5.8.2026.- El periodista recuerda cómo conoció a su mujer en Los 40 Principales y reivindica el vínculo con un medio que forma parte de su vida desde los 13 años.
Frank Blanco acumula décadas de trayectoria en los medios de comunicación, pero si hay uno que ha marcado su vida, ese es la radio. No solo porque empezó en ella cuando tenía 13 años, sino porque también encontró allí a su pareja. «La radio me regaló a mi familia», ha explicado en los micrófonos de SER Catalunya.
El presentador ha recordado que conoció a su mujer, Sira Fernández, durante su etapa en Los 40 Principales. Curiosamente, asegura que al principio la relación profesional no era precisamente fácil: «Trabajamos juntos muchos años y no había manera de entendernos porque veíamos las cosas de una forma muy distinta». Con el tiempo, sin embargo, aquella relación laboral se transformó en una relación personal que ya supera los quince años de historia y de la que nació una familia.
Más allá de encontrar pareja, la relación entre Frank Blanco y la radio viene de mucho más atrás. El presentador ha explicado que empezó delante de un micrófono con apenas 13 años y que su pasión por la radio llegó antes que su carrera profesional: «Yo era adicto a la radio antes de dedicarme profesionalmente a ella». De hecho, esa adicción se entiende cuando cuenta que a los 30 años ya llevaba más tiempo hablando en la radio que viviendo sin hacerlo.
Después de seis años alejado de los micrófonos, el comunicador ha regresado este verano a la SER con A la cara, el programa que comparte con Xavier Sardà. Un regreso que, según ha reconocido, llevaba tiempo persiguiendo: «Llevo seis años intentando volver a la radio». En este sentido, ha recordado que la vuelta no depende solo de las ganas del profesional, sino también de que una emisora apueste por el proyecto. «La radio siempre tira», ha resumido.
Precisamente, el origen de A la cara está en la relación que mantiene con Sardà desde hace más de dos décadas. El periodista fue quien le dio su primera oportunidad televisiva en Crónicas Marcianas. Con los años, ambos han seguido coincidiendo profesionalmente y manteniendo una estrecha relación personal: «Nos entendemos muy bien y hablamos el mismo idioma».
Durante la entrevista, Blanco también ha admitido que es una persona «workaholic» prácticamente desde la infancia. Aun así, cuando necesita desconectar, lo tiene claro: una copa de vino blanco, una mesa compartida con amigos o familia y muchas risas.
91556

Sé el primero en comentar este artículo