Ángels Barceló: «Soy también de San Sebastián»

Ángels Barceló

Carta de Àngels Barceló en respuesta a la retirada del Premio Tambor de Oro.
No soy de San Sebastián. Cómo lo voy a ser si nací en Barcelona, en el Poble Sec; si mi abuela era de Aguilas, en Murcia; y mi abuelo de Berja, en Almeria; y mis otros abuelos de Bellmunt del Priorat, en Tarragona. Por eso me siento de Barcelona, de Murcia, de Almeria, del Priorat, de Alcaufar en Menorca, de Cabrera de Mar, de Madrid. Lugares donde no nací pero a los que siento que pertenezco.
Porque, al final, uno es de donde estan sus miedos, sus esperanzas, sus complicidades, su gente, su vida de mil maneras.
Por eso soy también de San Sebastián. Porque mis miedos han estado en esa ciudad y también la esperanza. La que sentí una mañana de domingo en la Concha, esperando a Odón Elorza, cuando ETA anunció esa tregua frustrada.
Esa misma mañana en que una mujer entre el público rompió a llorar por la emoción. La misma esperanza que sentí cuando subí corriendo al Palacio de Aiete porque ETA había anunciado el fin de la violencia. La misma complicidad que cuando le hablé a todo el mundo del Festival de Cine, de lo mucho que hacen los creadores en esa ciudad, de cómo se podría convertir en capital de la cultura. O la misma que siento, y seguiré sintiendo, cuando compro txistorra o kokotxas en La Bretxa.
Y soy también de san Sebastián porque aquí está parte de mi gente. Están Oneka, Martín, Ane y Jose. Están Begoña, Eva, Mikel. Está Jesús Mari. Están todos con los que me cruzo por la calle cuando paseo o cuando trabajo, o cuando voy en bicicleta por el Boulevard.
Por todo eso soy también de San Sebastián. Y de Murcia, y de Almeria, y de Barcelona, y de Taragona y de Madrid, y de Cabrera de Mar y de Alcaufar.
Y lo seguiré siendo con la misma discreción, como lo he sido siempre.