Miguel Mena (ex Radio Zaragoza): «Sentirte tan querido da significado a toda una vida»



Miguel Mena

Adriana Oliveros le ha entrevistado para El Periódico de Aragón:
Escritor, locutor, hijo adoptivo de la capital del Ebro. Este viernes cerró una etapa de 38 años en Radio Zaragoza para centrarse en otros proyectos. Vive entre música y letras. Vive enamorado del Moncayo. Ha escrito más de 20 libros. Ahora inicia un nuevo capítulo.

  • Deja la radio tras 38 años, y también nos deja un poco huérfanos como oyentes…
  • Tengo un sentimiento encontrado. Me da mucha pena dejar la radio, pero tenía la sensación de que era el momento. Ahora. A mí también me da un poco de vértigo…
  • Se retira, para hacer otras cosas…
  • Ha sido una baja voluntaria. Me retiro de esa obligación del programa diario, de una disciplina horaria… Quiero cierta libertad para centrarme en otros proyectos, sobre todo, relacionados con la literatura.
  • Estos días, ha habido un gran cariño de sus compañeros, de los oyentes, de todos.
  • Estoy desbordado. Estoy abrumado. Siempre me he sentido reconocido. La radio crea, sobre todo, familiaridad. Lo estoy comprobando. Puedo decir que sentirte tan apreciado da significado a toda una vida. Ni en sueños podía imaginar algo así como empecé. Gente que dice: «Te sigo desde que tenía 13 años, desde Parafernalia».
  • Hablando de los inicios… ¿Recuerda la primera vez que pisó un estudio de radio?
  • Perfectamente. Primavera del 83. Me acuerdo de los primeros compañeros. El primero de todos, Sandro D’Angeli. Me acuerdo de Tino Casal, que fue el primer famoso que vi en la radio, del que me chocó que iba vestido como iba en al tele. Y me acuerdo de algunos de los grupos que pinché en el primer programa que hice de Parafernalia: Los Clash y The Specials.
  • ¿Cómo acaba un madrileño de Carabanchel enamorándose de Zaragoza?
  • Mi familia procede de Calahorra y Zaragoza era la ciudad de mis veranos. Mi tía Pili, la hermana pequeña de mi madre, vivía aquí, en San José. Nos bañábamos en el Ebro o en la piscina del Parque Grande, iba al Rialto… Mi prima se enteró de que hacían pruebas en la radio, que a mí ya me había atrapado desde pequeño, por culpa de mi madre que iba por toda la casa con un transistor. ¡Y me presenté!
  • Ha citado Parafernalia… Y curiosamente su primer libro surge ahí.
  • Parafernalia era un programa musical, pero como era por la noche metía cosas que escribía. Y mi primer director, Jesús Muro, me dijo: «Con todo eso que escribes, ¿por qué no hacemos un libro?». Fueron 600 ejemplares editados por la radio, en 1985. Hoy es una rareza. Luego tardé en publicar porque el primera novela me costó mucho y encima, tiene todos los errores de un primerizo (risas). Ahora tengo veinte libros publicados. Lo bueno es que con esa novela me creé el hábito de escribir.

En la música surgen muchas de sus historias. De un disco de los 60 que encontró en Radio Zaragoza nació ‘Canciones ligeras’. Y el año pasado publicó ‘Canciones tristes que te alegran el día’.
Los libros se han alimentado muchas veces con cosas de la radio. Canciones ligeras nace de un descubrimiento de un disco de los años 60 gracias al Desván, que es un programa que hacía en Dial nacional. Ahí descubro la historia de Los 3 Carino. Y en Canciones tristes, hay una reflexión sobre lo que ha supuesto la música melancólica.
De sus novelas han salido películas como ‘Un Dios que ya no ampara’, nominada a los Goya, o ‘Bendita Calamidad’. Ambas con Gaizka Urresti.
E importantísimas para mí. Y los dos proyectos ambientados en el Moncayo. Y Gaizka lleva tiempo intentando adaptar otra novela mía, Alcohol de Quemar.
En ‘Bendita Calamidad’ hasta hizo un cameo como guardia civil.
¡Me encantó! ¡Teníamos un Nissan auténtico del cuerpo! Ana y Alberto me enseñaron a montar un control y me pareció que me sentaba muy bien el uniforme (risas).

  • ¿Qué tiene con el Moncayo?
  • Me enganché por Bendita Calamidad. Acabé comprándome una casa. Dormía aquí y me iba a hacer el programa a Zaragoza. Me gustan todas sus caras. He encontrado ese lugar del que te enamoras. Y es un amor que crece con el tiempo.
  • Su wikipedia dice que solo le queda pisar 40 de los 731 municipios de Aragón.
  • Puede que menos. Una de las ideas que tengo ahora es completar esa lista.
  • Esos viajes también tienen que ver con su ‘Toponimia nimia’, una sección de la radio que se hizo libro. ¿Por qué le gustan tanto los ripios y las rimas?
  • Creo que fue culpa de Tip y Coll. El diccionario de Coll, que me inspiró mucho. Me acuerdo de unas de las definiciones decía: «Esfera: no te fallas todafía». ¡Se me contagió! (risas). En la toponimia nimia, había un equipo maravilloso: Mikel Alcázar, Ana García Terrel y Eva Hinojosa.
  • ¿Cuál es su plan desde mañana?
  • Estoy con una novela y un proyecto con Gaizka. Quiero tiempo para eso y para Dani (su hijo), la familia… Y para salir en bici.

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