3.3.2026.- Óscar Belloch escribe en mundodeportivo.com que la voz grave de Carlos Herrera es una de las más reconocidas en la radio española. Cada mañana dirige ‘Herrera en COPE’ y sus crónicas son de las más seguidas de todo el país, pero tras esa entrega profesional hay un hombre con unos hábitos de vida muy claros y saludables.
La salud física de Carlos Herrera a sus 68 años es envidiable, así que el presentador quiso compartir con todos sus seguidores algunos detalles para mantener su bienestar día tras día.
El periodista no sigue ninguna dieta milagrosa para tener un cuerpo perfecto. Sin embargo, cuando ve que ha ganado algo de peso, empieza su «ramadán personal», que consiste en suprimir de la dieta durante un tiempo el pan y los dulces.
Eso sí, Herrera le da mucha importancia al ejercicio físico, ese que es tan esencial en todas las etapas de la vida, pero mucho más a partir de los 60 años: «Yo camino mucho, intento hacer cada día 15 kilómetros, aunque a veces hago 10 o 12. También hago abdominales y uso una chaqueta con electrodos que me ayudan», comentó cuando tenía 65 años.
La chaqueta con electrodos se utiliza para estimular eléctricamente los músculos y beneficiar la recuperación corporal tras el ejercicio. Su uso es recomendable si el voltaje que se utiliza es muy bajo, pero lo más seguro es consultar con un especialista la viabilidad de empezar con esa rutina.
Lo que más destaca de la rutina del famoso locutor es su horario de despertarse y de irse a la cama. Concretamente, se despierta todos los días a las 3 de la mañana para llegar con la mejor claridad mental a su programa, pues entra en antena a las 6 de la madrugada.
Para despertarse tan temprano, debe adaptar su hora de irse a dormir. Herrera no se acuesta nunca más tarde de las 20.30 horas, pues así intenta descansar al menos siete horas diarias.
En una rutina tan exigente como la de este comunicador, sería lógico escuchar que se toma algunos momentos para descansar o para alguna siesta al mediodía, pero fue claro y sentenció que «si hago siesta, luego no duermo».
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