30.10.2026.- Después de entrar en estado de coma, Sonia recuerda cómo su hija le llevaba un transistor a la UCI para que pudiera escuchar su programa favorito. Hoy en Café Olé, una historia de superación en la que la música se convirtió en un hilo de conexión con la vida.
Más allá de una fiel oyente: la historia de Sonia en Café Olé
Todo cambió en la vida de Sonia después de que le detectaran «un bultito en el pecho». Su salud comenzó a complicarse hasta el punto de permanecer varios días en coma. Durante aquel ingreso hospitalario, su hija Alba encontró una manera de mantenerla cerca de algo que siempre había formado parte de su día a día: la radio.
La pequeña le llevaba un transistor a la UCI para que escuchara Radiolé. Y lo que sucedía entonces sorprendía incluso al personal sanitario. Según ha contado Sonia en Café Olé, cuando las enfermeras le ponían la emisora, sus pulsaciones se aceleraban. Tanto es así que, en ocasiones, decidían cambiarle la música por composiciones clásicas de Pavarotti para intentar tranquilizarla. Pero Sonia parecía tenerlo claro: lo que quería escuchar era su Café Olé.
Entre aquellos recuerdos hay uno que conserva especialmente vivo. Una mañana, Joaquín Hurtado presentó el programa y, por la tarde, cuando llegó la hora de la visita de su hija, Sonia ya había despertado. «Joaquín Hurtado me despertó del coma», le confesaba emocionada a Elena Palomo durante la conversación.
La historia tiene también un pequeño capítulo anterior que demuestra hasta qué punto Sonia era seguidora del programa. Tiempo antes de su ingreso, había participado en una entrevista improvisada en la calle con Joaquín Hurtado, en la que contó que escuchaba Radiolé en todas partes: «en la cocina, en el baño y, prácticamente, a todas horas». Aquel momento llegó a poner voz al programa durante un tiempo.
Hoy, Sonia continúa atravesando dificultades de salud y personales, pero tiene claro dónde encuentra una de sus dosis diarias de energía: en Radiolé. Quiso agradecer al equipo los conciertos y los momentos compartidos durante todos estos años.
Elena Palomo quiso trasladarle un mensaje de cariño y recordarle que la familia de Radiolé seguirá acompañándola ¡siempre! Porque hay historias que explican mejor que cualquier dato lo que significa este programa para quienes están al otro lado.
Una mención muy especial
La mañana también ha tenido un espacio para las celebraciones. Elena Palomo ha querido adelantarse al cumpleaños de Alberto Lezaun, que mañana, 31 de octubre, suma una nueva vuelta al sol. Una llamada especial para felicitarle antes de tiempo y compartir con los oyentes ese pequeño gesto que convierte una mañana cualquiera en un día señalado. Porque en Café Olé también hay sitio para los cumpleaños, las sorpresas y las personas que hacen de la radio una gran familia. Alberto, ¡felicidades de parte de todos los pipiolos y pipiolas de Radiolé!
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