Flaix FM expone sus 25 años en el Palau Robert de Barcelona



Exposición por los 25 años de Flaix FM

Flaix FM, la primera radiofórmula catalana dedicada exclusivamente a la música dance, está de aniversario: este año celebra sus 25 años. Y lo hace con un magnífico estado de salud: más de 300.000 personas la siguen diariamente (todavía que hay grandes incógnitas sobre el futuro de la radio ante los problemas que genera a los medios la revolución digital). Para celebrar el aniversario han preparado un gran número de actividades. La primera es una exposición en el Palau Robert, de la Generalitat de Catalunya: Flaix FM 25 años. Flash 2042. Los comisarios han sido Rosa Pere y Ricard Robles, que han conseguido el apoyo del profesor Brian Subirana, del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT). La exposición estará abierta hasta el 19 de octubre y la entrada es gratuita.

Cuatro ámbitos

Los comisarios han decidido separar la exposición en cuatro ámbitos, que corresponden a los cuatro espacios de la exposición. En el escaparate situado en la entrada del Palau, realizado por Opisso Studio, hay una presentación de la trayectoria histórica del emisora: se hace mención a los principales locutores, a los grandes éxitos musicales, a la expansión de la emisora por el territorio, al reparto territorial de la audiencia… Un apartado en que Flaix FM quiere contextualizar el conjunto de la exposición y presentar el peso alcanzado por la emisora en el ámbito mediático. Otro de los espacios, diseñado por Anna Fuster y Daniel Julià (Pimpampum) presenta a tiempo real la interacción entre los internautas y Flaix FM, mediante una serie de pantallas que presentan los perfiles de los seguidores del emisora, su localización y sus mensajes, y quiere mostrar cómo la radio es, hoy en día, alguna cosa más que una simple entidad que emite sin recibir ningún imput de los oyentes. La última sala de la exposición, creada por Onionlab, presenta cómo será la sociedad y la radio del futuro a partir de unas conversaciones de los comisarios con Brian Subirana. Mediante unas gafas de realidad virtual, el público se podrá situar en la perspectiva de un supuesto oyente de Flaix FM en el año 2042 que se desplaza a un concierto organizado por el emisora. Disfrutará de un vídeo fantástico, muy bien realizado, a pesar de que con poca relación con el motivo de la exposición (realmente aporta muy poco a un tema tan especulativo como saber cómo será esta emisora de aquí a un cuarto de siglo).

La historia de la radio, que es nuestra historia

La sala que realmente refleja la historia de Flaix FM es la segunda, diseñada por Alex Posada (de MID). La sala está recubierta de lado a lado por un falso dial gigante que representa los 25 años del emisora. Y con un mando especial el espectador puede ir escuchando las melodías de más éxito escuchadas por los oyentes de Flaix FM en el último cuarto de siglo. Además, los comisarios han hecho un esfuerzo por presentar, también, las diferentes cuñas usadas por el emisora a lo largo del tiempo (confiesan que han tenido que hacer un duro trabajo de archivo para localizar los materiales y combinar los diferentes soportes). Esta instalación supone una fascinante recorrido por las canciones de nuestra historia, por los ritmos que se bailaron en las discotecas y que se oyeron en los coches, en las tiendas, en las oficinas y en las casas de Catalunya durante muchos años.

Las dificultades de un formato

¿Cómo organizar una exposición muy visual sobre una radio, que en principio sólo se percibe por el oído? En cualquier exposición hay tendencia al dominio del elemento visual: hace falta que la image domine. Cada vez, además, se buscan formados más inmersivos y más interactivos: se quiere que el público se sienta sumergido en el entorno de los objetos y que interactúe con lo que se expone. Y eso es muy difícil cuando se trata de explicar la historia de una emisora, en que lo más importante son los sonidos. Además, los autores han querido rehuir una visión historicista de la emisora, presentando locutores o programas. Diseñar una exposición interesante sobre los 25 años de Flash era una misión muy arriesgada y, para darle vistosidad se intentaron cubrir temas tangenciales (la interrelación virtual con el público, la emisora del futuro…). Ahora bien, la sala que reproduce los mejores sonidos de estos 25 años constituye, a nivel expositivo, un gran éxito, como los mejores éxitos de la radiofórmula. Es una instalación para pasar un buen rato, para recordar las mejores melodías y para dejarse transportar al pasado. Una ocasión ideal para que los espectadores revivan las buenas horas pasadas en compañía de esta radiofórmula.

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