Así nació la radio en Valladolid



Radio Castilla de Valladolid

Interesante artículo publicado en jesusantaroca.wordpress.com sobre los origenes de la radio en Valladolid:
El 13 de febrero está declarado Día Internacional de la Radio, así que es un buen motivo para hablar de los orígenes de la radio en Valladolid.

Lo del 13 viene de una resolución de Naciones Unidas (ONU) que acordó ese día pues se corresponde con la fecha del 13 de febrero de 1946 en la que se creó la Radio de Naciones Unidas. El acuerdo se basó, entre otras casas, en que la radio era el medio de comunicación más universal, que facilitaba la pluralidad informativa y era el más accesible para la mayoría de la población.

El 1 de febrero de 1934 la radio inició su andadura en Valladolid, instalada en el edificio Hotel de France. A las dos de la tarde de aquel día, la “speaker” señorita Ana Eugenia Viliesid Rusell, pronunció, emocionada, las primeras palabras de la emisora EAJ 47 Radio Castilla Valladolid, que así se llamó aquella primera emisora radiofónica: “Señoras, señores… Las primeras palabras que pronuncie ante el micrófono como locutora o speaker de EAJ 47 Radio Castilla Valladolid, han de ser expresión de mi saludo cariñoso y cordial a todos los radioyentes…” y, concluyó: “Así, pues, señores, les ruego un poquito de indulgencia en mis primeros días de trabajo. Repito mi cordial saludo y mis mejores deseo para todos ustedes”.

Hasta entonces, solo unos pocos hogares afortunados alcanzaban a encontrar la señal de Radiotelefonía Unión Radio, que transmitía desde Madrid. Se trataba, como también lo sería Radio Castilla, de una programación muy austera comparada con las emisoras actuales que emiten las veinticuatro horas al día. No, aquella Unión Radio de, por ejemplo, el día 1 de enero de 1933, de 8 a 9 de la mañana emitía el diario hablado “La palabra”; de 2 a 4 de la tarde básicamente música… y así en diversos intervalos con sucesivos descansos hasta que a las 12 de la noche cerraba con “Campanadas de Gobernación”.

Estamos en los albores de la radio. De hecho, en febrero de 1933 un amplio artículo titulado “La radiodifusión española” publicado en El Norte de Castilla, comenzaba así: “No existe radiodifusión española (…) Hoy lo que tenemos no pasa de un simple ensayo de radiodifusión. Estaciones que de día no son capaces de cubrir ni siquiera el área de territorio nacional, y que de noche quedan ahogadas ante el maremagnum de las ondas de las potentes estaciones de todas las demás naciones europeas…”

En medio de ese panorama se iba fraguando la emisora local. De hecho, el Boletín Municipal de 3 de abril de 1933 registra el ingreso en las oficinas del Ayuntamiento de una instancia suscrita por don Manuel Mata, vecino de Burgos “en la que solicita permiso para instalar una emisora de radiodifusión en el hotel de Francia”.

En efecto, el proyecto de emisora local de Valladolid venía de la mano del mismo empresario que estaba poniendo en marcha Radio Castilla de Burgos, que comenzó a emitir un poco antes que la de Valladolid.

El día 5 de septiembre de aquel 1933 el Ayuntamiento concedió la autorización para instalar la estación de radiodifusión que le había sido solicitada. Y pocos días después, llegó la licencia de la Dirección General de Telecomunicaciones.

Ahora nos pueden parecer pueriles los debates sobre las ventajas e inconvenientes de la radio. Pero como en la actualidad estamos debatiendo sobre twitter o el uso de la pizarra electrónica en las aulas, en 1933 la sociedad española tenía sus cuitas acerca de este nuevo artefacto que se colaba en las casas y llegaba a oídos de niños y mayores, catedráticos y labriegos, hombres y mujeres. Así, no es de extrañar que un largo artículo de prensa, dijera que era muy propio de los españoles considerar negativo todo lo contemporáneo: “cualquier tiempo pasado fue mejor” es la frase favorita de la idiosincrasia de los españoles, decía el artículo. Y a continuación, como ahora las tertulias televisivas, en la prensa y ateneos era frecuente escuchar que “¡En este país no hay cultura. No se lee. No hay conciencia política!”. Y el argumento seguía indicando que si se leía poco, al menos la información radiada surtía efectos óptimos porque su captación por medios auditivos es mucho más fácil y satisface la ley del menor esfuerzo y que la captación de ideas está mejor aprovechada “si se hace mediante el oído”.

Es el caso que la radio ya estaba siendo un instrumento de propaganda y difusión política, pues en 1933 las autoridades hablaban de clausurar emisiones ilegales que se estaban utilizando para alentar a los trabajadores durante las huelgas.

Mientras tanto, en enero de 1934 ya se estaban realizando pruebas de la emisora Radio Castilla Valladolid.
Y el día primero de febrero de aquel año, tras la palabras de la speaker Eugenia Viliesid, EAJ 47 puso en antena su primer programa.

Los primeros años la emisora ocupó varias habitaciones del hotel de France (la actual residencia universitaria Reyes Católicos de la calle Teresa Gil).
Desde entonces, la radio no hizo sino popularizarse entre las familias vallisoletanas, que fueron adquiriendo esos aparatos de madera y tela con un pequeño bosque de bombillas en su interior. Se convirtió en un agradable entretenimiento. En las retrasmisiones diarias, que en los primeros tiempos solo eran de unas pocas horas, abundaban los números musicales de todos los estilos: marchas militares, pasodobles, obras interpretadas por orquestas filarmónicas… avisos oficiales, asuntos sobre la agricultura vallisoletana, programas para la infancia, y ¡cómo no! el informe meteorológico.
Los aparatos de radio eran un objeto totalmente desconocido para la mayoría de las personas, por eso se anunciaban para convencer de que no eran peligrosos, o de que no consumían apenas electricidad.

El tenso clima político en España y el inicio de la Guerra Civil contribuyó a la aparición de una nueva emisora en Valladolid. En el edificio número 2 de la calle Santiago esquina con la plaza Mayor, el 24 de agosto de 1936 se instaló en el mirador del mismo la emisora de Radio Nacional: vinculada en un principio al levantamiento del 18 de julio se llamó Radio Falange Española número 1, y posteriormente ya adoptó en nombre por el que se la conocería ya desde entonces: La Voz de Valladolid. Esta nueva emisora completamente vinculada al nuevo Régimen se integró en la REM (Red de Emisoras del Movimiento) y desde 1955 tuvo como sede unas dependencias del Teatro Calderón. Finalmente, en diciembre de 1978 paso a formar parte Radio Cadena Española (RCE), que terminaría integrándose en Radio Nacional de España.

La Guerra Civil se hizo notar, como no podía ser de otra manera, en Radio Castilla, así, por ejemplo, el programa del día 13 de agosto de 1938 incluía un Parte oficial de guerra, himnos patrióticos, y la obligatoria conexión con Radio Nacional controlada por el franquismo.

Con el paso del tiempo Radio Castilla pasó a formar parte de la SER y se instaló en la calle Montero Calvo: en unas oficinas que estaban encima de la redacción de El Norte de Castilla.

Todo esto nos trae a tiempos más actuales, en los que se fueron creando nuevas emisoras.
La COPE (Cadena de Ondas Populares Españolas), emite como tal por primera vez el día 1 de enero de 1979. Vinculada a la Conferencia Episcopal, ya tenía actividad a través de diversas emisoras locales y parroquiales desde los años 60. En varias capitales fueron consolidándose algunas emisoras que se llamaban Radio Popular, entre ellas Valladolid que en junio de 1967 emite como EAK 9 de La COPE, sita en la calle Claudio Moyano, 4.

Antena 3 Radio estuvo en activo desde mayo del 82 hasta junio de 1994.
Onda Cero comienza a emitir en noviembre de 1990, vinculada en un primer momento a la ONCE: el 26 de noviembre de aquel año la voz de Ángela Bodega anuncia el inicio de las emisiones de Onda Cero.

A lo largo de este escueto relato de la radio en Valladolid, han aparecido varios nombres de mujeres: Eugenia Vilesid y Ángela Bodega.
No sería muy justo despedir este relato sin citar a otras mujeres que han sido claves en la radio de Valladolid: Maruja Cerezo y María Teresa Íñigo de Toro, de la Voz de Valladolid (RNE); Pilar García Santos de Radio Valladolid (SER); y Concha Chamorro de Radio Popular (COPE).

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