La digitalización y la revolución tecnológica en la radio



En Guía de la Radio hemos hablado, y mucho, sobre la digitalización de nuestro medio y sobre cómo ha influido la revolución tecnológica en la radio. De hecho, constantemente hablamos sobre radios locales que inician la digitalización de sus estudios.

Pues bien, en esta ocasión nos gustaría hablar un poco sobre las iniciativas estatales a la hora de digitalizar el medio, además de detenernos en procesos de digitalización llevados a cabo por otros sectores, así como analizar y sacar provecho de la situación que vivimos en la actualidad.

Ya en julio de 1999 se aprobó el Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora Digital Terrenal (Real Decreto 1287/1999), en el que, entre otras cosas, se planificaba la digitalización de la tecnología terrestre para la difusión de radio en nuestro país.

Doce años después de este primer plan, en junio de 2011 se aprobó el nuevo Plan Técnico Nacional de la Radiodifusión Sonora Terrestre, reduciendo la cobertura al 20 % (Barcelona y Madrid) e instaurando el principio de neutralidad tecnológica.

El fracaso de esta iniciativa generalizada y digital en nuestro país no es ninguna excepción y hay un buen número de Estados que se encuentran en la misma situación en Europa. No cabe duda de que el papel de la Comisión Europea en el desarrollo de políticas ambiguas, defendiendo la neutralidad tecnológica, impidió un desarrollo industrial y obstaculizó un mercado único de receptores.

En definitiva, nunca se planteó un mercado común para la radio digital en Europa y tampoco se introdujo dentro de su agenda digital.

Cuando hablamos de la digitalización de la radio podemos, a grandes rasgos, definirla a través de diferentes características comunes: las páginas web y las redes sociales que albergan contenido digital, el streaming del audio a través de redes IP fijas o inalámbricas para ordenadores personales, el streaming a través de redes UMTS a los teléfonos móviles, la descarga de contenidos (podcast) y la presencia de contenidos conectados como videoconsolas (IP).

Pues bien, si en este momento miramos hacia ciertas empresas privadas que han tenido que desarrollar infraestructuras digitales a lo largo de los últimos años para adaptarse a la tendencia poblacional y aprovechar los avances tecnológicos veremos una tendencia clara hacia la digitalización. Siempre que hablemos de compañías y sectores de relevancia, da igual que nos refiramos a servicios eminentemente físicos, como los juegos de casino, las máquinas tragamonedas y las casa apuestas, que se han convertido en un sector en constante crecimiento y en todo un referente de este proceso de implementación tecnológica y digital, o que estemos hablando de servicios de distribución de vídeo, relacionados con el ámbito radiofónico en lo que respecta a la difusión de contenido, como es el caso de las principales plataformas de vídeo bajo demanda. En el caso de los casinos, se ha sustituido un entorno eminentemente físico, localizado en emplazamientos destinados al juego, por una oferta completamente digital, que es precisamente la que está posibilitando su auge internacional; y en el caso de las plataformas de vídeo, los formatos físicos como el VHS, el DVD o el más reciente Blu-ray han pasado prácticamente al olvido.

Evidentemente, existen muchas características propias del medio radiofónico y no es cuestión de solventar el problema con una solución simplista y generalizada. Sin embargo, la trayectoria y la implementación digital de ciertos sectores y empresas puede ser muy válida de una manera comparativa.

Los aspectos que influyen en el desarrollo de la radio digital son múltiples y muy diversos, desde la necesidad de crear contenidos diferenciados a los que se emiten a través de la radio analógica, hasta la comercialización de espacios o la financiación de equipos.

Más allá de las cuestiones técnicas, durante los últimos años hemos visto cómo la radio digital ha emergido pese a la falta de unidad y de apoyo por parte de la Comisión Europea. Desde pequeños estudios hasta locutores de manera individual, la popularización de los podcasts y, hasta cierto punto, la facilidad para crearlos, han hecho que la radio se convierta en un medio cada vez más diverso y digitalizado.

Sin ánimo de comparar a un periodista que se ha formado en comunicación radiofónica o a un profesional que lleva años curtiéndose en los estudios con un aficionado que crea un podcast, lo cierto es que hemos visto cómo personas que, a priori, no se dedicaban a este ámbito, han creado contenido que ha tenido una difusión masiva y, llegados a cierto punto, incluso con una calidad más que aceptable.

Los retos, entonces, que se plantean en la actualidad tienen mucho que ver con esta digitalización total, que no tiene por qué estar reñida con cierta continuidad analógica (por otro lado, ciertamente inevitable).

La radio, pese a lo que se lleva repitiendo incesantemente durante los últimos años, no está condenada a desaparecer y ha encontrado en la tecnología, precisamente, la herramienta más adecuada para su prevalencia.