Iñaki Gabilondo: «La SER gana 3-1 y parece que ha perdido»

Iñaki Gabilondo

La experiencia es un grado. Una voz reconocida como la de Iñaki Gabilondo suena de nuevo, para plantear interrogantes sobre el futuro en la tercera temporada de Cuando ya no esté. El mundo dentro de 25 años, de estreno este jueves en Movistar #0 a las 22.00 horas. El donostiarra charla con Pedro L. Pérez de El Mundo sobre el devenir de su profesión.

¿Qué será del periodismo dentro de 25 años, cuando tampoco esté él?
«¡No lo sé! Pero tengo claro que frases del tipo ‘la juventud está perdida’ o ‘no hay futuro’… Son todas mentira. El pánico al cambio es una gilipollez».

Gabilondo se enfrentará a incógnitas de diferente índole a lo largo de los seis episodios del formato. Una de las entregas abordará el futuro del periodismo, un tema que ha podido abordar con Martin Baron, director de The Washington Post y anteriormente de The Boston Globe -como contó la película Spotlight-. «Me dijo hacia dónde cree él que puede ir el periodismo», cuenta el periodista español, que se resiste a desvelar esas claves. Sí aporta, en cambio, su punto de vista en esta encrucijada: «En este nuevo mundo tiene cabida el periodismo, pero no el de siempre. La globalización y las nuevas tecnologías han puesto patas arriba la estructura que sostenía el tinglao periodístico». A sus 75 años, el locutor no le teme a los 140 caracteres: «Hay mucha gente que cree que si Twitter dice algo, ha hablado Dios. Y otros que, como lo dice una red social, piensan que no vale nada. Yo creo que hay que acercarse a esta nueva realidad sin caer en la divinización ni en la maldición».

Se señala al pajarito azul como uno de los culpables en la aparición de las fake news. «Las mentiras, el globo sonda, la falsificación, los cuentos chinos, el manipuleo… Todo esto ha existido toda la vida. Pero ahora, con la globalización y las nuevas tecnologías, adquiere una dimensión enorme y se desarrolla a una velocidad vertiginosa» explica el que fuera presentador de Hoy por hoy en la Cadena SER: «Lo que sí es nuevo es que esta nueva realidad ha permitido adivinar la existencia de una industria de noticias falsas que ya está naciendo por ahí detrás. Hay que tratar de surfear este fenómeno». Gabilondo continúa: «El periodismo tiene que librar permanentemente una batalla por su credibilidad para que la gente confíe en él. Y en esta pelea ahora hay un nuevo rival», asegura el periodista, a quien esta situación no le coge por sorpresa: «Es una dificultad añadida, pero esta pelea ha existido siempre y nunca terminará».

Lo que sí parece preocupar al donostiarra es el apartado económico. «El periodismo necesita ser sostenido porque no es una actividad barata», reclama: «Las empresas lo primero que hacen es recortar en corresponsales, enviados especiales… Se va empobreciendo el oficio, transformándolo en una burbuja en torno al ordenador, para ver desde ahí el mundo y sus verdades, perdiendo así el contacto táctil con la vida y la realidad». ¿Cómo se soluciona este problema? ¿Es el cobro por contenidos online una opción real? Gabilondo no tiene dudas: «Va a tener que pasar». ¿Y la prensa seguirá imprimiéndose? «El papel tendrá un porvenir muy limitado y no sé por donde derivará, pero no me preocupa nada porque no paran de surgir nuevas vías». Por contra, a la radio, su hábitat natural, le augura un futuro longevo. «Es el medio que tiene más fácil adaptación a cualquier transformación de la vida, porque es muy ágil», expone: «La radio va contigo, es como un reloj de pulsera. Se adapta a tu vida como un guante».

Sin embargo, la emisora que más conoce Gabilondo ha perdido oyentes en las dos últimas oleadas del EGM: «Acostumbrados a que la SER ganara 6-0, ahora gana 3-1 y parece que ha perdido. Los demás son muy buenos y están trabajando de cine», asevera antes de esquivar con maestría las preguntas sobre Juan Luis Cebrián, que esta semana ha abandonado su cargo de presidente de Prisa: «Estos líos forman parte de territorios en los que yo no soy muy experto. Dinero, capitales… Me pierdo».

52392