Bruno Cardeñosa (Onda Cero) cuenta en «La vida se torció» su experiencia con la esclerosis múltiple



Bruno Cardeñosa

Maica Rivera escribe en alfayomega.es que Bruno Cardeñosa, director y presentador del programa La Rosa de los Vientos, de Onda Cero, narra aquí su vivencia con esclerosis múltiple desde la primavera de 2016. Hace cinco años, de la noche a la mañana, su existencia daba un vuelco con el diagnóstico. Esta es la crónica de un hombre bueno y valiente que, desde entonces, no solo no se ha dejado vencer por el desaliento sino que, además, sobre la marcha, ha sido capaz de entregarse completamente a su vocación de servicio. Tiene el don de la comunicación y se sabe llamado a ofrecerlo a los demás. Siente que está preparado y que es su misión. Trascendiendo su propio dolor y todos sus miedos, Bruno decidió confesar ante el micrófono a su audiencia que padecía la enfermedad con objeto de visibilizarla, y después escribió estas páginas con el deseo de seguir ofreciendo un testimonio que ayude a quienes se encuentren en un proceso de enfermedad semejante.

Desde el primer momento en que presintió que algo no iba bien, y que notó los primeros indicios de malestar, valoró sobremanera el acompañamiento de sus seres cercanos. «Noté que durante mi vida había construido una red de socorro personal importante», expresa. En los primeros instantes dramáticos en los que se sintió «pequeño, indefenso, algo niño», no le fallaron amigos ni compañeros de trabajo de que jamás le dejaron solo, que le llevaron al hospital, que no se cansaron de escuchar sus quejas, que le prepararon sopita caliente. También contó incondicionalmente con hermanos que le reconfortaron: «Yo, que nunca he sido muy familiar, me sentí abrigado». Mención aparte para la preciosa relación de Bruno con su madre, «ejemplar y dedicada», Ana, a quien siempre desea proteger del dolor que él sufre por encima de todas las cosas, y así lo cuenta, con naturalidad y emoción contenida. Especialmente, conmueve en uno de los pasajes más duros, cuando, a los comienzos de su enfermedad, es a su hermana Nesti a la que tienen que operar repentinamente de cáncer. Bruno se da cuenta de que viene siendo ayudado por alguien en plena lucha contra otra patología grave de urgencia incluso más acuciante y, por tanto, por alguien con doble mérito y doble carga de amor. Tras la operación de la hermana, cuando la traen del quirófano medio dormida y la colocan sobre la cama, Bruno nos regala una de las frases más hermosas: «Ella estaba tan guapa como siempre, pero la quise como nunca». No duda en afirmar: «Mi enfermedad ha servido para saber que hay muchos héroes a mi lado».

Bruno es fuerte porque se sabe amado. Su voz en lucha es todo menos soberbia o ira; es verbo sereno, es paz. Reconoce su debilidad, confiesa haber llorado desconsoladamente, también haberse sentido liberado cuando ha logrado ser lo suficientemente humilde y, a la vez, fuerte, para pedir ayuda: «Es muy necesario que la gente que está cerca te dé mensajes de apoyo y ánimo». Da y pide máxima honestidad en esta tesitura: hay que conceder la oportunidad a quien solicitas ayuda a decir que no puede o que no quiere. La sinceridad es dolorosa, «pero es necesario abrir las puertas del corazón» de esta forma. Y no es un tópico.

La enfermedad le ha enseñado el inmenso valor de las cosas sencillas. Y a valorar la amistad «de una forma que no imaginaba». Aquí nos azuza para que seamos directos con los sentimientos, nos incita a «abrir el alma». A que seamos parte de esa «gente que es medicina, que es luz». Parte de esos seres queridos suyos a los que también el lector acaba tomando mucho afecto a través de su mirada, por dignificarle hasta la más dura de todas las experiencias. Gracias a ellos, Bruno tiene otra EM: Esperanzas Múltiples (y razones para sonreír).

La vida se torció
Autor: Bruno Cardeñosa
Editorial: Cydonia
Año de publicación: 2021
Páginas: 216
Precio: 16,10 €

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