Julia Varela (RNE): «Me gustaría saber cuál es la varita mágica de Eurovisión»



Julia Varela

J. Moreno le ha entrevistado para Las Provincias:
La periodista Julia Varela (Pontevedra, 39 años) ya se encuentra en la ciudad de Róterdam ultimando los detalles para comentar, junto a Tony Aguilar, la gran final del festival de Eurovisión (sábado, 21:00 horas, TVE). La locutora de RNE comenzó su aventura eurovisiva en 2015, cuando acompañó a José María Íñigo en la narración del concurso. Ahora se enfrenta a la edición más extraña por la pandemia, en la que Blas Cantó será el representante español.

  • ¿Cómo afronta este año el festival de Eurovisión?
  • Ya son unos cuantos años, desde el 2015 que empecé con José María Íñigo. Este año, con el parón de la pandemia, creo que es una edición muy especial y que todos vamos a acoger con muchísimas más ganas. En un contexto tan delicado y habiendo vivido la cancelación de la anterior edición, yo tengo el doble de ganas de este festival. La pandemia nos ha hecho que cojamos ahora todo con muchas más ganas. Y Eurovisión, pues mucho más.
  • ¿Cuánto tiempo le dedica a preparar la retransmisión?
  • La preparo casi todo el año. Cuando empiezan a salir los artistas y se presentan las canciones, me empiezo a empapar de todo. Es una cosa progresiva. Cuando llegan los días previos, pues todavía más. Cuando llegas a la retransmisión del festival ya tienes todo trabajado sobre lo que vas a hablar. Es una labor exigente durante todo el año, estar muy en alerta de las informaciones que aparecen, de los artistas, y de hablar con mucha gente, con eurofans o expertos como Víctor Escudero, que nos asesora.
  • ¿Recuerda cómo le propusieron comentar el festival junto a José María Íñigo?
  • La primera vez me llamaron desde la Delegación de TVE para Eurovisión. Era entonces el jefe Federico Llano. Básicamente, me comentó que buscaban una voz femenina, que contrastase con la de la veteranía de José María Íñigo. Yo tenía experiencia en Radio 3, me dijeron que habían pensado en mí. No fue nada excepcional. Alguien decidió que podría ser yo. Hicimos una prueba y a partir de ahí, todo surgió. A veces las cosas son fáciles; otras parece que se tienen que conjugar los astros para que surjan oportunidades como esta.
  • ¿Cuál es el protocolo que va a seguir la prensa que se desplaza a Róterdam?
  • Hay medidas de seguridad por todos lados en el recinto. Lo principal es que sabes que cada país, cada televisión, con su burbuja de artista, incluidos los comentaristas, no vamos a tener mucha oportunidad de hacer nada más que trabajar. De ir del recinto al hotel; y del hotel al recinto. Nos aconsejan no mezclarnos, porque un contagio en una delegación puede imposibilitar que participe el artista. Hay muchísima precaución. Cada día, hay medidas de seguridad antes de entrar al recinto. Hay protocolos, test rápidos… Toda precaución es poca y lo tenemos que asumir si queremos que se celebre la edición con seguridad.
  • Tendrá que cuidarse mucho hasta la final del festival…
  • En cada evento multitudinario que gire en torno a Eurovisión, nos tenemos que hacer pruebas. Me tengo que cuidar. Intentar no hacer planes ni quedar con gente porque tenemos que tener seguridad. Un contagio puede suponer un descalabro en el plan.
  • ¿Hay un plan B por si no se puede ir a Róterdam?
  • No va a pasar nada porque no vamos a poder salir prácticamente. Allí, los test de antígenos se van a realizar a diario. Si hubiera un contagio o síntomas, esa persona sería descartada. Tendría que hacer su cuarentena y quedarse en el hotel. Este año, va a ser todo bastante online, con muchos test y dudo que pueda pasar algo. A nivel de organización, Eurovisión no se puede permitir que ocurra nada. Hay mucho dinero en juego, mucha gente implicada y se va a controlar todo.
  • ¿Se considera eurofan?
  • Yo siempre he visto Eurovisión. Tengo recuerdos bonitos viéndolo con mi familia. No soy tan fan de Eurovisión. A los eurofans los veo como expertos en la materia, como un matemático o un químico. No puedo ser eurofán en ese sentido de alcanzar tanta sabiduría, pero he incrementado mis conocimientos. Sé el doble de lo que sabía cuando comencé en 2015.
  • ¿Cómo ve la candidatura española? ¿Cree que puede sorprender?
  • Veo que esta edición tiene muy buenas voces. El parón ha obligado a los artistas a preparase más. Hay mucho nivel y entre las buenas voces está la de Blas Cantó. Vamos con una balada y no hay muchas este año. Lo que suele pasar en Eurovisión es que se sigue el modelo del ganador de la última edición. Creo que Blas tiene muy buena voz y hay una historia detrás de la canción muy sentimental. Vamos con un tema auténtico. Él es un pedazo de artista, que domina la cámara. Tenemos muchos puntos a favor pero es una edición con mucho nivel.
  • ¿Qué ocurre para que España haya obtenido resultados tan malos en Eurovisión?
  • Me gustaría saber cuál es la varita mágica. Eurovisión al final es el festival de la canción, hay que cantar bien y llevar un buen tema y a veces no hemos sido acertados en elegirlo. Es un concurso en el que no es fácil predecir qué va a gustar. Entran muchos factores en juego. José María Íñigo decía que la fórmula de Eurovisión es que no hay fórmula. Pasó con Salvador Sobral.
  • ¿Quién puede ganar el festival de este año? ¿Tiene ya algún favorito?
  • Yo tengo mis quinielas. Coincido con mucha gente con los favoritos. Este año voy a tope con Francia e Italia. Son países que, por proximidad cultural, siempre me gustan mucho sus propuestas. Lo de Barbara Pravi me parece una balada que encaja tanto con ella, que me encanta. Y creo que Malta, que va primera en las apuestas, se va a desinflar un poco. Son mis intuiciones después de varios años comentando. Y seguro que habrá sorpresas.

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