José Antonio Sánchez deja la Presidencia de RTVE y nadie tendrá poderes ejecutivos

José Antonio Sánchez

Según se publica en El Mundo, la parálisis parlamentaria en la renovación de la Presidencia de RTVE no perpetuará a quien ostenta el cargo, sino que aboca a la cadena a perder ese puesto de responsabilidad. A partir del 22 de junio, la corporación afrontará un problema similar al que sufrió del verano de 2011 al de 2012, es decir, desde la dimisión de Alberto Oliart hasta el nombramiento de Leopoldo González-Echenique: la pérdida de una figura con funciones ejecutivas que tome las riendas de la gestión.

El actual presidente, José Antonio Sánchez, recordó este martes en la comisión de control parlamentario la expiración de su mandato. Tal y como corroboró la propia RTVE, “a partir de esa fecha, por imperativo legal, sólo podrá seguir ejerciendo sus funciones de consejero”, dentro de una cúpula compuesta a día de hoy por nueve miembros.

Sánchez repitió este miércoles cual mantra ese fin de etapa. En la reunión del consejo de administración de RTVE, manifestó que lo trasladará al Congreso y que seguiría como mero consejero. Asumir esta tesis implica devolver a la pública a una de sus eras más caóticas, lo cual es mucho decir: la Presidencia rotatoria de los consejeros que se estableció a raíz de la dimisión de Oliart, etapa en la que estos no podían organizar el día a día por no tener funciones ejecutivas. Así lo plasmó un informe elaborado en 2011 por el Congreso al que ha tenido acceso El Mundo: “Las competencias del presidente de la corporación (…) no son susceptibles de ser atribuidas al consejo”.

Sánchez puede seguir como consejero, incluso como presidente del consejo, pero ni él ni otro miembro de ese órgano ostentaría las funciones ejecutivas del presidente de RTVE, que van de la designación de directivos a la firma de contratos.
Por tanto, la enmarañada renovación parlamentaria -amenazada más si cabe por la moción- no prolongaría la etapa de este presidente, una opción criticada por la oposición, sino que condenaría a un descabezamiento. Si los grupos parlamentarios no formulan el concurso público para reemplazar a Sánchez, podrían tener que rogarle su permanencia.

La representación de la plantilla de Informativos ha pedido varias veces la dimisión del presidente, acusado de manipular también ante el Parlamento Europeo. Sánchez admitió el martes que figura “en los papeles de Bárcenas”. Fue propuesto para su cargo por el PP -un partido al que ha admitido votar- y su designación burló el consenso que se busca para la cúpula. El ex director general de Telemadrid sí podrá presumir de devolver RTVE a los números negros y de mejorar la audiencia con respecto a la era de González-Echenique.

Fuentes del consejo dicen desconocer qué ocurriría desde el 22. En esta última reunión, Sánchez expuso que comunicará a Ana Pastor la expiración, pero no que vaya a preguntar al Congreso quién quedará al mando.
El próximo martes está prevista la presentación en el Congreso de las bases corregidas del concurso para renovar la cúpula, un acuerdo parlamentario al que no se ha sumado el PP. Los servicios jurídicos de la Cámara Alta ya han dictaminado que las Mesas del Congreso y del Senado votarían separadamente, con lo que el PP podría hacer valer su mayoría en la Cámara Alta para ralentizar más la atropellada remodelación. Cada viernes, los trabajadores de RTVE denuncian ese bloqueo del PP: se visten de negro para protestar así en pantalla.

52512

Puedes comentar la noticia

Deja tu respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*


*