Paco González (COPE): «El periodismo político ha caído en el mismo forofismo que el deportivo»



Paco González

Ángeles Caballero le ha entrevistado para elconfidencial.com:
Llega con otra compañera inseparable: una lata de Coca-Cola light. Es friolero, amable, apasionado de la II Guerra Mundial y 007 y acaba de iniciarse en una nueva afición.
Dicen de Paco González que es el racional y que «su compañero de vida», como define a Pepe Domingo Castaño, es la parte emocional de la pareja. Ambos son las cabezas más visibles de ‘Tiempo de Juego’, el programa de deportes del fin de semana en la Cadena COPE.

Lejos queda la ‘bomba’ informativa que supuso su despido de la SER después de más de dos décadas y su posterior desembarco junto con otras cincuenta personas en la cadena de la Conferencia Episcopal. Lejos también queda el episodio que lo convirtió, a su pesar, en actualidad. Fue en febrero de 2014 cuando la mujer y la hija del periodista sufrieron una agresión con arma blanca por parte de una mujer, hoy en prisión, obsesionada con él. Una fecha y un hecho de los que no querrá hablar demasiado.

González llega a la entrevista con otra compañera inseparable, según cuentan los de su equipo: una lata de Coca-Cola light. Es friolero, amable, apasionado de la II Guerra Mundial y 007 y acaba de iniciarse en la afición de ver películas en las que hace frío.

  • Buenas tardes, Paco González. Reconózcame, por favor, que es un tipo con suerte. Le dieron cargos de responsabilidad a una edad en la que otros llevábamos teletipos y cafés a los jefes…
  • (Sonríe). Sí, tuve suerte desde el principio. Hice unas pruebas para entrar en una especie de taller de prácticas en la SER. Había que hacer un examen, un test de actualidad, una prueba de redacción, y luego había una cosa que se llamaba improvisación, a la que entrábamos de dos en dos. Entré con una chica que dijo: «Voy a hablar de la figura de Adolfo Suárez en la Transición Política». Y se puso a largar, bla, bla, bla. Y yo pensando: «Joder…». Mientras, pensaba de qué iba a hablar. Se tiró cuatro o cinco minutos que a mí me parecieron dos horas, parecía que estaba dando una conferencia. Al terminar le dijo el jefe: «Continúa», y entonces empezó a titubear. Así que pensé en contar una historia graciosa, con principio y final, para que no me pasara lo mismo. Y dije: «Voy a hablar de la importancia de Frank Sinatra en la dieta de Betanzos». Te lo resumo. Frank Sinatra había dado un concierto en el Bernabéu, en las primeras filas había un gordo que había clavado una silla y los cuidadores no lo vieron bien, el Real Madrid jugó contra el Bayern y cayó eliminado con una ocasión de Butragueño que perdió por haber metido el pie en el agujero que hizo la silla. Entre el público estaba el carnicero de Betanzos, que era muy madridista y viajaba siempre a ver al equipo cuando jugaba en Europa y murió por un infarto al ver fallar ese gol y en Betanzos no se comió carne durante un tiempo. Yo creo que la historia hizo gracia y el del examen debió pensar: menudo hijo de puta, cómo me ha esquivado.
    Mira, siempre me han mirado con buenos ojos los jefes y los compañeros, es enorme la calidad de la gente de la que me he rodeado, he tenido suerte en todo. Me echaron de la SER y me llamó J. J. Santos al día siguiente para ir al Mundial de Sudáfrica. Afortunadamente mis hijos nunca han querido ser periodistas, porque no creo en la suerte heredable.
  • Le pide a su equipo que sean buenas personas y currantes. ¿Eso basta para hacer carrera? A mí me queda el poso de que los que llegan arriba son los ambiciosos, los sin escrúpulos… de la ética ya hablamos otro día.
  • Yo pensaba como tú, que la vida le va mejor a los cabrones. De hecho mi tango preferido es ‘Gira’, que dice no esperes nada de nadie. He conocido a jefes de todos los pelajes, los que estaban en su mundo, los muy intensitos… han sido más jefes malos que cabrones. (Michael) Robinson me contó una vez que había conocido a Matt Busby, que fue presidente del Manchester United después de ser entrenador, una leyenda absoluta, y lo que más le llamó la atención es que le había hecho sentir importante. Cuando me lo contó lo asocié inmediatamente con una cosa que me pasó nada más entrar en la radio. Vicente Marco, el que amamantó Carrusel (deportivo) y lo hizo crecer durante décadas, era Dios para mí, porque había creado el formato que a mí me gustaba, y aparecía por la radio ya jubilado y nos decía: «¡Qué buenos sois! ¡Y qué malos éramos nosotros!». Eso me hizo plantearme una meta: Cuanto mejor me vaya, más humilde. Se puede tener una carrera llena de éxitos siendo buena persona.
  • El deporte genera siempre algo de recelo y esnobismo. La superioridad moral con los que hacen periodismo deportivo, los que se echan las manos a la cabeza porque el diario más leído en España sea ‘Marca’… ya sabe, incultos gañanes que hace mucho que no tienen un libro entre las manos…
  • Es algo que me ha acompañado desde que llegué: «los de deportes». Son clichés tan establecidos como pueden tenerlos los de la prensa del corazón. Creo que en parte se debe al desconocimiento de adónde se dirige la comunicación. El entretenimiento, del que forma parte el mundo del deporte, es también lo más consumido en Estados Unidos, no es precisamente la CNN. Los compañeros de profesión que lo interpretan así tienen un problema serio, porque mira, haciendo información de Bolsa, que es mucho más importante que un entrenamiento del Real Madrid, te van a leer cien millones menos de veces.
    Pero si ese desprecio lo manifiesta alguien que no tiene nada que ver con los medios de comunicación, ahora le entiendo. Hemos caído en un bufandeo y un forofismo que no me gusta nada. La única manera de escaparme de eso sería decir que los de informativos están igual. Yo pongo tertulias políticas y sé lo que van a decir antes de que hablen.
  • Es una escuela…
  • Sí, no sé si aquello empezó en aquel programa de Telemadrid y Canal 9…
  • ‘Tómbola’.
  • Eso es. O a lo mejor se inició en una tertulia de deportes discutiendo entre varios. En todo caso, me parece lamentable. Y en política me molesta mucho más, porque en deportes no te afecta que alguien esté a favor o en contra de Koeman o Florentino.
  • Una mujer preside Alemania, otra el Banco Central Europeo (BCE), otra la Comisión Europea y otra tiene el despacho cerca de aquí, en la Puerta del Sol. ¿Qué pasa con las mujeres en las tertulias deportivas?
  • Me lo pregunta cada año una estudiante al empezar el máster. Y siempre digo: mira a tu alrededor. ¿Cuántos sois? 16. ¿Cuántas sois? Dos. En lo que respecta a mí, solo puedo decir que entran menos mujeres que hombres. Esa es mi teoría, pero puedo estar equivocado.
  • Ayer me decía un miembro de su equipo que una vez dijo: «A mí no me han dado un micrófono para quedarme a gusto». ¿Le resulta fácil contenerse? Porque recuerdo la que se lio por el asunto del «lamejeques» (así denominó a Xavi Hernández y a Josep Guardiola por cuestionar la democracia española)…
  • La frase del micrófono la he utilizado en dos contextos. Se trata de que se quede a gusto el oyente, no yo, porque no voy a decir «me han hecho una rebaja de puta madre en BMW». Pero tampoco el micrófono está para que yo hable de cuestiones políticas. Esa línea la pasé una vez y a lo mejor otras, pero sin darme cuenta.
    El asunto del «lamejeques» lo hice totalmente aposta, era un asunto que ni siquiera era político, sino de lógica aplastante. Yo respeto cualquier ideología y si Guardiola se siente catalán, solo catalán, y no español, pues allá él. Cómo le voy a decir cómo se tiene que sentir… Es tu vida, tú decides. Pero para defender tu sensibilidad, no agredas permanentemente a mi país. Y si es una vez, vale, pero ir extendiendo por ahí que aquí no hay libertad, digamos que reventé. Y añadí a Xavi (Hernández) porque había ido también por ahí echando miguitas. Cuando criticó el fallo del Tribunal Constitucional sobre el ‘procés’ pensé: «¿Pero se lo habrá leído?» Porque yo no lo hice. Emitir una opinión tan contundente siendo personaje público cuando eso lo dictamina gente muy preparada… Me harté y lo solté. Y la verdad es que no me han felicitado tanto nunca, mucho más que por el gol de Iniesta. Había mucha gente que le molestaba lo mismo, que no es el independentismo, sino que se metan con la tierra de nuestros padres. Mira, tengo una edad por la que he visto una España en blanco y negro y ahora es en color, no me digas que esto es una dictadura. Vete a defender los derechos de los homosexuales en los Emiratos, ¿o allí no pasa nada?, o los de los obreros de Indonesia o Bangladesh que están muriendo mientras construyen los estadios para el Mundial de Qatar, que viven en pisos colmena…. Oye, que hay informes muy serios y documentales de la BBC al respecto. Si tienes capacidad de hablar del país que te vio nacer, también deberías serlo del país que te está pagando.
  • Aún está a tiempo de aceptar una oferta por un partido político…
  • No, porque rajo mucho de ellos. El otro día dije que lo único que han votado todos los grupos a favor este año en el Congreso es la subida de sueldo. No oí a ningún político decir que es una vergüenza que en pandemia estemos pensando en esto. Es imposible tengan interés en dirigirse a mí.
  • Me gustaría que me contara qué recuerda del cambio de la SER a la COPE, que también llevó aparejado el encasillamiento por parte de los oyentes. Antes eran muy de izquierdas y ahora todo lo contrario. Un análisis finísimo, como ve…
  • Siempre digo que para contar un gol en Las Gaunas da igual desde dónde lo hagas. En la SER fuimos muy felices pero dejamos de serlo los dos últimos años, había ciertas tensiones y crispaciones que prefiero no recordar. Te cambia que llevas 22 años yendo al mismo sitio, al mismo garaje, la misma silla y de repente te han echado y ya no estás. Todo este asunto que te resumo en el fondo es mucho más denso, se trata de un montón de personas que toman una decisión que va a afectar a sus vidas. Valoro muchísimo las 50 decisiones tomadas, mucho más que la mía. La mía era sencilla, porque me había echado.
    Fue una decisión dura, pero me pasaron cosas extraordinarias. Al día siguiente me llamó José Luis Sáinz, que era el consejero delegado de Vocento, que tenía Punto Radio. Ese día también me llamó J. J. Santos, y en cinco días me reuní con Radio Marca, Onda Cero y COPE. Eran días en los que salía de una reunión y entraba en otra. Me acuerdo de que me citaba con todo el mundo en el mismo hotel en el que me citó el primero. Por un lado pensaba: «Qué bien que me quieren», pero por otro lado sentía el vértigo de dejarme a gente atrás. No sé ni cómo lo manejé. Fue la suerte otra vez.
  • Usted ha vivido momentos muy duros en lo personal. Le recuerdo perfectamente el día que volvió a la radio después de la agresión a su mujer y a su hija…
  • Me recuerdo esos días pidiéndole a los míos que no encendieran la tele. Lo que yo percibí, sin leer prácticamente nada, es que la gente fue muy respetuosa.
  • Me cuentan que el programa que hicieron durante el confinamiento, premiado con un Ondas, fue bastante improvisado, casi como aquella dieta de Betanzos modificada por Sinatra.
  • Aquellos días tuvimos una sensación de cadena. Primero se para esto, luego lo otro, y de repente todo el deporte se paró. Nos sentamos a hablar con la emisora y les propuse que si informativos quería hacer las 48 horas del fin de semana me parecía normal, porque eso era lo importante, pero que contaran con nosotros. Pensaba: el que está solo en casa, o con la familia, pero sin salir, en algún momento va a encender la radio. Si es oyente, va a comprobar si estamos haciendo el programa. Y para mí la radio es información, pero también es compañía. Y es algo a lo que recurres en los momentos importantes, en el 23-F, en el 11-M… y esto era como un 23-F permanente. Mi generación nunca había vivido algo semejante, tampoco las anteriores. La radio tenía que estar ahí.
    Primero pensamos en emitir especiales, algo grabado, un poco de Maldini… Y pensé: «No, todo directo y hablemos del virus a nuestra manera». El equipo de producción se pegó una paliza… Fuimos mezclando e inventándonos cosas.
  • Era también extraño comprobar cómo algunas de las voces que nos han acompañado durante muchos años también se habían contagiado, como Manolo Lama, o enterarte de pérdidas en directo, como cuando tuvo que dar la noticia de la muerte de Lorenzo Sanz…
  • ¡Y Pepe (Domingo Castaño)! Sintió que era el final de lo mal que se sentía… Es que no soy capaz de recordar qué entrevista me impactó más, porque casi todas eran tremendas, pero con la de Pepe, que es mi compañero de vida, me quedé acojonado, porque no sabía que había estado tan malo. Yo perdí a Rado (Radomir Antic), pero muchos han perdido a padres, madres… Lo bueno de esto es que como nos escuchaba mucha gente conseguimos algunas cosas: mascarillas para la Comunidad de Madrid, ayudas para microproyectos de empresas sanitarias, que volvieran algunos españoles para los que nadie fletaba un avión. Dimos mucho por saco a las embajadas y a Exteriores.
  • ¿Cree que volveremos a los estadios o habrá que disfrutar el deporte de otra manera?
  • Hay una visión pesimista de la vida que asegura que ya nada será igual. Ayer leí una noticia que me parecía tristísima: decía que volverá público a Anfield, pero no habrá cervezas, ni cánticos ni los abrazos. Y de inmediato pensé: mentira. Yo volveré a Anfield con todos ‘mamaos’ y gritando el ‘You’ll never walk alone’ como si no hubiera un mañana. Esto pasará y trataremos de volver a la normalidad. Ya verás cómo en Año Nuevo te acordarás de mí cuando veas el telediario y digan: «Intervenidas más de 500 fiestas en España». Porque la gente quiere normalidad aunque esté prohibida. No es que esté llamando a la desobediencia, es que es lo que va a pasar.
  • Apuesta fuerte por las fiestas ilegales en Nochevieja. ¿Tiene tan claro que Biden jurará su cargo en enero?
  • Sí, hombre. Lo que me pregunto es hasta dónde quería llevar Trump la pelea, aunque en verdad lo que me preocupa son los vaivenes económicos que se producen cuando se mueve un elefante y entra un bisonte. Si hay sacudidas económicas acaban llegando aquí, y provoca paro y crisis social. Ahora por ejemplo estoy muy atento a la Bolsa, aunque no tengo nada invertido, porque en Estados Unidos está bajando y en Europa está subiendo. No sé si es que los grandes fondos de inversión están aquí y esperan a ver cómo se porta Biden, o ya no creen en Biden y se vienen para acá… Estoy muy pendiente porque las grandes cifras que no nos interesan a nadie son las que acaban provocando colas en el paro.

62088

loading…