Resumen de la trayectoria de La Buena Onda desde su «salto a la fama»

La Buena Onda

59593.- Latribunadetoledo.es ha hecho este resumen de la actividad de La Buena Onda desde que saltara al «estrellato».

La actividad informativa también ha tenido que adaptar sus procedimientos de trabajo en las últimas semanas. La prohibición de aglomeraciones y reuniones multitudinarias ha supuesto un paréntesis en algunas de las formas periodísticas más habituales: se han suspendido ruedas de prensa, canutazos y cobertura de eventos en vivo. Las posibilidades que brinda la tecnología han suplido una presencia ahora imposible: el testigo que cuenta lo que ve lo hace hoy a través de la pantalla. Paralelamente, el avance de la pandemia y de sus efectos en la población española ha disparado el interés (y la necesidad) del ciudadano por consumir noticias.

La Moncloa ha sido el epicentro informativo desde la tarde del 14 de marzo, cuando el Gobierno de España decretó, por segunda vez desde la restauración democrática, el estado de alarma. A partir de aquella fecha, la presencia ante la prensa del presidente, los cuatro vicepresidentes y la veintena de ministros ha venido siendo más o menos habitual. Los medios de comunicación han fiscalizado la gestión gubernamental mediante preguntas, filtradas por el secretario de Estado de Comunicación primero y a través de una plataforma de reunión virtual después. En varias de estas ruedas de prensa ha participado el representante de una pequeña radio de la provincia de Toledo. Desde Aldea en Cabo para el mundo.

«Es lo que cualquier periodista haría», dice Manuel Méndez, cara visible de La Buena Onda. El vecino de Aldea en Cabo ha logrado interpelar al ministro de Sanidad, Salvador Illa, y a los de Interior y Exteriores, Fernando Grande-Marlaska y Arancha González Laya. Además, a través de una pregunta que no se leyó a la ministra de Defensa, Margarita Robles, consiguió el despliegue del Ejército por las calles de su pueblo. Durante los primeros días del confinamiento, visitaron el pequeño municipio del norte de la provincia 26 paracaidistas. «En una primera fase vino una brigada en labor de vigilancia; posteriormente acudieron dos e hicieron tareas de desinfección».

Méndez se incorporó al circuito de medios con presencia en la residencia del presidente a través de un simple procedimiento. «Hay que ponerse en contacto con el gabinete de prensa de la Moncloa y pedir la acreditación». Conseguida la credencial, aumentaban sus posibilidades de preguntar a los actuales responsables políticos. «De momento», como insiste Méndez, es el rostro de La Buena Onda más allá del pueblo que ha acogido esta iniciativa radiofónica mitad informativa mitad lúdica. La máxima responsable de la emisora es la periodista mexicana Blanca Mares, quien también se encuentra en estos momentos confinada en su tierra de origen y aguarda su regreso a España.

La Buena Onda nació en agosto de 2019. Puede escucharse en el 107.3 del dial FM en la provincia y desde cualquier lugar a través de internet. Su parrilla de programación ofrece música, magazines y desde que se ha decretado el estado de alarma un programa «pensado para los peques» y para jugar en familia. «Tenemos de todo», resume Méndez. La Buena Onda es una radio privada. «El Ayuntamiento nos ha cedido gentilmente el estudio, que se encuentra en la Casa de la Cultura».

Este canario de Tenerife, residente en Aldea en Cabo por azares vitales, está orgulloso de «ayudar en lo que buenamente puedo» a su nuevo emplazamiento. Sus intervenciones ante los ministros han tenido el escudo municipal de fondo. Sin embargo, asegura haber recibido algunas críticas de «afiliados del PP y de un afiliado de Podemos» y apunta a que en Madrid le han sugerido «que se relaje con las preguntas que plantea».
El salto de un minúsculo medio local, surgido en un pequeño pueblo de Toledo, a las pantallas de millones de espectadores es una de esas pocas noticias entrañables que está dejando la expansión del Covid-19. La Buena Onda ha compartido espacio con los grandes medios de comunicación de ámbito nacional e internacional. Méndez confía en que su relación con el poder Ejecutivo no terminará con la desescalada y la vuelta a la normalidad. «Tengo intención de acudir a las ruedas de prensa presenciales», proclama. Las comparecencias posteriores al Consejo de Ministros, los martes al mediodía, son su nuevo objetivo. «Ir a Madrid la tarde anterior, hacer noche y volver».

Según la última actualización elaborada por el INE, Aldea en Cabo cuenta con 163 habitantes empadronados. Gran parte de la población local supera los 70 años y se encuentra, por tanto, en el grupo de mayor riesgo por el impacto del coronavirus. Afortunadamente, el municipio colindante con Escalona y próximo al límite con la Comunidad de Madrid, no ha tenido que lamentar hasta la fecha ningún caso de contagio por coronavirus. «En el pueblo estamos escapando», concluye Méndez.

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