Gerard Romero (RAC 1) se casa coincidiendo con las campanadas de año nuevo



Gerard Romero

Dario Porras cuenta en elnacional.cat que hay maneras de empezar un nuevo año. Y hay MANERAS de empezar un nuevo año. Entre las primeras, algunas grotescas, como el vestido de C3PO de Cristina Pedroche en las campanadas de Fin de Año en Antena 3, o de simpáticas y aplaudidas, como el piquito que se hicieron Toni Cruanyes y Tomàs Molina ante los espectadores de TV3 o los morritos de Leo Messi y Antonela Roccuzzo. Pero entre las MANERAS en mayúsculas hay lo que han hecho Gerard Romero y Lisbeth Cid, que han decidido empezar el 2020 por la puerta grande: casándose.

No es habitual comerse las uvas mientras prometes amor eterno o le pones el anillo de matrimonio a la persona que más quieres del mundo. Pero el periodista de RAC 1 y su ya mujer han decidido que esta sería la manera más inolvidable de recordar el Fin de Año del 2019. Y a fe que así ha sido. Romero es, probablemente, el miembro de las transmisiones de El Barça juga a RAC1 más original, peculiar y apasionado. Vive las victorias del Barça y los goles de Messi como si no hubiera un mañana y despierta en los oyentes una sonrisa permanente con sus reflexiones y con sus entrevistas en el palco. Por eso no nos tendría que extrañar que haya escogido casarse en una fecha como esta.

31 de diciembre del 2019. La Farinera de Sant Lluís, en el Pont de Molins, justo en medio del corazón del Alt Empordà. El lugar escogido por el locutor y su pareja para darse el «sí, quiero ante sus familiares y amigos, que acogieron la propuesta de ir de boda el último día del año con los brazos abiertos y los preparativos pertinentes.

Hasta que llegó el momento que Romero y Cid aparecieron ante todo el mundo, espectaculares y guapísimos y con una cara radiante de felicidad. Sólo hace falta ver la imagen de los dos y leer lo que se han dedicado el uno al otro: «Qué princesa que tengo para todo la vida», escribía él. ¡»Preparados para bailar toda la vida»!, decía Lisbeth.

Una fiesta que contó con la presencia de Ramon Mirabet o Miki Núñez, que interpretó una deliciosa versión de su sentido tema «Y escribir», y donde los novios lo dieron todo encima de la pista de baile:

Pero si uno se casa a cinco minutos de Figueres, al lado del museo dedicado a un genio como Dalí, no podía faltar la nota surrealista e hilarante: un maestro de ceremonias muy especial, un Joan Mª Pou embutido en la piel del Olaf de Frozen. Desconocemos si la voz de los partidos del Barça en RAC1 cantó «El cielo será azul, y allí estaréis tú y tú… ¡Y haré lo que quiera que haga la nieve en veraaaano!» dedicado a los novios, o si antes de decir unas palabras alguien gritó «Dále Frou(zen)!» en lugar de su «Dále, Pou!», pero la imagen es impagable.

Pues tal y cómo inmortalizó el muñeco de nieve más famoso de Disney, «hay personas por las que vale la pena derretirse». Seguro que eso es lo que sienten Gerard y Lisbeth el uno por el otro. Enhorabuena a la pareja.

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