Fallece Chelo González Vázquez, ex jefa de publicidad de COPE Ourense

Chelo González Vázquez

Sus ex compañeros de la COPE se quedan sin la que fue “como una madre”, la jefa de publicidad con carácter que lo conseguía todo. El golpe en la mesa, la fortaleza, la intensidad en persona. Pero también la generosidad pura y la madre de toda una emisora. Consuelo González Vázquez, “Chelo de la COPE”, ha fallecido a los 67 años dejando un hueco entre sus ex compañeros de la cadena de radio, en la que se había jubilado hace dos años.

La jefa con carácter era también la mujer que no se dejaba amilanar por nadie, una luchadora incansable. De ella, dicen, que fue la mejor en el cargo. “Una aguililla”, cuentan sus compañeros.

“En la publicidad conseguía todo”, destacan de esta ourensana enérgica que logró aquello que le aseguraban imposible en un mundo en el que sintió y venció el machismo. “Comercial en los ochenta y mujer, ya me dirás…”, recuerdan sus allegados, que la definen como “la madre” de la cadena.
De su poder de convicción guardan casi todas las anécdotas los compañeros. “Lo conseguía todo”, se sorprenden aún hoy de su habilidad comercial para cerrar acuerdos con una bodega, con un hotel o con la tienda de enfrente. Secretos de compañeros que se van a la tumba.
“Se presentaba cualquiera con un problema en la emisora y allí estaba ella para ayudar, aunque no tuviera nada que ver con lo suyo. Era muy generosa”, recalcan.

Conocida más allá de las fronteras gallegas, Chelo de la COPE era una fija en las convenciones de la emisora a nivel nacional. No es de extrañar que numerosos compañeros de fuera de Ourense acudan al último adiós de esta vecina de la ciudad.
Su marido, José Antonio Carreira, más conocido por todo el mundo como “Carreira” y por su actividad durante años en el sector de la joyería, era uno de los pilares de su vida, junto a sus hijos, David y María, a los que crió mientras trabajaba en una cadena en la que aseguran que “siempre, siempre” cumplió con los presupuestos gracias a ella. Sus hermanas, Telvi y Esperanza –muy conocida por su establecimiento de decoración Fento–, y una gran familia lloran la pérdida de Chelo, una currante, pero ante todo, “mujer coraje” para su familia.

De costumbres. Así era la vida de Chelo González Vázquez, sin grandes lujos y disfrutando de las pequeñas cosas del día a día. El grupito de amigas que se juntaba en un bar del centro cada tarde para reír y charlar, pedirá una caña menos a partir de hoy, pero, seguro, brindarán, como a Chelo le hubiera gustado, por haberse conocido.

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