Carles Mesa (RNE): «Siempre miro a los ojos del entrevistado»



Carles Mesa

Era tan solo un adolescente cuando Carles Mesa supo que viviría cerca de una radio. Y se lo tomó al pie de la letra. Lleva trabajando en este medio desde hace muchos años. Su nombre es sinónimo de profesionalidad, cercanía, compañía a través de las ondas y por supuesto, compromiso. Le gusta el trabajo bien hecho aunque eso suponga doblar los esfuerzos y dedicar más tiempo a la preparación del programa que dirige y presenta: No es un día cualquiera. Un programa que se cuela, con el permiso del que sintoniza la radio, en nuestras casas cada fin de semana.

El periodista ha estado con nuestros compañeros de El gallo que no cesa, para hablarnos sobre su experiencia. Y para comenzar la charla de la mejor de las maneras, ha sonado de fondo, o de colchón como diríamos en la radio, un tema del artista Jorge Drexler:» Me encanta, me acompaña siempre, lo pongo siempre en mis entrevistas porque es uno de los grandes», ha confesado antes «sus» también micrófonos de Radio Nacional.

Sus orígenes
Carles creció en un pueblecito de Barcelona llamado Palafolls, era un muchacho algo tímido y reconoce que tenía pósters en su cuarto de la periodista Julia Otero: «Todavía están en casa de mis padres. He estado con Julia, le tengo mucho cariño y ella a mí. Su madre Elia nos escucha todos los findes de semana. Desde aquí le mando un abrazo muy fuerte porque sé que lo está pasando un poquito mal con el cáncer que padece. Pero va a salir seguro, más fuerte y todos la echamos de menos», ha afirmado nuestro compañero.

A lo largo de su vida, Carles, ha ido preparándose para desempeñar de la mejor manera posible y con la mayor preparación su profesión. En primer lugar, estudió filología catalana y más adelante periodismo. Su trayectoria como comunicador empezó en Radio Palafolls para luego ir cogiendo experiencia en Radio Nacional de España. La fiebre por el detalle la adquirió en este último lugar, de la mano de Pepa Fernández: «No es lo mismo ser perfeccionista y ser perfecto. Con Pepa una de las grandes cosas que aprendí fue a ser perfeccionista, a buscar el mínimo detalle, a alcanzar, no la perfección, pero sí acercarte un poco. Eso a veces te trastoca bastante».

Un largo recorrido en el medio radiofónico
Carles Mesa es un hombre de mirada despierta y de voz familiar, de esas personas que escuchas y te transmiten confianza. Bien sea por la costumbre generada tras llevar tiempo escuchándola o porque voces como la suya, resultan, sin poder remediarlo, agradables al oído. Como decíamos antes, se le puede considerar un veterano de la radio. Motivo por el cual ha pasado por varias etapas, programas y horarios: «Hace siete años, cubría de tres a seis de la mañana en Gente despierta y más adelante nos movieron de doce a tres, que allí coincidimos. Es un gran horario», le ha comentado a Chema García Langa, presentador y director de El gallo que no cesa.

La radio de los oyentes
El medio radiofónico se debe a sus oyentes, a sus escuchantes. Y la figura del presentador cobra especial relevancia tras realizar dicha afirmación. Es el caso que vive Carles Mesa. Él llegó al programa que actualmente dirige, No es un día cualquiera, cuando ya estaba creado y llevaba 20 años en antena. ¿Cómo defendió y se amoldó a este nuevo reto?: «Ha sido complicado, para los oyentes sobre todo porque después de tantos años y con Pepa Fernández al frente es difícil. Pero los oyentes me podían haber escuchado en otros sitios, como Gente despierta, pero claro…depués de tanto tiempo y con un sello como el de Pepa es difícil. Al principio los oyentes nos decían: ¿pero por qué se llama No es un día cualquiera si ya no tiene nada que ver con lo que se hacía hasta ahora? Pero bueno, ha sido un proceso duro, correos electrónicos muy complicados, algunos se fueron y han reconocido que han vuelto», ha explicado Carles.

Nuevo horario, nueva vida
Nuestro compañero pasó de vivir la radio en el turno de noche a presentar el fin de semana. Una situación que ha provocado una serie de cambios: «No sabría qué decirte. Muchas veces me hago yo mismo esa pregunta y creo que el oyente de noche y el oyente de fin de semana tienen muchas cosas en común. Y es que son oyentes muy fieles. Saben que estás ahí cada fin de semana. Eso no lo he perdido. Se gana en otras muchas cosas. Tienes más visibilidad, porque el fin de semana es más escuchado por razones obvias. Pero creo que no he perdido nada. Al contrario, todo se ha amplificado».

Maestro de las entrevistas
Si una cosa caracteriza a este profesional es su capacidad para realizar buenas entrevistas. Goza de una conversación pausada, transmite calma al receptor y confianza: «Empaparse del personaje, sabértelo absolutamente todo, […] me gustan mucho las entrevistas que te sacan del guion, vas averiguando cosas y te vas por las ramas. Cuando lo sabes todo del personaje lo puedes hacer con total libertad. Cuando tengo al entrevistado delante siempre le miro a los ojos», ha afirmado.

Su secreto para crear familia radiofónica
Chema García Langa ha hecho un repaso por algunos de sus colaboradores y miembros del equipo de No es un día culaquiera. Y le ha lanzado la pregunta ¿Qué haces para crear una familia radiofónica?: «Nos lo pasamos muy bien, intentamos aprender cada día. Cuando hago un programa pienso: imagina que es el último de tu vida. Y por eso lo disfruto muchísimo. Estamos deseando hacer una cena todos juntos. De vernos y de formar familia».

Muchos años en la profesión que, también, le han hecho vivir momentos poco agradables: «Twitter me ha hecho pasar muy malos ratos. Pero hay que medirlo, porque es solo una parte de los oyentes. Yo pienso qué bien se vivía antes cuando se hacía radio y no había redes sociales. Te condicionan hasta cierto punto. Y hay que bloquear que es maravilloso. O un silencio que es menos agresivo», concluía nuestro invitado.

Carles Mesa es un hombre cercano y con alguna que otra curiosidad a sus espaldas: No le gustan nada las fotografías, en otra vida le hubiese gustado ser cantante, hace acopio de pañuelos, tiene alergia a los plataneros y huele los libros. Pero sobre todo, Carles Mesa es radio, y de la buena.

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