Donostia Kultura Irratia, el altavoz de la cultura en San Sebastián



Donostia Kultura Irratia

Noticiasdegipuzkoa.eus publica que la emisora de Donostia Kultura ha sabido adaptarse a las nuevas tecnologías hasta colocar el pasado año sus ‘podcast’ entre los más escuchados de toda España.

¿Quién decía que la radio había muerto? En pleno 2021 las nuevas tecnologías han dado una vida 2.0 a los programas radiofónicos y Donostia Kultura está al tanto de ello. Con en torno a 200 podcast y 14.800 escuchas el pasado año, Donostia Kultura Irratia se ha colado entre las radios online más escuchadas de toda España. Un hecho que habla muy bien del tratamiento que se le da a la información cultural, teniendo en cuenta que la emisora nace «como altavoz» de lo que se lleva a cabo en un lugar tan específico como es San Sebastián.

Desde hace 30 años, el Ayuntamiento donostiarra contaba con una radio propia con la que informar e invitar a la ciudadanía al mundo radiofónico. Desde el barrio de Altza, Casares Irratia era el buque de la comunicación cultural, pero, no obstante, desde el Consistorio llevaban tiempo pensando en «darle una vuelta» y aprovechar el potencial que ofrecían las nuevas tecnologías. «Se había convertido en una radio más de barrio, y queríamos llevarla a toda San Sebastián. Queríamos emitir las 24 horas con una programación propia, sin que eso cambiase su objetivo inicial: ser un foco de formación amateur», explica Jon Aizpurua, director técnico del área de Acción Cultural del Ayuntamiento donostiarra.

De este modo, hace dos años que Casares Irratia evolucionó a Donostia Kultura Irratia, una emisora que informa «de toda la cultura» que se lleva a cabo en la ciudad a través de diferentes programas de actualidad y entrevistas y por los que pasan muchos colaboradores ajenos a Donostia Kultura.

Una emisora que fomenta su éxito en «una buena producción de podcast» y una presencia notable en las redes sociales. «Cada vez se escucha menos la radio, pero al mismo tiempo se escuchan más programas», observa Aizpurua. Buena prueba de ello son las 14.800 escuchas que recibieron las en torno a 200 producciones creadas en 2020, lo que llevó a Donostia Kultura Irratia a situarse entre los puestos 115º y 120º de podcast más escuchados a nivel nacional.

Todo ello además sin alterar la esencia primitiva de Casares Irratia: la de ser un espacio de formación. No es raro, por ello, comprobar cómo una persona que se apunta a alguno de los cursos y talleres que se ofrecen termina presentando uno de los programas de la radio. Gracias a «un asesoramiento técnico» pueden pasar a la programación sin salir del centro cultural Casares, donde a día de hoy sigue estando el campo base de la emisora. «Es un espacio importante para Altza y queremos que siga siéndolo. Toda la programación cultural no está en el centro, también en los barrios. Por ese motivo, Egia es el espacio para la danza y la música con Gazteszena y Musikagela, Intxaurrondo y Larrotxene para el vídeo y Altza, y Casares para la radio», apuntan desde el Consistorio de la ciudad.

El referente de ‘ispilu beltza’ Mapas musicales, con la musicóloga Tania Armentia; El Peine del Viento, un magacín sobre la actualidad local; y El refugio de Calíope, sobre el universo de la poesía, son algunas de las destacadas propuestas de Donostia Kultura Irratia. Sin embargo, Ispilu beltza, el programa dirigido por Oier Aranzabal y Cristina Tapia Huici en el que colabora el periodista de Noticias de Gipuzkoa Harri Fernández, se ha convertido en el abanderado de la emisora.

«En un año atípico, en el que se tuvo que adaptar desde casa, el programa de Oier Aranzabal se ha transformado en un referente para la cultura no solo en euskera, también para conocer artistas y propuestas que vienen a San Sebastián desde fuera», comenta Aizpurua, otorgando a dicho especio buena parte de la culpa de las 22.014 visitas que recibió el pasado año la web de la emisora.

No obstante, la oferta de esta radio no deja de crecer, conscientes de que los podcast «se han convertido en la radio del futuro y del presente». Más si cabe en un mundo pandémico, en el que se pasa más tiempo que nunca en los hogares e incitar a la cultura se ha hecho todavía más necesario. «Mucha gente disfruta con los programas de cultura y eso es algo que nos llega. Para nosotros se han convertido en una herramienta más con la que desarrollar nuestro trabajo», añaden desde Donostia Kultura. Una herramienta que, además, y al igual que la información, no descansa durante las 24 horas del día y los 365 días del año.

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