Álex Faura Gómez (ex Ràdio La Vila) denuncia que le han echado de la Residencia Universitaria de Vic



Álex Faura

A través del artículo de Jaume Aparicio en Diario dec Tarragona hemos sabido que Álex Faura Gómez (Salou, 24 años) lleva cinco años estudiando Periodismo en la Universidad de Vic. Desde bien pequeño tenía claro que su futuro pasaba por dar noticias, pero sobre todo, contar historias. Especialmente deportivas. A ello se ha dedicado desde antes incluso de acceder a la universidad. Primero en Radio La Vila, siguiendo la información del Nàstic, y desde esta temporada como locutor en Footters, la plataforma televisiva del fútbol modesto.

Ese afán de formarse como periodista le obligó a dejar Salou e instalarse en la Residencia Universitaria de Vic (Ruvic). Se trataba de unas instalaciones nuevas y modernas a unos diez minutos del centro académico. Estrenó una de las 242 habitaciones disponibles, que ha sido su casa durante estos cinco años. Faura quería añadir un último año pero el centro le ha dicho que no. «Dicen que el motivo es porque no hay plazas. Que debido a los protocolos por el Covid-19 tienen que reducir el número de habitaciones en 22 plazas, ya que no pueden ser dobles. Pero aún a día de hoy siguen enviando correos a compañeros míos preguntándoles si van a renovar», explica Faura. Un correo que él recibía habitualmente y que le ofrecía prioridad a la hora de asegurar una plaza. No en esta ocasión.

El joven lamenta los métodos que ha utilizado la dirección del centro: «Han llevado a cabo todo esto en pleno confinamiento por la pandemia del Covid-19, para que los que somos de fuera no podamos desplazarnos para quejarnos». Esa frustración se incrementa cada vez que intenta hablar con los responsables. «Actúan con una superioridad intolerable. ‘Ves a los tribuales’, me han dicho despreciándome», cuenta Faura que puntualiza «mi comportamiento estos cinco años ha sido ejemplar, ni una falta, ni un aviso he tenido, mientras que otros que acumulan más de uno sí tienen la opción de seguir residiendo el año que viene en el centro».

Faura y otros afectados se pusieron en contacto con la Universidad de Vic, pero al tratarse de una empresa privada ajena al centro no pueden intervenir. «Solo podemos ofrecerles el servicio de la Uhub, el Servicio a la Comunidad Universitaria para encontrar un nuevo alojamiento cerca del centro», cuentan fuentas de la Universidad. Pese a ello, esas mismas fuentes explican que dirigentes universitarios se han reunido con la dirección de la Ruvic para interesarse por la situación de sus alumnos. La respuesta ha sido la misma: reducción de plazas por las medidas de protección del Covid-19. El centro explicó a la Universidad que ningún estudiante tiene asegurada la renovación una vez finaliza el curso académico y que cada año deciden el número de plazas disponibles para renovar y cuántas se abren a estudiantes del primer curso.

Faura ve en este último punto la razón real de la empresa de no ofrecer la renovación a él y a un grupo de personas muy concreto: «Los nuevos pagan más, porque las cuotas han subido este último año y además abonan la matrícula. Eso supone más dinero para ellos».

Desde que Álex Faura denunció por redes sociales su situación y la de otros compañeros, entre ellos dos tarraconenses más, el centro ha reconsiderado varias renovaciones. No la suya. Después de cinco años y si no cambia la situación, deberá buscar un nuevo alojamiento, dejando atrás «un parte de mi vida dentro de esas paredes».

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