Radios latinas en España: entre la bachata y la integración laboral

Radios latinas

El siempre cambiante y poco tenido en cuenta mundo de las radios latinas en España, analizado por Maria Teresa Santos Diez y Jesús Pérez Dasilva en The Conversation:

La inmigración latinoamericana es un fenómeno reciente que se incrementó de manera considerable a mediados de los noventa. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2018 había 4.734.691 extranjeros en España. Entre ellos 1.162.350 eran latinoamericanos, siendo los más numerosos los colombianos (165.608), seguidos de ecuatorianos (135.273) y venezolanos (95.633). Unos ciudadanos que comparten idioma, valores culturales y forman parte de una sociedad que no refleja su cultura, tradiciones y costumbres. Además, cuando aparecen en los medios convencionales, lo hacen generalmente en noticias de sucesos, algo que también sucede con personas de otros colectivos.
En este contexto, una población muy numerosa no siente atendidas sus necesidades informativas, por lo que se ve abocada a crear sus propios medios de comunicación (periódicos, revistas, webs informativas, emisoras de radio, canales de televisión) para sentirse representada y unida a sus países de origen.
Un ejemplo son las emisoras de Frecuencia Modulada especializadas en temas latinos, que han sabido dar respuesta a una audiencia que reclamaba contenidos comprometidos con la integración, el fomento de la solidaridad, la diversidad cultural y la música.

Ondas latinas para nuevas audiencias
En España, las primeras experiencias de este tipo de emisoras siguieron el modelo de Radio Latina París (1982) que centró sus objetivos en fomentar la integración. En poco tiempo se convirtió en la primera emisora de París con una programación de música latina (merengue, reguetón, cumbia, vallenato, bachata) destinada al público general.
En el ámbito nacional, estas emisoras surgieron promovidas principalmente por asociaciones de inmigrantes como un medio de integración y solidaridad. Para su financiación recibieron subvenciones públicas (Autonomía, Diputación y Ayuntamiento), junto con publicidad comercial y aportaciones de colaboradores y particulares. Así sucedió por ejemplo en Catalunya (Radio Gladys Palmera, 1999; Barcelona Latina, 2004; La Bomba, 2006), Andalucía (Radio Integración, 2006; La Cultural FM, 2007), País Vasco (Candela Radio, 2004) y Madrid (Radio Pueblo Nuevo, 2003) entre otras muchas.

Tampoco se puede olvidar que este nuevo target genera unas expectativas de mercado en diversos sectores empresariales, como en telecomunicaciones, bancos, agencias de viajes, compañías aéreas, consultorías, despachos de abogados especializados en extranjería, seguros de automóvil, hogar, vida, defunción y repatriación. Cubrir estas demandas genera un mercado publicitario y comienzan a operar otras emisoras que, a pesar de mantener presente una filosofía de integración, encaminan sus objetivos hacia el terreno económico.
Además, la llegada masiva de inmigrantes y su asentamiento en zonas concretas propició que algunas emisoras locales comerciales cambiaran sus estrategias de programación hacia esa nueva audiencia (Radio Tentación Latina, 1998; Radio Pueblo Nuevo, y Top Radio, 2002 entre otras).
Asimismo, grupos empresariales constituyeron redes para ampliar su cobertura y audiencia (Mega Latina, 1997; Aire Latino, 2000; Fiesta FM, 2002; Radio Tropical, 2002; Radio Sensación, 2003 y Tropicalísima FM, 2004).
En ambos modelos, su financiación procede de la publicidad comercial y los patrocinios, junto con la gestión de salas de fiesta y discotecas, organización de festivales, concursos y promociones.
Estas emisoras especializadas en temas latinos, con independencia de sus objetivos, han proliferado por la geografía española, emitiendo en muchos casos sin licencia, aunque con permisividad, por lo que resulta imposible contabilizar su número, así como saber cuál es su audiencia real.

La música latina es protagonista
“En casa, estás en casa”, “sabor tropical, productos latinos, ambiente latino”, son algunas de las expresiones utilizadas por los locutores de las radios latinas. Su voz evoca a la audiencia nostalgia por su país donde tiene a su familia y sus raíces.
Este aspecto marca la diferencia con respecto a la radio generalista donde apenas existen acentos latinoamericanos en sus redacciones, dificultando así la integración profesional. La música, que supone más del 80 por ciento de la programación, acrecienta esos vínculos entre ambos lados del Atlántico. Abordan éxitos de géneros musicales del Caribe (salsa, bachata, reguetón, pop, música tropical y merengue), además de música popular y temas de recuerdo que suenan en fiestas y se pueden bailar.

También resultan una plataforma óptima para el lanzamiento y la difusión de novedades discográficas de música latina y ritmos caribeños. La participación del oyente para solicitar canciones, saludar y enviar dedicatorias tiene gran interés: “Se lo dedico a todos los oyentes, a vosotros, a mi familia… Para mis amigos… Estoy aquí pero mi corazón está allá…”.

Otros contenidos
Otros espacios como los magazines abarcan un amplio abanico temático con música, concursos, recetas de cocina, tradiciones de ambas culturas, apoyo a familiares, venta, intercambio junto con noticias del ámbito nacional e internacional.
La utilidad de los contenidos se muestra por ejemplo en las consultas de abogados que, en directo, ayudan a resolver problemas de extranjería que, en un primer momento, se relacionaban con permisos de residencia, trabajo y reagrupamiento. Más tarde, como consecuencia de la crisis económica, las preguntas se centraban en el retorno al país de origen y servicios para la inserción sociolaboral mediante cursos y talleres.
A su vez, los espacios de solidaridad en los que participan las asociaciones de inmigrantes, representantes políticos y colectivos relacionados con la inmigración aúnan esfuerzos para fomentar valores como la igualdad o el respeto entre diferentes y dar a conocer el valor positivo de la inmigración para ambas sociedades. Sin embargo, son escasas las intervenciones de la audiencia opinando sobre estas cuestiones de ámbito político o social.
Las radios latinas por tanto, ofrecen unos contenidos especializados que dan respuesta a una necesidad de información y entretenimiento que no se contempla en las radios generalistas. La integración constituye un elemento clave al servicio de la comunidad en cuanto se refiere al fomento de la multiculturalidad, que se ve acrecentada con la voz de los locutores de sus países de origen.
También contribuyen a la difusión de valores culturales de cooperación entre América Latina y Europa con intercambio de información y creación de redes entre organismos que trabajan con colectivos y artistas de ambas culturas.
A su vez, se han asentado en un nicho de mercado que tiene como seña de identidad lo latino, con una programación musical donde priman los ritmos latinos destinados al público latinoamericano y español, que acuden a discotecas, bares, karaokes y bailan esta música, publicitan su comida y sus productos.

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