María Jesús Almeida Lorences (ex Radio Extremadura) recibe la Medalla de Extremadura

Maria Jesús Almeida

María Jesús Almeida Lorences (Badajoz, 1953) dedicó la Medalla de Extremadura que ayer recogió en Mérida a la profesión que ha ejercido durante toda su vida: el periodismo. Puede decir bien alto que fue pionera en este ámbito en la región y actualmente lucha por dignificar esta actividad. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y toda su carrera la ha desarrollado en Radio Extremadura, en la Cadena SER, donde fue jefa regional de los servicios informativos. Primera mujer en trabajar en la única emisora de Badajoz, EAJ 25 Radio Extremadura (SER) en 1977. Vivió la transición política y el golpe de Estado del 23 de febrero. Dejó los micrófonos en 2011, tras dar los resultados de las elecciones generales. Juanjo Ventura le ha entrevistado para El Periódico de Extremadura.
Almeida no solo fue mujer de radio. En sus comienzos escribió la Hoja del Lunes y presentó debates en la televisión local Localia. También fue columnista de El Periódico Extremadura y La Crónica de Badajoz. Desde 2018 preside la Asociación de la Prensa de Badajoz, con el 100% de los votos de los asociados.

  • Ha dedicado la Medalla de Extremadura al periodismo por ser una “profesión sacrificada y con pocas alegrías” ¿Cree que la profesión está viviendo momentos complicados?
  • Sí, vive un trance difícil por varias razones. La primera de ellas es el paro. Las redacciones se están vaciando, mientras que de las facultades de Ciencias de la Información salen nuevos profesionales. A esto se suma la baja remuneración que reciben los profesionales en activo que comenzó con la crisis económica y que no pienso que tenga siempre una justificación. Lo fácil en época de crisis ha sido exprimir al trabajador y eso no es la solución. Una profesión como la periodística necesita trabajadores al pie del cañón, que investiguen y le echen muchas horas.
  • Además, la Medalla recae en una mujer ¿Por qué esta circunstancia le llena de especial alegría?
  • A las mujeres, y Extremadura no ha sido una excepción, nos ha costado entrar en el mundo del periodismo. Era una profesión copada por los hombres. Y por eso me alegra que después poco a poco las mujeres fuéramos entrando en las redacciones y ahora somos mayoría, pero todavía no hay muchas en los puestos directivos de las empresas periodísticas. Esta medalla visibiliza a la mujer, que tiene capacidad más que sobrada para ocupar un puesto de responsabilidad en el mundo del periodismo.
  • ¿Cree que la mujer ha estado escondida y ninguneada hasta hace poco?
  • Sí, lo creo. La mujer ha estado ninguneada porque era un mundo de hombres. Y los hombres confiaban solo en ellos. Eso era así. Incluso cuando en las redacciones había mayoría femenina se seguía negando a las mujeres los puestos de dirección. Y eso era porque no se creía que la mujer podía desempeñar ese papel. Era un machismo social. Las leyes son las leyes, pero tardan mucho en que la igualdad cale en la sociedad.
  • ¿Cree que la era digital acabará con el periodismo tal y como lo conocemos ahora?
  • No lo sé. Muchos expertos están analizando esta situación. El papel se acabará. Eso lo tengo claro. Lo que sería muy triste es que con la muerte del papel se acabe la necesidad de hacerse un ‘por qué’ de la realidad. Eso significa darle al lector y al oyente las claves de las situaciones. Y eso solo se consigue con investigación. El periodismo ‘rápido’ puede valer para cubrir una emergencia, pero el periodismo tiene que tener investigación y sosiego para contar bien las cosas. Para ello hacen falta redacciones más amplias. Hay ya grupos de investigación en prensa digital que están funcionando muy bien. El periodismo no se va a acabar porque es contar las noticias y por qué se producen. Siempre habrá público interesado en que eso sea así.
  • En estos momentos cualquiera con un teléfono móvil se convierte en relator de la realidad e incluso puede hacer un podcast. ¿Cree que eso es periodismo?
  • No, el periodismo responde a las preguntas clásicas: qué, cómo, cuándo, dónde y por qué. Y eso nos lo enseñan desde primero de carrera, ya que ahí está la clave de una buena información. Todo lo demás no es periodismo.
  • ¿Hacia dónde camina la profesión periodista en general y los informativos de radio en particular?
  • La profesión camina hacia un cambio de modelo empresarial, de formatos, de plataformas, pero el periodismo seguirá siendo periodismo. La radio es eterna. Tiene una gran inmediatez, pero no la de un tuit, sino que es la inmediatez informada. Los informativos seguirán siendo fuertes y potentes.
  • Toda su vida profesional la ha desarrollado en la Cadena SER. ¿Cree que la fidelidad al medio es una virtud?
  • En mi caso sí. He sido fiel y leal al medio. La SER me ha permitido desempeñar mi trabajo. Ha sido un ‘toma y daca’ perfecto. Ser fiel es bueno, siempre que te respondan. Además aprendes una forma de trabajar y de hacer las cosas. Antes las emisoras con solo oír al locutor ya sabías cuál era.
  • Fue usted una de las primeras licenciadas en periodismo y la primera en trabajar en una emisora en Badajoz ¿Se siente pionera de la profesión en Extremadura? ¿Cómo fueron esos primeros años?
  • Pues caminé, paso a paso. Lo cierto es que al principio no creía en mí nadie. Era una mujer pequeñita, con 23 años y me miraban con ‘caras raras’. Pero casi sin darme cuenta yo salía adelante porque era la profesión elegida y estaba convencida de que tenía que vivir de ella. Por ejemplo: había reuniones de balances anuales de bancos en los que al final se entregaban puros. Pues a mí me saltaban y yo los cogía para sentirme integrada.
  • ¿Cómo es ponerse ante un micrófono todos los días?
  • Es un ejercicio de responsabilidad y se siente mucho la adrenalina en los últimos tres cuartos de hora antes de salir a antena. Sabes que estás pendiente del último dato y que al oyente no se le puede mentir.
  • Además, ha recibido el cariño de los oyentes. ¿De qué forma de ha concretado?
  • Recibo el cariño de los oyentes día tras día. Voy por la calle y la gente me sonríe, y no por el reconocimiento de la medalla, viene de más atrás. Es lo más importante.
  • ¿Cuál ha sido su mejor y su peor momento como periodista?
  • Quizá el mejor momento es cuando has terminado de hacer del informativo y ya está todo hecho. Momentos malos no recuerdo, cuando algo no ha salido, o cuando en alguna ocasión –muy pocas- has tenido que rectificar. Eso sienta muy mal.
  • Ha sido también columnista de La Crónica de Badajoz y de El Periódico Extremadura. ¿Qué recuerdos tiene de su experiencia en la prensa de papel?
  • Pues muy grata. Me gustaba hacerlo, aunque me daba mucho miedo. Escribía de cualquier cosa. Hablaba de las cosas más cercanas.
  • ¿Jubilarse fue para usted una alegría o una decepción?
  • Una alegría, porque el periodismo quema y ya habían entrado las nuevas tecnologías y pensaba si mi tiempo ya había acabado. Estaba cansada.
  • Ahora es presidenta de la Asociación de la Prensa de Badajoz. ¿Cuáles son sus principales líneas de trabajo en el colectivo?
  • Las que marca la Junta Directiva, que quiere defender la profesión y los profesionales por encima de todo. Esa es nuestra tarea y obligación.
  • ¿Con qué sentimiento recoge la Medalla de Extremadura en Mérida?
  • Pues con humildad. No creo haber hecho nada más que lo que hacen miles de personas en la tierra. Siento además una alegría inmensa porque para mí este reconocimiento es lo más grande que he recibido.
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