Radio Zaragoza emite «La Rebotica» desde el Hotel Mediodía en Plan (Huesca)



Radio Zaragoza

Faltan comunicaciones físicas (y, en ocasiones, digitales) y sobran trámites, trabas y barreras administrativas. Además, las normativas y las leyes no incluyen la ‘ruralidad’ como factor a tener en cuenta y se redactan desde las ciudades y los parlamentos, lugares muy alejados del medio rural, que desconocen.

Son algunas de las conclusiones que se han puesto encima de la mesa en La Rebotica, en la Cadena SER Aragón, que se ha emitido desde el Hotel Mediodía en Plan (Huesca), coincidendo con el Foro de la España Vaciada, organizado por Radio Binéfar.

Entre los invitados en La Rebotica, el alcalde de Plan, José Serveto, la contertulia y politóloga, Carmen Lumbierres, el presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Miguel Gracia, y la hostelera, Ana María Puy.

En este foro, las seis mesas redondas analizan la despoblación en esta comarca de la provincia de Huesca. En 1985, los solteros de Plan impulsaron – a través de anuncios en prensa – una ‘caravana de mujeres’. De aquello, salieron más de 30 bodas y que llenaron de niños un pueblo que se estaba quedando vacios.

El presidente de la Diputación de Huesca, Miguel Gracia, reflexionaba acerca de que «municipios de más de 5.000 habitantes tienen problemas también de despoblación y son territorios que pueden estar descompensados; dentro de una provincia como Huesca puede haber una descompensación». Es partidario de «soluciones desde abajo y no desde arriba».

En este sentido, critica que «muchas veces, con la regulación desde los parlamentos, la gente ve que le caen cortapisas, que lo único que hacen es limitar». Apunta que «estudios hacen falta pero también haría falta que en toda legislación se viera como afecta al medio rural».

Por eso, cree Gracia que hay que introducir el factor de «ruralidad» en las normativas y legislaciones, porque «muchas veces desde los grandes despachos de las ciudades no se aprecia cómo afectan y dificultan en el medio rural». No es lo mismo, continuaba, abrir un negocio en un pueblo o en el Paseo de la Castellana de Madrid o en el Paseo Independencia de Zaragoza.

Uno de esos ‘hijos de la caravana’ es el actual del alcalde de Plan, José Serveto. Actualmente, el pueblo tiene 260 vecinos, y aumenta entre 50 y 100 vecinos durante el verano. Señala que la vida para la gente joven en los pueblos es «muy dura, con muchas trabas y muchas exigencias».

Es el caso de la ganadería extensiva, que está desapareciendo. Ya «no hay vacas», incide. «Es un sector que está muy castigado; tenemos pocos apoyo y solo tenemos trabas por todos los lados y ganaderos jóvenes ya no se incorporan; no hay relevo y la PAC cada día es más penosa y está cobrando gente que no se lo merece y la reforma [de esta política comunitaria europea] va a ser la gota que va a colmar el vaso». Pronostica que «en 10 años, en la alta montaña, ya no habrá ningún ganadero».

Ana María Puy, regenta el Hotel Mediodía, y con el fin del estado de alarma y la relajación de medidas poco a poco le han ido llegando reservas para el verano, sobre todo de tuirsmo nacional pero también francés, por la cercanía con la frontera. El teléfono «no para de sonar» y «los visitantes tienen ganas de salir, necesitan naturaleza».

En este sentido, reclamaba que «no puede desaparecer la ganadería porque este valle todavía tiene alma, esencia, que se hace entre todos». Así, «si nos dedicamos todos al turismo y a la imagen, al final todo es cartón, como ha ocurrido en otros lugares, y la esencia y la magia del valle la hacemos todos; a esta gente se les debe ayudar y deben estar en el mismo nivel que el turismo».

La caravana de 1985 vista desde 2021
Ana María es hija del alcalde de Plan en 1985, José. Recuerda que «hubo un momento de incertidumbre pero dijo que a esos muchachos había que apoyarlos».

Durante estos casi 40 años, la sociedad «ha cambiado mucho, y creo que la entrada en la Unión Europea en 1986 nos dio un cambio a todos, en el mundo rural y el mundo urbano», ha señalado la politóloga Carmen Lumbierres.

Sin embargo, «éramos más inocentes en el mejor sentido de la palabra», ha valorado. Esta ‘caravana de mujeres’ de 1985 era «mucho más inocente, hecha desde las ganas y desde el corazón, más que otras que se han sucedido – ha habido más de 700 caravanas -, que buscaban más el lucro económico que no un problema como la despoblación o el emparejamiento», continuaba.

Además, añadía, «la utilización de la mujer ahora es mucho más burda, por ejemplo, en programas de televisión, como ‘First Dates’ o ‘Granjero busca esposa’, que hacen un perfil de la mujer mucho más denigrante y un perfil del medio rural más paleto y que se ajusta poco a la realidad del medio rural».

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