Jorge Arandes, de locutor a director valiente



Muy interesante artículo el que encontramos en carta-de-ajuste.blogspot.com
Si un pionero de la radio pudiera elegir una fecha para morir, ¿quizás sería en el Día Internacional de la Radio? No podemos saber qué hubiera respondido Jorge Arandes pero su fallecimiento ha coincidido con la celebración del homenaje a un medio que él amó y supo modernizar. El pasado jueves a primera hora de la tarde los periódicos daban la noticia a través de sus ediciones digitales y TVE Catalunya hacía lo propio en su informativo regional. Arandes tenía 91 años así que para una gran parte de la audiencia era un desconocido pero sus decisiones como directivo, tanto en RNE como en TVE, fueron importantes en el devenir de las dos cadenas públicas.

Su voz fue de las primeras que se escuchó en RNE desde Barcelona aunque sus inicios como locutor se sitúan en la histórica Radio Miramar en 1947, cuando ni siquiera él había alcanzado la mayoría de edad. Dos años después se presentó a unas plazas de la recién inaugurada emisora pública en la Ciudad Condal y consiguió el puesto. Enseguida alcanzó su primer gran éxito como presentador del programa «Fantasía» que se mantuvo varias temporadas en antena y que duraba entre dos y tres horas (dependiendo de la temporada) la tarde de los sábados. Ese triunfo lo compartía con su colega Federico Gallo, otro insigne profesional con el que, años después, competiría (sin que quizás ninguno lo supiera) por el puesto de director de TVE en Catalunya. Fue Arandes quien lo ocupó, dicen que por tener un carácter más flexible que el de su compañero. Además de «Fantasía», en la radio se ocupó de una curiosa tarea: la de retransmitir películas. En una entrevista realizada por Pilar Orero, de la Universitat Autònoma de Barcelona, explicaba que en el caso de Radio Miramar era un intercambio comercial pero que cuando trasladó la idea a RNE era un servicio al oyente. Y, efectivamente, al principio se radiaba la película, respetando los diálogos del doblaje e incorporando una breve narración en los momentos de silencio o acción, desde la propia sala lo que implicaba protestas de los espectadores que oían al locutor. Posteriormente harían la conexión desde las salas de proyección de las distribuidoras donde estaban solos.

Arandes también fue un pionero de la televisión realizada desde los estudios de Miramar en Barcelona (no confundir con la emisora radiofónica privada, nada que ver). A los pocos meses del estreno de aquellos platós presentó el concurso «Gane su viaje», uno más de los juegos que se emitían desde allí y que tenían tanto éxito en todo el país (al menos donde se podía ver la tele). Más adelante, en marzo de 1962 estrenó «Siempre hay una canción» con el que «sus autores quieren buscar en los recuerdos y dar una oportunidad a aquellas canciones que triunfaron en su época, situándolas en un plano de igualdad con las de la actualidad para saber si todo tiempo pasado fue mejor. Para llegar a este fin, cada semana se elegirán seis canciones de diferencias épocas y se escenificarán ciñéndose al espíritu de la letra» (Revista TeleRadio). Un jurado en el estudio y las votaciones de los espectadores a través del correo decidían qué canciones «se salvarían». ¿Os suena? Efectivamente, el formato de «Los mejores años de nuestra vida» conducido por Carlos Sobera tenía bastantes similitudes. En la temporada siguiente presentó «Canciones de su recuerdo», una variación del espacio anterior con la interpretación en directo de tonadillas de un mismo género o época. Como experto en musicales también fue el primero en retransmitir óperas para TVE desde el Liceo.

En marzo de 1964 cambió su vida profesional con el nombramiento de director de RNE en Catalunya y en esa misma época fue designado delegado de TVE en la comunidad. Dos cargos que compaginó a lo largo de los años, con idas y vueltas, y desde los que tomó importantes decisiones. Gracias a una astuta estratagema en la que no mintió pero no contó toda la verdad, consiguió que se emitiera teatro en catalán para Catalunya, Valencia y Baleares. Más adelante, como jefe de programas de RNE para toda España fue uno de los creadores del formato «Protagonistas» que Luis del Olmo convertiría poco después (no fue su primer presentador) en un clásico de la radiodifusión de este país. También dio el impulso final para la puesta en marcha en 1976 de Ràdio 4, la emisora hermana de RNE en catalán.
La figura de Arandes merece reconocimiento porque desde dentro intentó cambiar tanto la radio como la tele públicas, cosa nada fácil teniendo en cuenta la estrecha vigilancia del Régimen en general y de los censores en particular.

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