Los restos de Radio Liberty se instalarán en una rotonda a modo de monumento histórico

La alcaldesa Silvia Monar junto a los restos de las antenas de Radio Liberty

Los únicos restos que quedan de las superestructuras, o tramos de las torres, que sujetaban las antenas de la desaparecida emisora Radio Liberty de Pals se volverán a despegar. Esta vez, sin embargo, como recordatorio de un pasado que estuvo ligado durante décadas a la historia del municipio y, muy especialmente, a su paisaje. La idea del gobierno de Pals, de Junts epr Pals-AM y el PDeCAT, es situarlas junto a la playa, en la rotonda situada junto a la Torre Mora, en el camino que daría acceso a las antiguas instalaciones de la emisora.

Piezas de museo

Los restos que se conservan son del tramo B, las que estaban situadas a la entrada de la emisora, con una altura de unos 145 metros. No eran las más altas, porque estas correspondían al grupo D, con 165 metros de altura. Eran el apoyo de las llamadas “cortinas radiadores y cortinas reflectores”; la reflectora era para no radiar en dirección al núcleo de Pals, y radiar el doble en dirección a Moscú.

Este es un proyecto que, según explica la alcaldesa, Silvia Monar (Junts per Pals-AM), quiere convertir lo que ahora son trozos de chatarra guardados en un elemento que recuerde esta emisora, que comenzó su historia el 23 de marzo de 1959. Estos tramos que quedan son seguramente los únicos vestigios. Monar no quiere dejar de tener unas palabras de agradecimiento para el entonces alcalde, Josep Comas Ametller, que fue quien, según cuenta, tuvo la idea de preservar una pequeña parte de esta historia y decidió quedarse estos tramos; de hecho, estas grandes estructuras no eran las antenas, sino sus apoyos. Pero, en todo caso, y con sus colores blancos y rojos, fueron durante décadas la imagen y, a la vez, el gran impacto visual y paisajístico en la playa de Pals.

Trabajo técnico

“Este mandato decidimos recuperarlas, pensando que al hacerlo estaríamos recuperando algo una parte de nuestra historia”, explica Monar. Los restos de las estructuras están dentro del campo de fútbol y, con los años, se fueron cubriendo de vegetación; ahora se han desbrozado y vuelven a ser visibles, en espera de su restauración y colocación.

La experiencia de la gran esfera del Fórum de las Culturas de Calonge hace que se plantee un proyecto que debe garantizar primero la seguridad, en cuanto a la sujeción, y también ser cuidadosos con las tareas de mantenimiento.

La caída de un gigante símbolo de la guerra fría

La primera emisión, con el nombre de Radio Liberación del Comité para la Liberación del Pueblo Ruso (AMComlib), tuvo lugar el 23 de marzo de 1959 a las tres y cinco de la mañana. Lo más espectacular de las instalaciones fueron sin duda las torres metálicas que contenían las antenas y que tenían una altura de entre 25 y 40 metros. La potencia de la emisora era espectacular, porque era de 1.350 kilovatios en total. Si bien siempre fue conocida popularmente como Radio Liberty, la emisora tuvo otros nombres: Radio Free Europe y, finalmente, Oficina Internacional de Radiodifusión / Voz de América (IBB / VOA International Broadcasting Bureau / Voice of America).

Hace once años que las antenas fueron derribadas, pero, de hecho, debería hacer doce. La voladura se retrasó porque en 2005 el entonces consejero de Medio Ambiente de la Generalitat, Salvador Milà, quería preservar una antena para situar un captador de gas de carbono (CO2). Este proyecto quedó en el camino cuando finalmente la Generalitat y el Estado acordaron poner fin a un debate que lo único que hizo es retrasar el proceso todo un año. Finalmente, el 22 de marzo de 2006, más de 700 toneladas de chatarra se desplomaron en Pals durante la voladura controlada de las estructuras Esta ya había dejado de emitir el 25 de mayo de 2001, silenciando 42 años de propaganda.

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