Ana Morgade (Europa FM): «Siempre he llevado muy mal lo de posar para la foto, de pequeña también»



Ana Morgade

Ahora que ha abierto la veda, Ana Morgade no descarta dar otra sorpresa en próximos photocalls. Se dedica a hacer humor y la presentadora reconoce a Europa FM que llevaba mucho tiempo representando algo que no era honesto. Divertirse es su prioridad, sea con un vestido de gala o con un simple portatrajes. «Es la primera vez que los fotógrafos me dicen, ‘váyase ya, señora’, porque siempre era yo la que quería salir corriendo», celebra.

«Estoy mejor con una bolsa». Ana Morgade ha hecho realidad una frase que muchas mujeres hemos pronunciado frente al espejo, desesperadas sin saber qué ponernos para sentirnos favorecidas. En vez de resignarse, la humorista se ha salido por la tangente para protagonizar uno de los momentos más comentados de este fin de semana.

Apareció en la alfombra verde de la Seminci (Semana Internacional de Cine de Valladolid) vistiendo un portatrajes negro con el que se sentía más cómoda que con cualquier vestido. «Me quedaba muy bien, la verdad», reflexiona ahora, unos días después, cuando le preguntamos a la presentadora de yu, No te pierdas nada qué fue lo que la animó a salirse del tiesto. Hay que ser valiente para hacerlo y sus motivos los tiene claros: no es modelo, es humorista, su propósito es hacer reír y nunca un vestido puede ser más importante que la seguridad en una misma.

  • ¿Imaginabas el revuelo que ha causado tu elección?
  • «No, te prometo que no. Tenía la sensación de que no iba a pasar desapercibida, cosa que normalmente sí me pasa en las alfombras, porque normalmente siempre voy vestida dentro de la norma, muy convencional, nunca he llevado nada muy atrevido. Pensaba ‘bueno, habrá algo de follón’, pero no me esperaba esto ni muchísimo menos».
    «Yo lo hice más para cumplir un sueño que yo tenía, que era salir cómoda y segura en un photocall. Era algo que quería hacer, sentirme segura en un photocall, estar tranquila y divertirme con ello. No esperaba que tuviese ni muchísimo menos esta repercursión».
  • ¿Cuándo comenzaste a sentirte incómoda en los photocalls?
  • «Siempre lo he llevado muy mal. Lo llevaba muy mal de pequeña también, posar para la foto. Es una cosa que nunca he sabido manejar bien. Me da sensación de mucha vulnerabilidad. Además cuando haces un photocall de un evento o gala llevas un traje en el que no estás acostumbrada a estar. Esa era un poco la reflexión que quería hacer en redes. A mi me pasa que al no tener una talla convencional y que no abunda mucho en los showrooms, siempre tengo una oferta muy limitada y casi siempre he cogido una propuesta a la que le han tenido que abrir las costuras, o el sujetador, y eso de ‘intenta no moverte mucho'».
    «Siempre tenía la sensación de estar con un artefacto explosivo encima, pensaba ‘en cualquier momento voy a reventar este traje como le pasa a Úrsula en el barco de La Sirenita’. Esa era la sensación que tenía todo el rato y por eso sufría mucho, me sentía siempre muy vulnerable».
    «Tenía ganas de cambiar eso. Decía ‘tengo casi 42 años, ¿cómo puedo conseguir divertirme en una alfombra roja? Al final dije: ‘bueno, la razón por la que estoy aquí no es porque sea modelo, ni porque sea imagen de ninguna marca. ¿Porqué estoy aquí? Porque hago reír, así que voy a empezar a pensar en comedia, qué es para mi un vestido de gala de comedia'».
  • ¿Había algún tipo de código de vestimenta para el evento?
  • «Para la parte de la gala, lo que hacemos fijo desde la organización es que siempre vamos con algo muy festivo porque queremos imprimir mucho optimismo, como una fiesta, y que sea algo divertido. Es la primera vez que me lo paso súper bien en un photocall posando, tenía ganas de hacer un montón de posturas, he posado con una seguridad que no he tenido en mi vida y esa era la actitud que nos pedían. Es la primera vez que los fotógrafos me dicen, ‘vayase ya, señora’, porque siempre era yo la que quería salir corriendo».
  • ¿Sabía alguien de la organización lo que iba a pasar?
  • «Lo mantuve en secreto hasta el último momento, incluyendo a la dueña del portatrajes, que es mi madre. La verdad es que está encantada con que le haya hecho agujeros, está muy orgullosa. Me ha dicho que es un gesto precioso y además ha dicho ‘te queda muy bien, jodía'».
  • Salirse de la norma no es fácil, ¿tuviste miedo de que no se entendiese tu mensaje?
  • «Lo que más me preocupaba era que tanto Javier como Andrés, los directores de la Seminci y de la gala de inauguración en particular, lo malinterpretasen. Para mi eso era lo más importante. No quería que esto en ningún momento pasara. En el momento en el que yo salí del camerino con el portatrajes puesto y me crucé con Andrés, el director, soltó una carcajada y dijo ‘me encanta, estás loquísima, ve para el photocall’. En ese momento respiré con alivio».
  • «En la gala de después si llevé un traje, respetando la etiqueta, porque la gala del cine es lo importante y las películas son las protagonistas. Pero, digamos, en la alfombra roja te representas a ti misma y yo quería llevar un look que realmente me representara. Al final yo me dedico a eso, a hacer reír, y yo creo que esto ha generado mucho optimismo, y mucho buen rollo, y eso es de lo que se trata mi trabajo».
  • ¿Cómo tendría que ser el escenario ideal para que Ana Morgade no tuviese que elegir un portatrajes para una alfombra roja?
  • «En realidad esto ha sido un gesto brutalmente… No espontáneo, porque estaba pensado, tenía que elegir el portatrajes con cuidado para que no fuese una cosa de último minuto, pero tampoco fue una decisión tan premeditada. Yo quería probarlo para divertirme, creo que es una cosa que voy a seguir haciendo en todas las alfombras rojas, verdes o naranjas a a las que me inviten».
    «Tengo muy claro que la actitud es fundamental en estos sitios y si yo soy cómica y la razón por la que llego a esos lugares es porque me he ganado un hueco dentro de mi profesión haciendo reír, no tengo que saltarme eso. Llevo toda la vida intentando representar una cosa que no era muy honesta. Lo que me encanta de esta alfombra era que he logrado salir muy seguridad de mi misma y muy divertida. Esas son las dos cosas que voy a tener como objetivo prioritario en el futuro».
  • ¿Entonces habrá más sorpresas en los próximos photocalls?
  • «Tengo un antojo enorme para ponerme para un evento de gala. Además hace poco leyendo un libro vi que lo había hecho Dalí antes que yo, que no lo sabía y me hizo muchísima ilusión. Ahora que ya he abierto la veda lo que tengo super claro es que voy a divertirme, y si se tienen que ‘venir cositas’ para eso, se vendrán. No descarto tampoco que me divierta con un vestido de gala, la verdad, tengo esperanza de enfrentarme a lo que es la alta costura, o la idea de un vestido de gala, pero se trata de que esto nunca puede ser más importante que sentirme segura de mi misma y sentirme representada».

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