Nuevo libro detalla los esfuerzos de Radio Vaticano en desmentir falsas informaciones de la propaganda nazi



Radio Vaticano

En Gaudium Press leemos que un nuevo libro que analiza las estrategias de propaganda del régimen nazi en Alemania y hacia el extranjero a través de la difusión de noticias falsas (conocidas actualmente con el término «fake news») menciona un aspecto poco conocido de la labor comunicativa de la Iglesia.
Radio Vaticano, la emisora de la Santa Sede trabajó activamente para frenar esta influencia, al punto de ser motivo de grave preocupación para los dirigentes.

El texto se titula «Radio Hitler», fue escrito por el periodista Nathan Morley y su lanzamiento está previsto para agosto de 2020. A pesar de no haber llegado a las librerías, el informativo Crux tuvo acceso a apartes del libro en el cual se describe la preocupación del ministro de propaganda de Hitler, Joseph Goebbels, por la labor informativa de Radio Vaticano, contraria a los intereses del régimen.
«Él nunca entendió realmente cómo una estación de radio independiente podría transmitir desde lo que veía como la capital del mayor aliado de Alemania», describió Morley a Crux. «Para él, toda la operación de Radio Vaticano fue totalmente desconcertante». La preocupación del funcionario era tal que encargó el monitoreo 24 horas de la señal vaticana y recibió informes casi a diario sobre sus contenidos.

Entre las informaciones que el régimen nazi quería ocultar y que llegaban a conocimiento de la opinión pública a través de Radio Vaticano figuran los atropellos sufridos por los polacos bajo la dominación alemana, catalogados como «horror y excesos inexcusables» en un reporte de 1939. La emisora pontificia también detalló en 1940 las medidas represivas contra la Iglesia en Alsacia, Lorena y otras partes de Francia.
«Como era de esperar, la estación sufrió un ataque electrónico por interferencia y se vio obligada brevemente a transmitir algún programa en dictado lento», recordó Morley. «Luego, la interferencia fue tan mala que la Radio Vaticana tuvo que cambiar la frecuencia». Pero la represión no era la única arma del régimen. «En una forma retorcida típica, los nazis fingieron apoyar a la Iglesia en sus servicios de radio en el extranjero, especialmente después de Stalingrado», indicó el autor.

«Se intentó ganar el apoyo de las comunidades estadounidenses jugando con sus sentimientos religiosos». Ante naciones católicas como Irlanda, los funcionarios nazis fingieron sentir aprecio hacia la Iglesia Católica y el régimen llegó a describir su ataque a Rusia como una supuesta cruzada cristiana contra el comunismo en la cual la Iglesia Católica local estaba supuestamente comprometida.

De una manera similar a como la Iglesia Católica ha superado todo género de persecuciones, Radio Vaticano continúa sus labores tras 89 años de existencia. Pertenece desde enero de 2017 a la Secretaría de Comunicaciones de la Santa Sede. Las cadenas de desinformación de la propaganda nazi y sus numerosas emisoras falsas creadas para sembrar desesperanza en sus adversarios desaparecieron con la caída del régimen al final de la Segunda Guerra Mundial. Con información de Crux.

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