenida Navarra, en la Estación del Norte, el Salvador Allende de Las Fuentes, en el Teodoro Sánchez Punter del barrio de San José, en el de Torrero y en el Actur en dos ubicaciones: en Alberto Duce y en María Zambrano.

En el Centro Cívico Teodoro Sánchez Punter, en el barrio de San José, «a las 10 menos 10 [de la mañana], que es cuando hemos subido la persiana, ya ha empezado a venir gente» y también a preguntar y «han ido de propio a comprar al supermercado que hay aquí cerca», ha explicado esta voluntaria.

El aumento de las peticiones de ayuda se está notando, señalaba esta voluntaria «entre los que no han cobrado, los que están esperando cobrar, los que no trabajan… son situaciones que nadie elegimos pero estamos fundaciones que podemos echar una mano entre todos», mientras atendía a los vecinos y desinfectaba cada bolsa y producto que llegaba. Otros voluntarios ya iban empaquetando en cajas en la entrada de este centro cívico.

«Nosotros podemos ayudar»
Todos los vecinos que acudían – y que tenían que guardar fila manteniendo la distancia de seguridad – coincidían en lo mismo: «Nosotros podemos ayudar».

«Aunque seamos pobres y tengamos poco, lo poco que demos va a venir muy bien», decía uno de ellos. En la fila, esperando, también una familia: «Sabemos que hay mucha gente que lo está pasando muy mal y, gracias a Dios, nosotros podemos aportar nuestro granito de arena y, sobre todo, porque los niños también tienen que tomar ejemplo y ser solidarios con las personas que lo necesitan».

Una señora acudía hasta el centro cívico empujando un carro de la compra repleto de leche de continuación, conservas, pasta, cajas de tomate frito, arroz y galletas: «Yo puedo hacerlo y hay gente que no tiene para comer ni para nada».

Hasta allí, se acercó el alcalde de Zaragoza, Jorge Azcón, junto a otros concejales del equipo de gobierno, que ha animado a participar en esta donación. «En el Ayuntamiento estamos viendo que ese incremento está ocurriendo; nos lo cuentan las entidades sociales y lo vemos directamente en los servicios sociales». Según ha indicado Azcón, las ayudas sociales de urgente necesidad relacionadas con la alimentación «se han multiplicado por cuatro, de 600.000 euros a más de 2 millones».

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