29.3.2026.- El Movistar Arena vuelve a convertirse en la casa de la mejor variedad musical y deja una velada histórica cargada de emociones.
Hay días que, en esta redacción, se esperan como si fuesen a venir los Reyes Magos. La magia de la música se hace mucho más grande -si es que es posible- cuando se lleva a un directo que, además, lleva un trasfondo solidario. Y eso es La Noche de Cadena 100, que, después de dos ediciones cediendo su nombre, pero no su espíritu -siempre hemos llevado esa bandera de «a beneficio de Manos Unidas»-, regresaba este sábado a su forma original. Ahora, lo que ha cambiado de denominación, es el recinto: ese Movistar Arena -hasta hace unos meses, WiZink Center- que, una vez más, lucia lleno absoluto.
Y, en ese contexto, abría el ‘show’ la potencia de Nil Moliner. Con ‘Tu cuerpo en braille’. Uno de los grandes pelotazos musicales que nos dejó 2025 y que será parte del disco ‘Nexo’, que llegará al mercado el 22 de mayo. Como, también, otro de sus temas escogidos para el directo con nuestro público, ‘Me acuerdo de ti’ -lanzaba una petición: «Está recién sacada y quiero que os aprendáis un trozo». Eso sí, Nil no podía desaparecer sin entonar ‘Libertad’, la línea de su repertorio con la que desplegó las alas en una industria que no es sencilla, pero que, él, lo hace parecer. Antes se lanzaba una autopromo: «El 22 de mayo sale mi nuevo disco, ‘Nexo'». Y tras dar las gracias y pedir «un fuerte ruido para toda la gente que está currando hoy aquí», se ponía poético y le salía del alma: «Espero que sintáis esa ‘libertad'».
Bailando hasta en el apagón
Con este buen rollo en el ambiente, Javi Nieves y Mar Amate eran los encargados de dar las buenas noches a las miles de gargantas que nos permitían, como siempre ha sucedido, colgar el cartel de ‘sold out’. La inmensa de esos ‘tickets’ vendidos sin que se conocieran los nombres del cartel. Síntoma de cómo hay un vínculo de confianza entre la gente que se ha ido sumando al sonido de la mejor variedad musical a través de los casi 34 años de historia de Cadena 100. Pero, claro, los incondicionales saben que, esta casa, no defrauda.
Lo sabe también Maldita Nerea.
«Esa gente guapa, ¿Cómo estáis?», saluda. «Es una suerte sentir que estáis ahí después de tantos años», agradecía un tipo que lleva más de 20 años sobre los escenarios. ¿Con qué nos deleitaba en esta velada de marzo? Para abrir boca, ‘Perdona si te llamo amor’ y ‘No pido tanto idiota’. Por supuesto, tenía su as ganador bajo la manga. «Hace unos cuando años ya, pero parece que fue ayer, una canción nos eligió a nosotros. Todos tenemos derecho a llevar nuestro propio ritmo», así introducía… ‘El secreto de las tortugas’, uno de esos ‘hits’ que extienden la alfombra roja a un artista para que se cuele hasta la primera línea del éxito. Al oyente de CADENA 100, le entusiasma. Él, lo sabe. No podía fallar. Como no lo ha hecho, con nosotros, nunca, cada vez que le hemos llamado.
Las vibraciones en todo lo alto y, al escenario, dos de los talentos jóvenes con los que tiene la surte de contar esta casa: Pablo Gallinar y Juan Sobrino. Encantados de compartir ese planazo, como bien decían, «sin postureos», con todos los amigos que consiguieron hacerse con su ‘ticket’. También con los que seguían el ‘streaming’ a través de cadena100.es, de YouTube o por nuestra alma que da sentido a lo hacemos: las ondas de la radio. Así las cosas, Sidecars tardaba unos minutos en salir, porque un pequeño fallo nos dejaba sin música de manera momentánea. Pablo y Juan, lo solventaban. La ventaja de trabajar rodeados de comunicadores de primer nivel. Bailando hasta el apagón, que dirían los amigos de Vetusta Morla. Los chicos de la banda, le restaban importancia: «Son cosas que pasan en el directo». Y continuaba el ‘show’.
Desde la Alameda de Osuna al barrio de Goya para echar mano de tres disparos certeros encontrados dentro de una carrera que, este año, celebra su 20 aniversario desde que empezaran a tocar. ‘Lo que queda’, ‘Amasijo de huesos’ y ‘Mundo imperfecto’. Por supuesto, actuación aderezada con esa petición de gritos roqueros. De ese animar al público de manera incansable.
Como es marca de la casa, contábamos, de nuevo, con dos aliados de Down España para demostrar que, el Síndrome de Down, no es obstáculo para poder llegar hasta donde se quiera. Que se puede tener el mismo desparpajo que esas voces que escuchamos en nuestra emisora, cada día. Conceso Tabasco y Álvaro Olmedo tienen ya tablas, porque no era la primera vez para ellos allí. Y ponían patas arriba el recinto con ese descaro que llevan como impronta. Dejando a Beret el ambiente perfecto para interpretar. Para cantar. Para emocionar.
Claro, que cuando uno tiene números 1 de los que han sido capaces de lograr millones de ‘plays’ en todas las plataformas, rema a favor de obra. ‘Si por mi fuera’ es uno de esos caballos ganadores, porque no creemos que hubiera ni una de las 15.000 gargantas presentes que no se cantara ese ‘Si por mi fuera’ que es himno. O los ‘Nadie ´más te la cree’ y el broche con un dardo directo a los corazones de ‘Lo siento’.
A ritmo de un desayuno continental
Tres compañeros a los que escuchas cada día a través de nuestra emisora, a escena. Ruth Medina y Almudena Navarro, que te ponen la mejor variedad musical, y José Real, el hombre de las noticias en ‘¡Buenos días, Javi y Mar!’. Ponían énfasis en esa energía que se notaba en el ambiente. Y a esa especie de desayuno continental a través de las canciones que nos tocaba saborear. Porque, Efecto Pasillo, lo mismo te pone un ‘Buen café’ que te unta ‘Pan con mantequilla’. Y sí, esas eran dos de las tres piezas escogidas para lanzar a la noche de Madrid, agradeciendo, a Cadena 100, «que nos hayan abierto, de nuevo, las puertas». ¿La otra? Otra de esas melodías que traen buen rollo -como todo lo que hace esta banda canaria-: ‘Cuando me siento bien’. Con esta arrancaban, lanzando al público esa pregunta de cómo se sentían. ¿Con ellos? La duda es de las que ofenden. Y vaya momentazo ese paseíllo por el provocador, de los cuatro, y dejando al Movistar Arena entero cantándose en un susurro mágico el estribillo.
Alejandra Estévez y Jesús Ors verbalizaban lo que todos teníamos en la cabeza: que, este, era de esas citas que uno se guarda en memoria y corazón para siempre. Pocos planazos mejores que gozar de la música en vivo. Mucho más si, como estaba a punto de suceder, te acompaña DePol. Hace tres años, se subía a ese mismo escenario por primera vez. De nuestra mano. Porque es de esos talentos a la alza por los que esta casa apostó desde el inicio, cuando tan solo era un muchacho tímido, recién llegado a la capital desde Barcelona con su guitarra.
El camino que ha recorrido ha sido firme. Tanto que, hace unos meses, lanzaba su álbum debut. Una obra en cuyo ‘tracklist’ estaban esos temas interpretados con la calidez que da siempre el en vivo: ‘Última bala’, ‘Ibiza’ y el número 1 con el que entró por la puerta grande en el circuito, ‘¿Quién diría?’. «Esta canción la escribí con 18 y no me imaginaba lo que sería de mí», la introducía, empezando por el estribillo para gustarse. Y para que se gustara el respetable antes de darle a una guitarra que cada vez es menos parapeto y más arma musical.
El guiño español desde Suecia
A Javi Nieves y Mar Amate les correspondía la responsabilidad de poner sobre la mesa los detalles de ese proyecto con el que se colaborará gracias a La Noche de CADENA 100. Siempre, al lado de Manos Unidas. Y, en este caso, de los Maristas Azules. Una comunidad que permanece en la región siria de Alepo, donde permanecen 9 años después de que haya terminado la guerra para tratar de integrar en el sistema educativo a 120 niños. Esos que nos mandaban un mensaje de agradecimiento desde las aulas. Una obra, esta que, además, sirve para poner remar a favor de esas madres que son cabeza de familia y a las que empoderan.
De empoderamiento femenino iba la siguiente actuación. Dos veces ganadora de Eurovisión, pisaba con fuerza desde su entrada Loreen. Desde Suecia nos regalaba ‘True Love’ y ‘Feels like heaven’, dos de sus lanzamientos más recientes, para cerrar con el ‘Tatoo’ que, en 2023, puso a bailar a todo un continente y que hacía lo propio con el Movistar Arena. Potente. Desgarrado. Cautivador.
Una novedad para Mateo González: salir a escena sin su inseparable Andrea Caña, de baja por maternidad -cómo es esa Inés de la que ya cuidan sus dos hermanas mayores…-. A su lado, Myriam Rodilla. Tras dar las instrucciones para conocer la opinión del público sobre qué está ajustado y en qué podemos mejorar para que las experiencias de nuestros conciertos sean perfectas, llamaban a filas a una de esas voces sin las que no se entendería Cadena 100.
TRÍO DE ASES
Porque, durante más de dos décadas, Antonio Orozco nos ha acariciado el alma con esas letras en las que nada está dejado a la suerte del azar. ‘Despierta’, el ‘Te juro que no hay un segundo que no piense en ti’, dedicado a su hija, Antonella, y ‘Entre sobras y sobras me faltas’ se convertían en uno de los grandes momentos de una velada que encaraba una recta final de esas que tienen una traca ensordecedora. «Estamos de vuelta y quiero dar las gracias de todo corazón a toda la familia de CADENA 100 y a las familias que están trabajando en cualquier parte de España, empujando fuerte hasta el corazón con los oídos de cada uno. Muchísimas gracias por escucharme en 2025», aprovechaba, en su ‘speech’ inicial, para agradecer por ese regreso por la puerta grande -uno de los artistas que más recintos llenaba el pasado año-. «Que sepáis que no hay un solo segundo de tu vida que no piense en ti», introducía. Por cierto, que antes de despedirse, con ese tema que es un himno -el ‘Entre sobras y sobras me faltas’- y tras haber hecho encender las linternas al público, dejaba uno de esos pellizcos marca de la casa: «No pudo creer la suerte de estar aquí con tantos artistas esta noche».
Los dos grandes animadores de esta emisora, Jimeno -sí, el de ‘los niños’- y Fer -efectivamente, el del monólogo y la encuesta absurda-, levantaban el ambiente tras ese maremoto de mociones generado por el barcelonés. Y para dar paso a alguien que no suele perderse las fiestas que montamos. Porque Melendi es un ‘must’. Y un ‘win win’. Vamos, un básico de los que uno tiene en un fondo de armario porque, sabe, combinan con todo. Como el ‘Fecha de caducidad’ que, lanzado al mercado semanas atrás, cantaba en directo por primera vez. ¿Qué más? ‘Tu jardín con enanitos’ -un golpe inicial de violín de los que acarician- y ‘Lagrimas desordenadas’. El asturiano ponía en valor los conciertos de CADENA 100, «ayudando a las causas. La verdad es que tenéis un corazón muy grande. Y yo estoy encantado de estar aquí». Lo pronunciaba justo antes de ese ‘Fecha de caducidad’ que introducía: «Hacía 5 años que no hacía canciones nuevas y aquí estoy presentando por primera vez esta canción. Que cante el que se la sepa».
De nuevo, Javi y Mar sobre las tablas para poner la guinda al pastel. Porque no se nos ocurre nadie mejor para cerrar un concierto que alguien que regresaba a un escenario tras la muerte de su padre. La generosidad de David Bisbal es tal, que estrenaba con nosotros la ‘cover’ de un clásico de Camilo Sesto que ya tiene sacada del horno para lanzar a plataformas digitales: ‘Vivir así es morir de amor’. Un homenaje a una voz irrepetible, con esa impronta que el almeriense deja en todo lo que hace en el estudio. «Estas canciones forman parte de la historia de la música y siempre hay que recordarlas, para saber la grandeza de esos aristas. Seguramente me quede en este sonido más clásico un tiempecito», confesaba.
Como colofón, dos de esos números 1 con los que dejó su huella, recién salido de la Academia de ‘Operación Triunfo’, hace casi cuarto de siglo: ¿Quién no ha cantado, a grito pelado, ‘Bulería’ y ‘Ave María’? La manera perfecta de rematar en todo lo alto. De mandar a la gente a casa con la sensación de que, pagar una entrada para La Noche de Cadena 100, siempre merece la pena. Con sus giros y esas rupturas bien arriba que hacen que, su sonido, sea un sitio donde nos encantaría quedarnos a vivir.
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