Juan Ramón Lucas (Onda Cero): “Mi próxima novela estará ambientada en Asturias porque se lo debo todo”



Lucas Blanco escribe en La Nueva España: Un periodista “opositor a escritor” quiso y consiguió ser profeta en su tierra, aprovechando el escaparate de la feria del libro ovetense. Juan Ramón Lucas, consagrado radiofonista nacido en Madrid, pero con profundas raíces asturianas, fue despedido con una fuerte ovación al rematar la presentación de su segunda novela “Agua de Luna” con un anuncio en forma de guiño para sus numerosos seguidores en el Principado. “Mi próxima novela estará ambientada en Asturias porque se lo debo todo”, proclamó después de algo menos de una hora cargada de “spoilers” sobre un último trabajo con el que sumerge al lector en el drama de un padre superado ante la captación de su hija por la organización terrorista islámica Daesh.

En un acto presentado por el locutor de radio Guiller Verdín y la presidenta de LibrOviedo, Mar Prieto, Lucas destacó que la obra fue casi íntegramente ejecutada en territorio astur. “Sólo suelo tener dos horas los fines de semana para escribir y ese tiempo casi siempre lo paso en Asturias”, indicó acerca de cómo aprovecha sus habituales escapadas familiares al concejo de Ribadedeva, donde tiene raíces por vía paterna.

El sello asturiano no se queda ahí. Una de las tramas se desarrolla en territorio ribadedense y al final del libro también se menciona a la playa de Buelna, a la cual Lucas suele ir a bañarse “todos los días que estoy aquí haga frío o haga calor”. El padre de la protagonista, Greta, se apellida Noriega como homenaje a la localidad del mismo nombre del concejo oriental y la madre se apellida Lebrato como la progenitora mierense del autor.

Un envoltorio “made in Asturias” con el que Lucas trata de relatar “el drama de una familia tras sufrir un episodio extremo”. El autor pretende poner de relieve con esta novela la creciente problemática de muchos jóvenes que “se encierran en las redes sociales”, quedan aislados de su entorno más cercano y buscan atención y el cariño en sitios poco recomendables. “Con este relato he llegado a la conclusión de que tenemos que hablar mucho más con nuestros hijos”, indicó poniendo la temática de la obra como un ejemplo “veraz” de las problemáticas sufridas por muchos jóvenes.

Lucas evitó presentarse como escritor y reivindicó la profunda “investigación periodística” realizada para tratar de dar realismo a los escenarios de la trama. Fiscales, agentes de los cuerpos de inteligencia, expertos en lucha antiterrorista, musulmanes y corresponsales destinados en las zonas donde tiene lugar el grueso de la historia fueron solo algunas de las fuentes de inspiración para un libro en el que también contó con la opinión de sus propios hijos. “Si no consigues hacer creíble el escenario, la historia no engancha”, explicó a un público en cuya primera fila se encontraba el presidente del Principado, Adrián Barbón, que había llegado al recinto de Porlier acompañando al autor.

El periodista reconoció beber de “muchos casos abordados desde mi actividad periodística”, de los que destacó, a diferencia de la obra, que suelen tener un mal final. “En mi libro dejo abierta una puerta a la esperanza”, adelanta sin llegar a profundizar más.

En el trasfondo, más allá de “la creciente dependencia de las redes sociales”, la existencia del radicalismo en las mezquitas españolas y el buen papel de la inteligencia española. “Es increíble los numerosos actos terroristas que impiden”, aseguró apoyándose en un trabajo de campo que incluyó el estudio de manuales de terroristas.

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