Así hace radio en Tokyo el periodista de COPE Germán Dobarro



Germán Dobarro

El Correo Gallego publica que estos días, los medios de comunicación nos volcamos con los Juegos Olímpicos de Tokio, a donde viajaron 21 deportistas gallegos en busca de estar cerca del cielo que merece su esfuerzo y, pese al COVID… allá no están solos.

Entre otras voces, allí está el periodista ferrolano de COPE, Germán Dobarro, que estudió Derecho en Santiago y luego entró en Deportes de la TVG (coincidió al inicio con Manuel Pampín). Así explica hoy su día a día en los Juegos más raros de la historia.

“Solo para llegar fueron casi 24 horas de viaje, un disparate. Y cumplimentando documentos, estuvimos en el aeropuerto de Tokio tres horas”, detalla Germán.

“Los japoneses no querían que estuviéramos aquí porque nos consideran como un agente externo que visitamos un país que está sufriendo un pico pandémico importante; ellos preferían que no se celebrasen los Juegos. Ahora, eso sí, nos dan un trato cordial, correcto pero nos movemos en un ámbito laboral muy limitado, casi de burbuja con lo cual, por momentos, es claustrofóbico. Nuestra vida es: ir del hotel al Centro Internacional de Prensa (IBC, sus siglas en ingles), de ahí a la dársena de los autobuses para ir a diferentes sedes deportivas, de ahí a las dársenas, al IBC y al hotel, así sucesivamente”.

Él y el resto de quienes cubren los JJOO siguen la llamada cuarentena soft.
“Es la cuarentena baja, no podemos salirnos de ese protocolo… ni mantener el menor contacto con la población local”, dice sobre unas normas que definen cómo una pandemia puede zarandear un planeta entero.

“El equipo de COPE estamos repartidos en dos hoteles separados por 300 metros en línea recta pero no podemos ir andando de uno a otro. Hay que coger un bus que pasa cada hora porque hay una aplicación de rastreo que nos impiden la movilidad“.

Germán ya ha contado al micro remo, judo, piraguismo, ciclismo, balonmano, natación, fútbol…. “Ir variando de deporte es lo bonito de los Juegos, hace que la estancia ese más rica aunque nuestro contacto con los deportistas sea escasísimo. Es vía whatsapp a través de los jefes de equipo y solo podemos entrevistarles con ciertas medidas cuando están en el recinto donde compiten”.

Relatar lo que pasa en Tokio exige jornadas “maratonianas” y poco descanso.

Comer bien es clave pero el menú también es limitado.

”No hay verdura ni fruta, apenas hay pescado. Recurrimos mucho a platos prefabricados con arroz, con carne, sobre todo pollo, y a comida japonesa como el sushi y boles con sopa que calientas”, apunta sobre una cita con más test que público.

“Para entrar cada día en el IBC, tras el primer control para medir la temperatura y echarte gel hidroalcohólico a las manos, se accede luego a un área donde te quitas la mascarilla para un escáner facial, después llega el arco de seguridad para enseñar tu material, vigilan los líquidos que se llevan… En seguridad, hay un control férreo sobre nosotros pero en cuanto al uso de la tecnología la organización me ha sorprendido negativamente, más al tratarse de un país líder en ello”, relata Dobarro, voz del puente de COPE que cruza el mundo.

“Hay una diferencia horaria de siete horas y con eso hay que convivir y con cortar la antena cada vez que tengamos opciones de medalla. Todos los días, de una a seis de la madrugada en España tenemos un programa donde trabajamos ininterrumpidamente, y los madrugones se los pegan nuestros compañeros en Madrid. Nosotros en Tokio, estamos algo aturdidos también pero todo lo coordina Manolo Lama, desde el control central del IBC, y él hace las indicaciones al equipo en Tokio y al de Madrid”.

En Twitter Germán (@gdobarro) usa por frase de cabecera : “No puedo vivir sin ti. No hay manera”. Y revela a quien cantaría esa emotiva canción de Coque Malla.

“A Rafael Nadal y a Carolina Marín. y de los que están en Tokio… a Saúl Craviotto y a Teresa Portela (compite mañana: 02.40 h.), por quien tengo especial devoción, me gustaría cantar una medalla suya y otra de Saúl”.

Al despedirnos, pregunto por su deseo postpandemia.

“Pido que sigamos todo el equipo unido y que siga renovando Pepe Domingo Castaño en 2022 y 2023”, concluye citando a ese padronés convertido en faro del dial desde el programa Tiempo de Juego.

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