2.10.2026.- J. López-Lago le ha entrevistado para hoy.es: José Luis Restán ocupa actualmente la presidencia y la dirección editorial de Ábside Media –el grupo de comunicación de la Conferencia Episcopal que engloba a COPE y TRECE–. Periodista con más de 30 años de trayectoria en información socio-religiosa, ha desarrollado la mayor parte de su carrera en COPE, donde ha sido redactor, presentador y director de programas.
En 2022 recibió el Premio Antena de Plata en reconocimiento a su trayectoria profesional y estos días está en Extremadura porque COPE celebra ayer y hoy una convención en Cáceres. Su visión de la radio anticipa lo que se avecina y explica cómo se ha adaptado este medio tradicional a un presente trepidante.
–Se formó usted como ingeniero de Caminos y ha acabado al frente de una de las grandes radios de España, ¿en qué momento y por qué toma usted esta dirección?
–Era muy joven, apenas llevaba tres años de ejercicio de mi profesión y siempre había tenido la inquietud de comunicar. Un grupo de amigos me propuso hacerme cargo de la edición española de la revista 30 Giorni, un referente para la información y el análisis del pontificado de San Juan Pablo II. No era un mero encargo, lo viví como una vocación. Cuatro años después se presentó la posibilidad de entrar en COPE, donde he realizado un largo recorrido de 36 años, desde redactor hasta mi responsabilidad actual.
–La televisión iba a ‘matar’ a la radio, después el vídeo, los CDs y DVDs, luego llegó Internet y las plataformas audiovisuales, ahora existen los podcasts… ¿Qué hace posible que la radio aún tenga oyentes?
–La radio ha demostrado una enorme capacidad para adaptarse a todos los cambios tecnológicos. Probablemente sea el único medio al que Internet no ha venido a sustituir, sino a sumar. Hoy la radio sigue teniendo la fortaleza del directo, pero Internet ha eliminado las barreras del espacio y del tiempo. Puedes escuchar COPE, Cadena 100, Rock FM o Megastar FM desde cualquier lugar del mundo, recuperar un programa cuando quieras o acceder a un contenido que antes terminaba cuando acababa su emisión. Pero el valor realmente diferencial de la radio es la confianza, la cercanía y el acompañamiento. Se establece una relación muy personal entre quien está delante del micrófono y quien escucha. Podemos incorporar vídeo, podcast, streaming o cualquier tecnología que venga, pero esa capacidad de acompañar sigue siendo la esencia de la radio.
–¿Hay alguna novedad en COPE Extremadura que los oyentes deban saber de cara a esta temporada?
–Todo el grupo está evolucionando. Ábside Media tiene una enorme fortaleza en su implantación territorial, nació de una serie de radios diocesanas muy pegadas al terreno y queremos aprovecharla cada vez mejor, también en Extremadura. Eso supone trabajar de una manera más transversal, compartir más contenidos y capacidades entre nuestras marcas y nuestros equipos y conseguir que una buena historia tenga recorrido más allá del lugar en el que nace. Al mismo tiempo, queremos seguir fortaleciendo nuestra presencia digital.
–Si miramos hacia el futuro, ¿Cuál es el principal compromiso que asume la Cadena COPE con el oyente extremeño para la próxima década?
–Nuestro principal compromiso es seguir siendo fieles a nuestra identidad en un momento de grandes incertidumbres. Dentro de diez años seguramente habrá cambiado mucho la tecnología. Queremos que un oyente extremeño siga encontrando en nosotros un medio que conoce su tierra, escucha sus preocupaciones y cuenta también sus oportunidades.
–El consumo de audio se ha diversificado exponencialmente con el podcasting y las emisiones en streaming. ¿Cómo afronta COPE el reto de fidelizar a las nuevas generaciones en plataformas digitales sin perder la inmediatez y la magia de la radio en directo?
–No creo que tengamos que elegir entre una cosa y otra. El directo sigue siendo extraordinariamente poderoso por los hábitos de consumo y porque hay algo insustituible en saber que muchas personas están compartiendo contigo ese mismo momento. Pero el oyente también quiere decidir cuándo, dónde y cómo consume nuestros contenidos. Por eso el desafío no consiste simplemente en trasladar la radio a Internet. Tenemos que ser capaces de crear productos y lenguajes adecuados para cada entorno. Lo importante es que se reconozcan los mismos valores, buenos comunicadores, rigor y credibilidad.
–Mantener una red amplia de emisoras regionales exige un esfuerzo organizativo y financiero notable. ¿Qué garantías ofrece Ábside Media para potenciar las delegaciones de COPE en regiones periféricas como Extremadura?
–Estamos ante un cambio de paradigma en todo el sector y sería un error pensar que podemos afrontarlo simplemente replicando las estructuras con las que hemos trabajado hasta ahora. Nuestro Plan Estratégico contempla precisamente la sostenibilidad económica, la eficiencia y una mejor integración. Eso significa trabajar de una manera más transversal, evitar duplicidades. Nuestra red de emisoras nos permite estar cerca de la gente, detectar historias, conocer el territorio y contar España desde muchos lugares distintos. En el escenario actual de los medios, esa capilaridad es un activo que queremos potenciar.
–¿Cómo se logra el equilibrio idóneo entre el gancho de las grandes estrellas y espacios de la programación nacional —Carlos Herrera, Ángel Expósito, el equipo de Deportes— y la información diaria en las redacciones de Badajoz, Cáceres, Mérida o Plasencia?
–No creo que haya que buscar un equilibrio entre ambas cosas porque forman parte de la misma fortaleza. Tenemos grandes comunicadores y programas capaces de reunir cada día a millones de personas, pero detrás hay también una red de periodistas distribuida por toda España que nos permite llegar donde otros no llegan. Muchas veces una gran historia nacional empieza siendo una historia local. Tener periodistas en Badajoz, Cáceres, Mérida o Plasencia que conocen el territorio, las fuentes y el contexto nos permite detectarla y contarla mejor. Y hoy, además, tenemos que conseguir que ese contenido circule. Que una historia que nace en Extremadura pueda llegar a la antena nacional, a nuestra web. La capilaridad no consiste solo en estar en muchos sitios, sino en conseguir que toda esa red trabaje como una sola.
–La irrupción de la Inteligencia Artificial generativa plantea dilemas sobre la producción de contenidos en los medios de comunicación. ¿Qué posición mantiene la dirección editorial de la emisora sobre el uso de la IA y dónde sitúan los límites?
–Nuestra posición no es de rechazo a la Inteligencia Artificial. Sería absurdo ignorar una tecnología que puede ayudarnos a trabajar mejor y que ya está transformando nuestra profesión. Pero hay una línea que para nosotros es muy clara. La tecnología puede asistir al periodista, nunca sustituir su criterio ni su responsabilidad. Tenemos un estupendo referente en la gran encíclica del Papa León XIV, ‘Magnifica humanitas’. Las máquinas podrán ayudarnos a hacer muchas cosas, pero sobre todo nos plantean qué es lo propiamente humano, y de eso queremos ser siempre testigos. La IA puede ayudarnos a ser más eficientes, analizar información o liberar tiempo de determinadas tareas. Pero verificar, contextualizar, preguntar, decidir qué es relevante y responder ante el oyente sigue correspondiendo a un periodista.
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