Las joyas de la radio que se guardan en Salamanca



Salamanca

Lagacetadesalamanca.es publica que medio millar de valiosos aparatos de radio antiguos y otros objetos cuentan la historia de este medio de comunicación en la interesante colección que Agustín de Castro cedió a la ciudad de Salamanca. El Museo del Comercio acoge la exposición permanente de parte de estas joyas.

En tiempos de internet, una apasionante colección de artilugios maravillosos permite viajar por el tiempo a través de aproximadamente medio millar de aparatos de radio y otros instrumentos. Es la colección que donó a la ciudad el técnico Agustín de Castro Cacho y que hoy puede admirarse parcialmente en el Museo del Comercio.

La muestra “Los Sonidos del Ayer” reúne 55 dispositivos de radio, más otros materiales como lámparas de recepción, tocadiscos y válvulas. En un almacén se guardan 330 radios más, algunos aparatos técnicos relacionados con la electricidad y con la radio, muchos más paneles con válvulas de recepción, una librería con libros y con apuntes propios encuadernados, material audiovisual.

La primera muestra se dio a conocer en las instalaciones del Mercado de San Juan
Agustín de Castro fue algo más que un coleccionista: fue el alma de los aparatos de radio en Salamanca. Pero su legado fue mucho mayor y en total puede haber más de 500 piezas que esperan la oportunidad de ser expuestas al público en un marco más espacioso. “Nosotros le hemos dado movimiento dentro de lo que hemos podido, pero teniendo muy claro que nuestra prioridad es el comercio y la industria de Salamanca”, destaca Miguel García-Figuerola, director del Museo del Comercio de Salamanca.

En el recinto perteneciente a la Sociedad de Turismo, Comercio y Promoción Económica del Ayuntamiento de Salamanca, se exhibe al público esta exposición permanente dedicada al mundo de la radiofonía, centrada en la historia de la radio, pero que comprende además otro tipo de aparatos y documentos relacionados con “sonidos de épocas pasadas” que no son receptores de ondas. En la muestra, el público puede disfrutar de gramófonos, tocadiscos, magnetófonos y musealizaciones como una máquina de discos, popular en bares hasta los años ochenta. Todo un sinfín de artículos que nos llevan a los sonidos del ayer y que han sido cedidos por un técnico muy especial a su ciudad, Salamanca.

La primera muestra se dio a conocer con la colección de radios que se expuso de manera permanente en las instalaciones del Mercado de San Juan. Desde el año 2008, la colección pasó a formar parte de los fondos del Museo del Comercio. Una gran colección que se completa con libros e infinidad de apuntes que Agustín de Castro tomó en su vida.

Se han realizado talleres de radio, visitas guiadas y actividades en directo con emisoras locales
En el Museo del Comercio e han hecho talleres de radio, visitas guiadas, se han colocado los paneles de la historia de la radio en Salamanca, actividades en directo con emisoras de radio, se ha desarrollado una didáctica que se ofrece en Ciudad de los Saberes sobre la radio, un desplegable y un folleto sobre la visita. “Hemos hecho lo que hemos podido y en lo que estén aquí las radios, le vamos dedicar el tiempo que podamos y hacer las actividades que podamos con ellas”, asegura Miguel García-Figuerola.

“Teniendo en cuenta que nuestra prioridad es la historia del comercio y la industria de Salamanca, Hemos intentado dar a conocer esta colección de joyas de la radio y considero que la muestra está muy bien musealizada. A ver si en el futuro es posible mostrar la colección completa , porque lo que ahora se puede ver es solo una parte mínima de lo que hay”.

La exposición “Los sonidos del ayer” está dividida en varios apartados. En la zona dedicada a los precursores exhiben los principales adelantos científicos que precedieron al invento de la radio: el telégrafo y el código morse, la pila voltaica y el teléfono. En este área se exhibe en una vitrina una colección de válvulas de recepción, recopiladas por Agustín de Castro, así como amperímetros y algunas antiguas válvulas de emisión.

Radios de los años veinte y treinta se exhiben en una vitrina. Técnicamente han incorporado el altavoz a la caja de recepción de ondas y, entre otros adelantos visualizables, hay cambios sustanciales en el diseño del dial.

Hay expuestas radios de distintas marcas: Phillips, Atwater Kent, RCA, Emerson y Telefunken. Al igual que en todas las vitrinas del recorrido pueden verse cartelas con hechos históricos y referencias a personajes de la época.

La muestra enseña al visitante los anuncios radiofónicos más significativos y el sonido original que ofrecieron por las emisoras de radio. Y es que la popularización de la radio atrajo hacia el medio a la publicidad que tuvo que adaptarse al nuevo soporte.

Además, el visitante puede disfrutar de la relación entre la radio y el cine, que está representada en un panel expositivo con la intención de recordar la importancia de la radio en nuestra vidas. Una relevancia, en nuestras vidas y en nuestra memoria, que merece un futuro Museo de la Radio en Salamanca.

Salamanca ha sido clave en la historia de la radio desde el 11 de abril de 1926 cuando fue inaugurada la EAJ-22 Radio-Salamanca. La emisora se encontraba situada en la calle Rodríguez Pinilla, -actual avenida de Italia-, donde desde febrero del pasado año una placa conmemora aquel acontecimiento histórico.

Posteriormente, el 24 de febrero de 1935 nacía EAJ 56 Radio Salamanca tras varios meses de emisiones en pruebas. Lo hacía en presencia de José María Gil Robles, líder de la CEDA, uno de los políticos del momento que caería en desgracia nada más comenzada la contienda civil. Interesante por su valor histórico fue el discurso leído por el alcalde Íscar Peyra, que en 2019 pareciera que habla de otra ciudad. “Una ciudad de la intensa vitalidad de la nuestra, de su inquietud espiritual, de su interés por las cosas públicas demostrado en la extraordinaria difusión que en ella alcanza la prensa, ha de encontrar en este servicio un nuevo estimulante a su dinamismo”.

Ya en la Guerra Civil, con Salamanca convertida en sede de los sublevados, la voz del actor Fernando Fernández de Córdoba inauguraba oficialmente desde el Palacio de Anaya la primera emsión de Radio Nacional de España, con el programa ‘Habla España’ un 19 de enero de 1937. Fue posible gracias a una pequeña emisora móvil marca Telefunken y de 20 kw que Hitler había utilizado durante los Juegos Olímpicos de Berlín y que el ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, regaló a Francisco Franco. En sus inicios estaban implicadas 12 actores e incipientes periodistas, que redactaban partes de guerra y otras noticias que servían de propaganda al bando nacional.

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