La historia de Iñaki Gabilondo y Radio Sevilla



Iñaki Gabilondo

Ramón Reig publica en El Correo de Andalucía que hace unos días le dedicaron a Iñaqui Gabilondo el estudio central de Radio Sevilla. Acertadísimo detalle y merecidísimo homenaje a un hombre que lleva siempre a Sevilla en la boca y en el corazón. Aquella Radio Sevilla que dirigió Gabilondo entre 1972 y 1974 representó un tiempo ilusionante. La juventud sevillana más contestataria teníamos un hueco donde expresarnos, dentro del orden implantado por la dictadura. Lo de “Andalucía es una tierra hermosa, vieja y sabia, siéntase orgulloso de ser andaluz”, hoy está ya lejos de nuestras mentes. Lamentablemente, la actuación del partido cuyos principios más esenciales ha defendido Gabilondo durante tantos años en la SER, creo que casi hizo desaparecer el significado de la frase. Cuando nos declararon capital de Andalucía, Sevilla fue llenándose de oportunistas que se arrimaban al sol que más calentaba y el eslogan de Iñaqui quedó en un segundo o tercer plano, por lo menos.

De todas formas, a ver quién nos quita lo bailao de aquellos principios de los años 70. Gabilondo se merece todos los reconocimientos que Sevilla quiera darle porque ha tenido que ser un vasco quien llegara a estimular en los inicios de la década de la transición a una Sevilla donde muy pocos con notoriedad y poder se la jugaban explícitamente, salvo casos que hay que nombrar, arriesgándome a olvidar otros, algunos de los cuales están íntimamente unidos a El Correo de Andalucía: los de los curas José María Javierre, y Eduardo Chinarro; Juan Holgado Mejías, Federico Villagrán, José María Requena y todos los firmantes de la célebre página tres de El Correo entre los que se encontraban Tomás Iglesias, Isidoro Moreno, José Rodríguez de la Borbolla, José Luis López… No olvidemos tampoco a los impulsores de aquella revista censurada una y otra vez que se llamó La Ilustración Regional, promovida por Soledad Becerril, García Añoveros, Ignacio Romero de Solís, que en los inicios de los setenta nos dijo que existió
un tal Blas Infante.

A principios de los años setenta ya estaban en marcha movimientos culturales como el de los narraluces, novelistas andaluces y sevillanos o vinculados a Sevilla que acapararon la atención literaria de España. Ejemplos, José Luis Ortiz de Lanzagorta, Julio Manuel de la Rosa, Federico López Pereira, Alfonso Grosso, el citado Requena, Manuel Barrios… Los conocí a todos y sé que a algunos no les convencía demasiado eso de los narraluces pero su amor por su tierra era y es innegable. Por cierto, Manuel Barrios estaba en aquella Radio Sevilla de Iñaqui Gabilondo, fue el gran impulsor de la literatura desde su programa cultural pero me da la impresión de que es uno más de los muchos nombres olvidados por la etapa 1982-2018 tal vez por su giro hacia posiciones críticas de forma similar al camino tomado por Antonio Burgos. Yo sueño con una Sevilla no sectaria que premie a sus hijos -sean de aquí o no- por lo que son y han hecho, no por pertenecer a una cuerda u otra. En este sentido, aunque tuve serias diferencias con Nicolás Salas, nunca he olvidado -ni ahora ni cuando vivía- que, al igual que Burgos, en los inicios de los 70 publicaron libros valientes y rigurosos: Andalucía, ¿tercer mundo? (Burgos), Andalucía: los siete círculos viciosos del subdesarrollo (Salas).

La Radio Sevilla de los 70 nos ofrecía a los jóvenes un programa clave: Trotanoches, presentado e impulsado por un Paco Lobatón guerrillero en la vida y en las ondas que nos permitía hablar libremente, bastaba con acercarse por la emisora a altas horas de la noche, claro, eso era una ventaja. Yo andaba metido en el activismo cultural porque precisamente en 1972 se fundó el colectivo cultural Gallo de Vidrio. En 1974 la Radio Sevilla de Gabilondo nos distinguió con el premio Sevillanos del Año en el apartado Literatura. Lástima que no se conserven fotos de aquella época según me han comunicado desde la emisora cuando las he pedido. Porque aquel Gallo de Vidrio de 1972 y 1974 en 2022 cumplirá 50 años y los que queden vivos lo celebrarán por todo lo alto. Lástima la deriva de Radio Sevilla, desde luego sigue siendo una referencia a nivel popular. Pero en otros niveles sabemos que no es más que un medio ligado a grandes intereses que divulga esos intereses a su conveniencia como es lógico en la lógica que a mí no me parece lógica pero mi opinión de librepensador carece de importancia en un maremágnum como el actual. Los tiempos cambian y si le va bien así en lo ideológico y en lo económico por mí que siga adelante todo el tiempo que pueda y deseen sus oyentes.

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