El sentido mensaje de Jordi Casoliva (Director de COPE Catalunya), la persona que puso por primera vez ‘La Flaca’ en la radio



Jordi Casoliva

Jordi Casoliva, actual director de Cadena 100 Barcelona, fue la primera persona que apostó por la banda y desde entonces han mantenido una gran amistad.

Qué importantes son las primeras oportunidades, las primeras manos tendidas; pero no las únicas. Porque lo realmente importante son esas personas que creen en tí y te cogen cuando quieres desistir y te empujan a seguir caminando. La música es un universo impresionante, lleno de géneros, matices y mucha belleza. La música es arte y un idioma universal, pero hacer carrera en ella es muy duro. No todos llegan para quedarse. Sin embargo, Pau y su banda, Jarabe de Palo, sí tenían esa magia, ese don y ese aura de artista y músicos en potencia. Jordi Casoliva, actual director de Cadena 100 Barcelona, lo vio claro al conocer a Pau.

Jordi fue la primera persona que puso ‘La flaca’ en una radio española y esa emisora fue Cadena 100. Desde entonces, su amistad ha sido estrecha y sólida, en las buenas y en las regulares se han acompañado. Tal fue la gratitud de Donés con Casoliva, que en su día quiso hacerle un guiño en el disco ‘Depende’, donde en la dedicatoria interior del álbum se puede leer unas palabras de cariño hacia él: »Gracias por todo, Jordi». Un mensaje breve, pero con mucha historia tras él. Hoy, el propio Jordi Casoliva, en homenaje a Pau y a toda su carrera, escribe en primera persona esa experiencia y cómo nació una amistad y una pasión compartida: la música.

Carta abierta de Jordi Casoliva a Pau Donés
»Pau Donès aparece en nuestras vidas en 1996 cuando publica un primer álbum llamado “La Flaca” del que pocos recordarán que tuvo un primer single, ‘Quiero ser poeta’, que no funcionó y casi mata el proyecto.
El desinterés por parte de los medios en aquel momento hizo que la discográfica se planteara abandonar al artista a su suerte. En aquellos tiempos yo era el responsable de las emisoras de Cadena 100 en Catalunya y formaba parte del programa despertador que teníamos entonces, ‘La Jungla’.
Escuchando ese disco me enamoré de una canción llamada ‘La Flaca’ y dio la casualidad que por entonces la última hora de ese programa (de 11 a 12 del mediodía) la hacía yo sólo desde Barcelona para toda España. Siempre he dicho que mi vocación no era poner música, sino el placer de poder radiar los discos que me apasionaban, compartir mis -muchas- obsesiones musicales con los oyentes.
Y ‘La Flaca’ se convirtió en mi obsesión. Decidí que cada día a las 11,30 pondría esa maravilla en antena presentándola al mundo como la canción que iba a cambiar la historia del pop español. Y por una vez acerté. Meses después (verano de 1997) esa canción rompió el mercado y se convirtió en un himno de los que traspasan generaciones.
Pau Donés siempre me agradeció aquellas radiaciones y -sobre todo- aquellas presentaciones que -según él- hicieron posible todo lo que pasó después, que sin ellas el proyecto hubiera quedado en el olvido. Recuerdo un mensaje que dejó en mi contestador en el que me decía: »gracias a esas palabras que dices cada mañana estoy aguantando esta travesía en el desierto».

A cambio, obtuve la mayor de las recompensas: su amistad eterna. Estuvimos durante meses haciendo pequeños conciertos con Cadena 100 en locales pequeños de toda Catalunya compartiendo hoteles, carreteras y muchas charlas. Luego ya vinieron las grandes salas y los pabellones. Pero siempre, siempre, fue alguien agradecido con los que le ayudamos a cumplir su sueño.
Parece un tópico, pero… ¿Era Pau un tío normal? Pues todo lo normal que podemos ser, porque ninguno lo somos. Con sus canciones aportó a mi vida muchas cosas, lo dejé por escrito en la carátula de su CD ‘Reciclando’ y no me repetiré. Pero hoy lo que más le agradezco es lo mucho que me enseñó a nivel humano. Estuvo a mi lado en todo momento, siempre le tuve cerca cuando le necesité, y le necesité mucho porque siempre me daba buenos consejos personales y profesionales. En sus letras era capaz de decir cosas muy profundas con palabras muy sencillas y en la vida también. Con sus canciones y sus consejos dio luz a mis momentos más oscuros.

Pau Donés persona antes que artista
Pau era una persona marcada por dos hechos claves en su vida: el no haber consumado la relación con la que creía iba a ser la mujer de su vida (su musa) y la muerte temprana de su madre. De la primera nacieron sus mejores canciones, y de la ausencia de su madre (escuchar la canción ‘Mama’ de su álbum “De vuelta y vuelta”) su gran lección de vida. Comiendo en Castro Urdiales antes de un concierto de Cadena 100 en la Plaza De Toros de Santander recuerdo que me dijo “de la muerte de mi madre aprendí que tenemos que vivir Jordi, no te arrepientas de nada y mira siempre adelante que el final puede estar cerca y no habrá vuelta atrás”.
De esa actitud vital llegó la última gran enseñanza que Pau me deja. Cuando supo que el final estaba cerca, en lugar de hundirse pintó una sonrisa en su rostro que estoy seguro que ahí sigue. Decidió vivir en lugar de morirse poco a poco, dedicó unos meses inolvidables a estar con su hija y se despidió a lo grande de todos sus Jarabe en Luz De Gas. Nos ha enseñado que cada minuto es un minuto más, no un minuto menos.
Y al final sacó fuerzas para dejarnos (dejarme) una última canción que reconozco que todavía me cuesta mucho escuchar. Ya me avisó; “et caurà la llagrimeta” (te caerá la lagrimita). Me conocía tanto que siento que hoy ha muerto una parte de mí, pero no me preocupa mucho, porque sé que esta parte de mi es tan auténtica que la recuperaré más pronto que tarde, y eso me da más ganas de vivir. Es lo que él quería.
Si él me debía algo por lo que hice en el 96, yo le debo mucho más por todo lo que hizo por mí a partir de entonces. Si hoy soy lo que soy es gracias a Pau Donés, sin él mi vida no hubiera sido igual.
“Después del disco me voy a la montaña” me dijo en uno de los últimos WhatsApp. Los dos sabíamos que quería decir eso, “Pues iré a verte, más pronto que tarde”, dije. Pero mientras tanto… ¡Cómo voy a echarle de menos!».

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