19.1.2026.- El comunicador que marcó una época en la radio deportiva recibe el Premio APDM a la Trayectoria Profesional en el centenario del medio.
El periodista José Ramón de la Morena afirmó que su objetivo fue hacer una «radio creíble» y agradeció el reconocimiento de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid (APDM), que recogerá en la décima edición de su gala el próximo 26 de enero en El Beatriz Madrid Auditorio en la capital de España.
Durante más de cuarenta años, José Ramón de la Morena no solo contó el deporte: lo acompañó, lo interpretó y lo convirtió en conversación nocturna de millones de oyentes. Su voz marcó una época y su manera de hacer radio definió un estilo.
Por eso, en 2025, la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid le concederá el Premio APDM a la Trayectoria Profesional en Radio, un reconocimiento que llega en el año del centenario del medio y en el décimo aniversario de los premios, cargado de memoria, significado y legado.
«La radio te acompaña cuando estás solo, cuando trabajas de noche o cuando necesitas que alguien te cuente lo que pasa». En esa frase se resume una carrera construida desde la cercanía y la confianza, dos conceptos que han sido siempre el hilo conductor de su manera de entender el periodismo. La historia profesional de José Ramón de la Morena no puede entenderse sin ‘El Larguero’. Más que un programa, fue un punto de encuentro diario que redefinió la radio deportiva nocturna en España.
Información, análisis y una narrativa que miraba al deporte desde dentro, poniendo el foco no solo en los resultados, sino en las personas.
«Nunca quise hacer una radio solemne; quise hacer una radio creíble», resumió De la Morena, que pretendió escuchar antes de hablar, preguntar sin miedo y no subestimar nunca al oyente para sostener un liderazgo de audiencia ininterrumpido durante más de dos décadas y que hoy forman parte de la historia del medio. Pero su legado va más allá de cifras y récords. De la Morena creó escuela. A su alrededor crecieron generaciones de periodistas que aprendieron de él que el éxito en la radio no está en el ruido sino en buscar la verdad y en la honestidad profesional. «La radio no perdona la mentira; tarde o temprano te devuelve lo que le das», ha repetido siempre.
EL ADIÓS QUE EXPLICA UNA VIDA
Para su despedida de la radio diaria, el 29 de junio de 2021, eligió un estadio -el Riyad Air Metropolitano- y no un estudio. «Me voy porque quiero, no porque me echen ni porque esté cansado de la radio. La radio exige una dedicación total y ahora necesito dedicarme a otras cosas igual de importantes», indicó. Dio las gracias a los oyentes, a los equipos con los que había trabajado durante décadas y al medio que le permitió contar historias y acompañar a millones de personas en silencio. «La radio no se deja nunca del todo», dijo, dejando claro que no se iba del periodismo, sino de la urgencia diaria del micrófono.
Con el tiempo, José Ramón de la Morena explicó con mayor claridad la razón íntima de aquella decisión. La llegada de su hijo pequeño y el riesgo de una discapacidad visual marcaron un punto de inflexión. «Me retiré de la radio porque necesitaba vivirlo de cerca, sin distracciones. No quería ser un padre a ratos ni vivir la infancia de mi hijo desde el cansancio», manifestó. La exigencia diaria de la radio nocturna dejó de ser compatible con su nueva realidad personal. Fue una decisión poco frecuente en un entorno acostumbrado a vivir permanentemente expuesto, y una muestra clara de una manera de ejercer el periodismo en la que la vida nunca queda al margen.
Lejos de desaparecer, De la Morena sigue vinculado al deporte desde otros espacios. Conversaciones reposadas con protagonistas, reflexiones sin reloj, colaboraciones puntuales. «Ahora disfruto escuchando sin pensar en el cierre del programa», apuntó. Su implicación activa en la Fundación que lleva su nombre refuerza esa continuidad: el deporte entendido como herramienta educativa, social y humana. Y mirando al horizonte, hay un proyecto que condensa su momento vital y profesional: la próxima organización de un torneo mundial juvenil en Brunete, su localidad natal.
«Brunete es mi origen. Volver allí con un proyecto internacional no es solo un regreso al punto de partida, sino la forma más honesta de devolver al deporte y a mi pueblo todo lo que me han dado. Es cerrar un círculo vital y profesional», comentó.
EL VALOR DE LA RADIO
El Premio APDM a la Trayectoria Profesional en Radio distingue a José Ramón de la Morena por una carrera personal única, pero el comunicador ha decidido compartir ese reconocimiento y convertirlo en un homenaje colectivo, recordando que la radio solo existe como trabajo común entre quienes la hacen y quienes la escuchan.
«Este premio no es solo mío. Pertenece a todos los compañeros que hicieron posible cada programa, a los equipos que me acompañaron durante tantos años y a los oyentes que siempre estuvieron ahí», agradeció.
De la Morena subrayó la «plena vigencia» de la radio como medio. «Cien años después de su nacimiento, sigue siendo una herramienta cercana, creíble y profundamente humana, capaz de mantener el favor del oyente y del aficionado al deporte sin necesidad de alzar la voz», destacó. La radio -defendió- no compite en el ruido: «Se sostiene en la palabra justa, en el contexto y en la escucha».
Por eso este reconocimiento no mira solo al pasado. Es también una reivindicación de la radio como espacio compartido y de una manera de ejercer el periodismo que sigue plenamente vigente. «Mientras haya historias que contar y oyentes dispuestos a escuchar, la radio seguirá viva», sostuvo De la Morena.
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