Carlos Herrera (Cadena COPE): “He vivido este año con paciencia, resignación y esperanza”



Carlos Herrera

Francisco Andrés Gallardo le ha entrevistado para Diario de Sevilla: Herrera en COPE es el matinal de la radio que se produce desde Andalucía para toda España. El almeriense Carlos Herrera amanece cada mañana desde Sevilla (y lo hará al menos hasta el año 2025) para relatar la actualidad con su punto de vista crítico y ameno para una audiencia que ronda al menos los dos millones y medio de oyentes.

– Llegando a emitir desde su casa, ¿cómo ha ido afrontando este último año de tantos problemas globales?
– Con paciencia, resignación y no le negaré que con un ápice de esperanza, porque además de que es lo último que se pierde, digamos que es un combustible que en mi caso resulta imprescindible para que la maquinaria pueda seguir funcionando. Paciencia porque era inevitable aguantar tantas horas en casa, o tantas horas sin ver a los amigos, a la familia, sin salir, sin trabajar en tu centro normal de trabajo… Resignación porque sabías que no había otra. Esperanza porque creo que estamos en el camino de que las cosas vuelvan a ser como eran.

– ¿Qué papel ha tenido la radio, y su programa en particular, en estos meses?
– La radio ha cumplido su papel que es surtir de información, surtir de compañía, dar un asidero cuando te faltaba el contacto con el exterior, que solo se producía a través de los balcones. La radio era una antena personal de cada uno de nosotros con todos los demás. Yo creo que se ha surtido bien de información, hemos sido responsables. La radio es de largo el medio más responsable y el que menos se ‘autotiraniza’ con sensacionalismos y una vez mas lo ha demostrado.

– ¿Se ha levantado en estos meses con peor carácter entre la pandemia y el Gobierno?
– Pues mire usted, no, porque soy de una placidez casi legendaria. Me levanto de peores humos cuando pierde el Betis, pero le diré que solamente la perdida de seres humanos ha ensombrecido muy mucho los amaneceres míos y de todos los demás. Alguno de ellos algún amigo, incluso algún familiar. Pero todo lo demás… miren hasta el peor de los gobiernos, que posiblemente es este, no merece que amanezca con dolores de cabeza, cefaleas inesperadas, tensionales, por su ejecutoria.

– ¿Siente que los pasados datos del EGM le perjudicaron por algo en concreto?
– A mí hablar del EGM… ya saben lo que pienso del EGM. Es un método vetusto y que sirve solamente para marcar tendencias. No sirve para el día a día porque está sujeto a interpretaciones, seguramente muy particulares. Tú tienes que ver el EGM de año en año o de dos años en dos años. La tendencia nuestra es a subir, yo creo que podría subir un poco más, pero cada uno sabe las cuentas que hace, como las hace y para quien las hace.

– ¿Y cómo valora la posición de su programa según las cifras del EGM de los últimos años?
– Lo valoro bien, pero siempre podría ser mejor. No soy conformista y creo que hay que seguir trabajando todos los días, seguir haciendo las cosas razonablemente bien, estudiando en qué te equivocas y en qué no te equivocas, porque te equivocas cada mañana. Cuando abres la boca durante seis horas antes o después te equivocas. Y hacer apuestas a futuro más que de oleada en oleada.

– Tendrá fuerzas de sobra para estar muchos años más en el micrófono…
– Fuerza sí, otra cosa son las ganas, que por ahora las tengo. Lo que ocurre es que a la par que tengo fuerzas para hacer programas de radio, también tengo fuerzas para hacer otras cosas que la radio que, es muy exclusiva y absorbente, no me deja hacer. Ahí tengo que contrapesar una cosa y otra y ver cuándo podré hacer todo lo que tengo pendiente

– ¿Pero sería capaz de imaginarse sin estar en la radio?
– Después de estar mas de 40 años en la radio, 44 va a hacer exactamente, todos los días a todas las horas. A pesar de que tenga ilusión, pensar en el día en que no tenga que ir a la radio, es cierto que resulta inevitable echar de menos algo que ha sido tu medio, tu vida, la forma de entretenerme, de ganarme la vida. Ahora, ¿puedo imaginármelo? Eso sí.

– Usted ha vivido temporadas en EEUU ¿Biden puede encabezar un cambio provechoso para ese país y para el resto del planeta?
– Los presidentes norteamericanos que parece que mandan mucho y evidentemente todo el mundo se pone muy tieso, luego no son el mago Merlín, que puede hacer que el planeta sea poco menos que un pequeño paraisito florecido. Indudablemente mejor que Trump en algunos aspectos relacionados especialmente con la política internacional, con determinado orden y forma en las cosas, puede significar para su país volver a algunos capítulos internacionales. Pero ni Obama, que era el santo negro cuando llegó, consiguió todas las cosas que se proponía hacer. Esperemos que sea provechoso y que se dé prisa porque tiene una edad que tampoco tiene la energía de un tipo de 30 años.

– Como cualquier otro cofrade ¿qué sentimientos tiene antes dos Semanas Santas sin cofradías en la calle?
– Le confieso que estoy profundamente contrariado, porque la cita de las cofradías en la calle casi responde a un reloj biológico de cada uno de nosotros. Los cofrades y vivimos esta enorme explosión de sentimientos que es la Semana Santa, sentimos que nos la han quitado. Dos años nada menos, dos años en la vida de una persona es mucho tiempo. Pero Semana Santa va a haber, lo que no habrá es cofradías en la calle, así que el que siente la Semana Santa podrá vivirla de otra manera. Yo creo que en el año 2022 disfrutaremos de una Semana Santa pletórica.

– Dos primaveras sin fiestas entre amigos ¿de qué manera afectará al ánimo social de Sevilla en particular y de Andalucía en general, hoy que además vivimos el 28F?
– Las fiestas de primavera o de verano, las ferias, particularmente en Sevilla, son esenciales porque, durante la feria de Sevilla, en Sevilla se sigue trabajando, no cierra la ciudad. Sevilla aprovecha muy bien el tiempo y sabe combinar muy bien los tiempos de estar en la feria y trabajando. Y en el animo de la ciudad ya va pesando no haber tenido la cita ferial. Tanto en Sevilla como en el resto de Andalucía yo creo que sabemos hacernos ferias particulares, particulares de uno mismo. Si no hay un Real de la Feria pues tenemos un balcón, y esperemos que sepamos conformarnos con estar vivos que es lo principal y el año que viene ya abriremos las casetas.

– ¿Cómo saldremos después de esta crisis gravísima?
– Pues ya podemos poner en marcha todos los manuales de resiliencia, de reinventarse, es una gran oportunidad que ahora mismo tenemos en Andalucía en España y en el mundo de reinventarnos. Poner el marcador a cero en el punto que queramos y volver a crecer. Hay que creer más en las oportunidades que en las maldiciones y esta crisis seguro que alguna oportunidad nos va a dar.

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