“El Marcapáginas” celebra su vigésimo cumpleaños en Capital Radio



En culturamas.es leemos quev el veterano magacín cultural creado por David Felipe Arranz en septiembre de 2000 cumple veinte años ininterrumpidos en antena, media vida de su director, quien habla con Capital Radio sobre estas dos décadas de emisiones.

“Que veinte años no es nada” dice el tango de Gardel, y seguramente eso le parecerá al periodista y escritor David Felipe Arranz, que lleva al frente de “El Marcapáginas” desde septiembre de 2000, cuando arrancó la andadura de este ya conocido magacín cultural, desde el Círculo de Bellas Artes. Después de un periplo por varias emisoras, cada viernes por la noche los oyentes de Capital Radio, donde inicia su quinta temporada, pueden escuchar este programa, galardonado con la Antena de Plata en 2018. Hablamos con Arranz, que además es profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, en cuyas clases trata de contagiar toda su ilusión por una profesión que atraviesa uno de sus momentos más difíciles.

  • ¡Ante todo, felicidades! Veinte años determina un cambio generacional. ¿Cómo ve la radio desde esta perspectiva?
  • Son muchos recuerdos y, en mi caso, un poco más de media vida de radio, cuando empecé a hacer las prácticas en las noches de la desaparecida Radio España y “La espuela”. Como me inicié en la vieja escuela y de la mano de grandes profesionales, las rutinas y la forma de trabajar son muy firmes. Creo que la radio es de los medios que se ha mantenido más fiel a sus esencias, que es la palabra, el coloquio y el diálogo más íntimo; su “magia” no ha desaparecido, ni su vocación de servicio público. Tampoco ha visto mermada su credibilidad, puesto que es el medio que sigue generando más confianza entre los oyentes. En la radio, donde todo transcurre en un escenario de frescura y, a la vez, de análisis, es más difícil mentir: no caben con tanta facilidad las “fake news”.
  • ¿Qué tiene de especial “El Marcapáginas”? ¿Por qué tiene tanto tirón?
  • Siento que es un programa que hago con el corazón, con las entrañas, en una suerte de desnudamiento en el que trato de transmitir un estado emocional muy vinculado a la actualidad, filtrado por el magma grandioso de la cultura. He hecho comunicación institucional, periodismo escrito, televisión… y la radio impacta mucho más en el alma de las personas, porque la voz es sincera en sus matices, transparente en su nacimiento. Por otro lado, al trasladar a las ondas el formato de una revista cultural, los oyentes no se aburren, porque juego con la entonación, la música, los géneros periodísticos, y eso crea un formato muy variopinto que pienso que gusta mucho.
  • ¿Recuerda el primer día? ¿Algún otro momento especial?
  • Tuve noticia de que el entonces director del Círculo de Bellas Artes, César Antonio Molina, que había sido profesor mío en la universidad –de los mejores, sin duda–, acababa de montar Radio Círculo. Escribí muy emocionado con veinticinco años un proyecto de programa, llamé a su secretaria y concerté una cita. Le encantó, nos entendimos perfectamente, me propuso varios tertulianos –yo apenas conocía entonces a nadie– e hicimos el programa cinco años allí, cada martes a las 22:00, hasta que se marchó a dirigir el Instituto Cervantes. Es uno de mis grandes amigos y una de las voces más sensatas, cultas e independientes que hay en España en estos surrealistas momentos de política de “fast food”. Lo invito siempre que publica un nuevo libro. Los afectos por los maestros me parecen imprescindibles en estos tiempos tan olvidadizos y de demolición. Por lo demás, siempre vivo cada programa como si fuese la primera vez, con los nervios propios del primer encuentro, como si tuvieses una cita con una mujer maravillosa y que llevabas mucho tiempo esperando. Cuando hago el editorial inicial me recorre siempre esa sensación, el calambrazo de sentirnos vivos ante miles de oyentes.
  • ¿Algún disgusto le ha dado el programa en estos veinte años?
  • Los propios del cambio forzado. No entiendo todavía que en este país los cambios en la dirección de una emisora conlleven mutaciones salvajes en una parrilla, porque eso demuestra muy poco respeto por la audiencia y la poca visión de los responsables de la cadena. El primero fue, como le contaba, con la partida de Molina en 2005, cuyos sucesores sacaron el programa de la parrilla sin más explicación, cuando hacíamos entonces la mayor audiencia de la emisora. Esto no sucede en Capital Radio, donde Luis Vicente Muñoz y José Antonio Vizner apuestan claramente por el periodismo independiente y de calidad. Y en el orden personal ha habido, lógicamente, algunas decepciones, pero esto es la vida misma. Ante esto, y desde siempre, la cultura –la literatura y el cine, por ejemplo– y la familia han sido mi salvavidas. Pero me parece normal: errar es humano y la radio convoca a los más diversos perfiles. Hay que seguir adelante y renovarse, y los buenos amigos que vas haciendo a raíz del programa compensan con creces esos “disgustos”.
  • ¿Quiénes son sus referentes hoy?
  • Soy muy de referentes escritos y clásicos, como Larra, Dickens, Ernest Hemingway, Mariano de Cavia, Manuel Chaves Nogales, Alvah Bessie, Guy Talese, Truman Capote, García Márquez, José Luis de Vilallonga, Miguel Delibes, Juan Goytisolo, Francisco Umbral, Manu Leguineche… En estos momentos Rosa Montero –que acaba de publicar un extraordinario volumen sobre el oficio, El arte de la entrevista–, Antonio Muñoz Molina, Lorenzo Silva, Javier Menéndez Flores o Ángel Antonio Herrera, de cuya amistad me precio, han recogido ese rico legado. Creo que se puede trasladar esta calidad al ámbito audiovisual, aunque no se haga, más que nada porque las cabezas no andan muy bien amuebladas por ahí..
  • ¿Qué futuro le augura al periodismo?
  • El que tenga la capacidad de resistencia de los que lo hacemos. El mismo que a las libertades y a la propia democracia. Ni más, ni menos. Mientras haya periodistas dispuestos a luchar por la dignidad del oficio, este sobrevivirá. Porque es una profesión vocacional y se lleva en el ADN. Muchos desde el Poder tratan de reducirlo con todas sus fuerzas a mera propaganda a su servicio, lo cual indica a las claras cuán importante es y cuánto alcance tiene. Yo soy de los que cree firmemente en el contrapoder y rechaza de pleno el periodismo de pesebre, que es el que alimentan los partidos políticos.
  • ¿Tiene algún libro en perspectiva?
  • En unos días se imprime ya España sin resolver. Crónicas de la postransición. 2010-2020, que reúne una selección de artículos en los que he escrito sobre una década de política, publicados en distintos diarios, pero sobre todo en El Norte de Castilla y El Imparcial. También publico un volumen para cinéfilos, La pantalla fascinante. Escritos sobre cine, en el que recojo trabajos sobre James Whale, Ernst Lubitsch, Otto Preminger, Luchino Visconti, Peter Weir o Christopher Nolan, y algunos españoles que me interesan especialmente, como Juan de Orduña, Fernando Fernán-Gómez o Víctor Matellano. Ambos volúmenes saldrán en la editorial Pigmalión.
  • 60913
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