11.2.2026.- Extradigital.es publica que el periodismo asturiano pierde a una de sus figuras más sólidas y reconocibles. María José Loché, histórica voz de la Cadena SER en Asturias, falleció este 6 de febrero de forma repentina, apenas tres años después de haberse jubilado. Tenía detrás una trayectoria de más de cuatro décadas frente al micrófono, suficiente para haber contado, explicado y puesto en contexto buena parte de la vida política y social de la región.
Su desaparición ha sacudido especialmente a la redacción de Radio Asturias en Oviedo, la que fue su casa profesional durante la mayor parte de su carrera. Pero también a una profesión que hoy la recuerda como algo más que una periodista brillante. Loché fue, para muchos, una referencia ética y narrativa en la radio, una voz reconocible por su tono sereno, su ironía afilada y una vocación que nunca se apagó del todo.
Nacida en Gijón, en el barrio de Castiello, inició su camino profesional en la antigua Antena 3 de Radio antes de incorporarse a Radio Asturias en los años ochenta. Allí se consolidó como una de las piezas clave de los informativos, con especial atención a la política regional, en un momento en el que la radio vivía una transformación profunda y el liderazgo femenino en las redacciones era todavía una excepción.
Pionera en la profesión
Loché no solo contó la actualidad. También abrió camino. Asumió la jefatura de informativos cuando ese puesto seguía siendo territorio casi exclusivo de hombres y lo hizo con una mezcla poco habitual de rigor, autoridad tranquila y sentido del humor. Su manera de dirigir dejó escuela y precedió a la de Pablo Canga, actual director de la emisora, que subraya su capacidad para combinar la precisión informativa con una mirada crítica cargada de sutileza.
Esa forma de entender la radio encontró uno de sus mejores escaparates en Viernes de Dolores, una sección semanal dentro de Hoy por Hoy en la que analizaba la actualidad política y social con un tono irónico y punzante. Era comentario, pero también pedagogía. Y, sobre todo, era radio de autor, reconocible desde la primera frase.
Más allá de los informativos diarios, su voz quedó ligada durante años a uno de los grandes rituales mediáticos de Asturias. Loché fue la encargada de acercar a los oyentes la ceremonia de los Premios Príncipe de Asturias desde su primera edición, primero junto a Luciano García y más tarde con José Manuel Echever. Una narración sobria y elegante que ayudó a construir el relato radiofónico de unos galardones que hoy forman parte de la proyección internacional de la región.
María José Loché se había retirado oficialmente en mayo de 2023, pero nunca se fue del todo. Seguía presente en los pasillos, en las conversaciones, en la memoria colectiva de una radio que hoy suena un poco distinta sin ella. Su legado no se mide solo en horas de emisión, sino en una manera de ejercer el periodismo con criterio, cultura y una ironía que ayudaba a entender mejor la realidad.
DEP.
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