19.5.2026.- Fernando Cano escribe en elespanol.com que los comunicadores de la Cadena SER y buena parte del equipo de la emisora del Grupo Prisa están dispuestos a llegar hasta el final en su órdago para intentar apartar a su director de Contenidos, Fran Llorente.
El directivo lleva varios meses enfrentado con estrellas de la emisora como Àngels Barceló por su intento de poner en marcha cambios de cara a la temporada que empieza este mes de septiembre.
Desde su llegada en mayo del año pasado, a Fran Llorente se le encargó una pequeña revolución en la SER para garantizar el liderazgo a medio plazo.
No se trata de un giro ideológico profundo –es imposible pensar en una SER escorada al centro– pero sí de retoques para dar una mayor unidad editorial a la cadena.
En la práctica esto significaba un mayor control por parte de Llorente, un lavado de cara a los equipos y cambios en los tertulianos de la emisora.
Unos movimientos que no han sentado bien en los equipos de los grandes programas, Hoy por Hoy, de Àngels Barceló; La Ventana, de Carles Francino; y Hora 25, de Aimar Bretos.
Y han decidido pasar al ataque. En esta línea, han transmitido a la dirección de la cadena, empezando por su director General, Jaume Serra, que no hay sintonía con Llorente y que la hoja de ruta planteada podría significar un problema.
En este sentido, también han llegado mensajes a la consejera delegada de Prisa Media, Pilar Gil; y al propio presidente, Josep Oughourlian, a quien se le ha pedido explícitamente que medie ante la guerra que podría entorpecer el comienzo de la próxima temporada.
En esa lucha se entiende el órdago lanzado por Àngels Barceló, cuyo entorno ha filtrado a diversos medios de comunicación, que no tiene clara su renovación y que supedita todo a que mantenga personalmente el control editorial de su programa.
Y la estrategia pasa por transmitir que está en juego su libertad ideológica y su cercanía con el Gobierno. El mensaje –que se envía a Moncloa– es que Oughourlian quiere derechizar la SER y hacer algo similar a lo que se ejecutó en los primeros meses de El País tras la salida de Pepa Bueno hace ya casi un año.
Pero las fuentes consultadas por este diario indican que nada tiene que ver con la ideología y advierten que todo pasa por intentar desbancar a Fran Llorente y evitar sus cambios. Y en esta línea, Moncloa no ha cogido el guante y ha decidido ponerse de perfil.
Con todo, desde el interior de Prisa se indica a este diario que sería un suicidio para la SER acercarse a la derecha, y más en su programa de mayor audiencia.
«Perderíamos un millón de oyentes en el primer EGM y comercialmente no es sostenible». Incluso si se va Barceló, se buscaría a un presentador cercano al estilo de la catalana. Y en la competencia no hay actualmente nadie con estas características, ni en la COPE, ni en Onda Cero.
Futuro de Barceló
Con todo, la realidad es que Barceló tiene sobre la mesa la renovación por una temporada más, en iguales condiciones a las de su contrato actual. Y el plan de Prisa es que renueve. Otra cosa es la decisión que tome ella.
En cualquier caso, las fuentes consultadas apuntan a que finalmente la sangre no llegará al río y que es probable que –tras algunos ajustes fruto de las últimas negociaciones– Barceló termine renovando.
Distinto es el futuro de Llorente. Y no porque Prisa prescinda de él, sino que porque finalmente los presentadores y comunicadores de Cadena SER terminen teniendo éxito en sus presiones.
Lo que sí es cierto es que hasta ahora todo son incógnitas y la principal perjudicada es la planificación de la SER para la próxima temporada. Que sigue en el aire.
EGM de la SER
Recordemos que hace pocas semanas se confirmó un importante batacazo para la Cadena SER en el primer Estudio General de Medios (EGM) del año. La emisora del grupo Prisa se dejó 300.000 oyentes en relación a sus datos de finales del año pasado.
Bajó hasta los 4.562.000 oyentes, esto es, un 6,1% menos desde diciembre de 2025, y registró su peor dato en un año. De hecho, en doce meses ha perdido todo lo ganado en oleadas anteriores.
Y Àngels Barceló perdió 205.000 seguidores, un 6% menos, hasta los 3,2 millones de oyentes.
Esto supuso que Herrera en COPE se quedara a 107.000 oyentes, su menor diferencia histórica desde que el comunicador andaluz está en la cadena. En diciembre esta diferencia era de casi 900.000 fieles.
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