Ángels Barceló (Cadena SER): «Los políticos hacen del Congreso un plató de mala tele»



Ángels Barceló

Marta García le ha entrevistado para latribunadetoledo.es:
Angels Barceló acaba de bajar el micro tras seis horas de programa radiofónico. No para en estos últimos días, pero aun así tiene unos minutos, sin límites en realidad, para atender a La Tribuna con amabilidad y, sobre todo, con esa voz que tanto engancha a los oyentes cada mañana. ‘Hoy por hoy’ se trasladó el viernes al Museo de Santa Cruz para hablar de turismo, de la pandemia, de las preocupaciones de esta tierra y ofrecer buenos contenidos con el plus añadido de estar de gira con este programa de la SER que disfruta de más de 2,5 millones de oyentes y tener la oportunidad de contar con espectadores en estas circunstancias sanitarias tan complejas.
A las seis en punto, ‘Hoy por hoy’ salió a antena, antes de que el alba intentara desperezarse, con la habitual sintonía y las noticias frescas de primera hora. Àngels Barceló y su equipo tocaron muchos temas en poco más de seis horas de programa desde una ciudad que mira con ansia la futura normalidad que devuelva la actividad turística.

  • Àngels,¿qué destacarías del programa que ha emitido la Cadena SER desde Toledo?
  • En Toledo hemos hecho lo mismo que en otros lugares cuando viajamos, ver cómo ha afectado la pandemia a todos los sectores. Toledo es una ciudad que vive mucho del turismo que viene a ver su patrimonio. También hemos intentado ponerlo en valor en estos momentos. No sé cuándo van a volver los turistas extranjeros, pero tengo claro que antes viajaremos nosotros cuando se permita entre comunidades.
    Uno de los sectores tocado por la pandemia es el de los guías turísticos y hemos recreado un recorrido para ver cómo enseñaba la ciudad una profesional de este sector antes de la pandemia. También hemos tenido tiempo de hablar del vino de la zona y del Greco. Ya las nueve en punto hemos entrevistado al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, con el aliciente de que teníamos el tema de los presupuestos calentito con el apoyo de Bildu y el malestar que ha generado dentro del PSOE.
    La actualidad siempre está ahí, en nuestro programa, y hemos aprovechado para tomar el pulso a la gente y ver cómo está afrontando esta segunda ola del virus.
  • ¿Qué supone salir de gira con el programa en estos momentos tan complicados?
  • A mí me gusta mucho. Nosotros también hemos estado encerrados en el estudio sin pisar la calle cuando la gente estaba en sus casas. Y para hacer buena información y buena radio hay que pisar la calle, pero nos hemos visto obligados durante mucho tiempo a mantener el contacto telefónico con los oyentes, sin verles ni hablarles directamente. Cuando se decretó el estado de alarma nos íbamos a Segovia porque teníamos un bolo allí. Hemos perdido en este tiempo el contacto visual con los oyentes y es un gusto hacer un programa con público, cara a cara, es muy gratificante.
  • Disfrutas de un gran número de oyentes a diario, casi tres millones, una cifra que sube o baja según las audiencias. ¿Qué supone que un programa que lideras tenga tanto éxito?
  • Una enorme responsabilidad, pero no por la cantidad de oyentes, sino por la repercusión que tiene lo que digas o lo que pase una mañana porque es el programa líder de la radio. Somos muy consciente de este gran barco de la Cadena SER y podemos decir que en la proa va ‘Hoy por hoy’, que es el programa que arranca el día. Siento también la obligación de hacer bien mi trabajo y el equipo también lo siente así. Somos muy conscientes de que todas las piezas tienen que encajar y hay hacerlo bien porque no estamos haciendo una tarea marginal, mucha gente se informa con nosotros. En estos momentos de tanta desinformación, para mí es muy importante dar buena información e intentar que se note lo menos posible el ruido y llegue la información. Y tengo claro que únicamente se consigue con buen trabajo.
  • ¿Sueles estar muy pendiente de las audiencias o te obligan a estarlo?
  • La ventaja que tenemos en la radio es que conocemos las audiencias cada tres meses. Últimamente ni eso porque la última oleada de audiencia que teníamos pendiente era en plena pandemia y se canceló. La verdad es que como se suele conocer la audiencia cada tres meses la noticia dura poco, para lo bueno y para lo malo, y te permite ponerte a trabajar al día siguiente. He trabajado muchos años en la tele y sé lo que es estar pendiente de las audiencias minuto a minuto, ni siquiera a diario, y creo que muchas veces pervierte el producto. Hay que ser muy riguroso con el producto que ofreces y y no vale todo en la televisión, la radio ni en la prensa aunque te pueda costar oyentes, lectores y televidentes.
  • Pero hay siempre un gran interés por enfrentar a los conductores y presentadores de la radio de la misma franja horaria.
  • Sí. Siempre hay una pugna y en este caso quien me persigue es Carlos Herrera. Siempre se habla de si habrá o no sorpaso. Lo que a mí me interesa es estar satisfecha con mi trabajo y que mi empresa también lo esté con el producto que hacemos. Si llegamos más o menos a la gente tendremos que valorar también lo que busca el oyente cuando pone la radio. En mi caso, lo que sé hacer y hago es ofrecer información, rigurosidad y muchísimo trabajo.
    En este sentido, intentamos no meternos en el ruido ensordecedor que hay y que muchas veces impide que llegue la información, las noticias y el mensaje. También hablamos con la gente que sabe, con la que tiene algo que contar. Sé que es mi manera de hacerlo y si el oyente en un momento tan polarizado busca esto o no… No lo sé, es mi duda y habrá que esperar a verlo en la próxima medición de audiencia.
  • Estamos atravesando una crisis económica importante que también está afectando a los medios. ¿Cómo lo están viviendo las radios comerciales? Durante la primera ola se hizo una estimación de una pérdida del 20% de los ingresos este año.
  • Nosotros también entramos en esta situación. Durante la primera ola de la pandemia la publicidad cayó brutalmente y de ello vive la radio pública y la privada. La radio está sufriendo y no creo que haya sector en este país, salvo el comercio on line, que no esté sufriendo en primera persona los efectos de la crisis económica que está dejando esta pandemia. Los medios de comunicación no son una excepción y la radio tampoco como empresa privada.
  • ¿Qué te está enseñando la pandemia de estos últimos meses personalmente?
  • Me ha enseñado, sí. Tengo una edad y pensaba que yo lo había aprendido casi todo y me ha enseñado a trabajar con muchas más dificultades. Durante la primera ola casi todo el equipo estuvo teletrabajando y a la radio vinimos muy pocas personas. La elaboración de un programa de seis horas de duración es complicada y lo sigue siendo porque todavía hay gente teletrabajando. A nivel personal, tenía claro el peso que tiene la radio sobre mucha gente y la compañía que hace, pero la pandemia me ha demostrado que es el medio más próximo, el que más ha acompañado en estos meses.
    También a la inversa. A mí el oyente también me ha ayudado mucho en los momentos de soledad en el estudio porque los colaboradores estaban en casa. En momentos de soledad, sentir lo que yo podía hacer por la gente se volvía un boomerang de lo que la gente podía hacer también por mí.
  • Todos los días nos dicen que hay casi 20.000 nuevos contagios y una media de más de 250 muertos diarios… ¿Nos estamos acostumbrando a normalizar las cifras de la pandemia? Da la sensación de que no horroriza tanto como hace meses.
  • Estoy totalmente de acuerdo. Estamos un poco anestesiados. Recuerdo en la primera ola de la pandemia que cada vez que salían las cifras de las víctimas nos volvíamos locos y decíamos que no podía ser y era tremendo, pero ahora estamos en cifras similares en esta segunda ola y no se expresa igual, no sé si es que hay demasiado cansancio por parte de la gente. No sé cómo ha sido, pero hemos conseguido asimilar que hay tres centenares de muertos como mínimo, lo asimilamos y pasamos página y vamos al día siguiente.
  • Me encuentro mucha gente que está cansada y dice que no quiere saber nada de noticias porque siempre es lo mismo sobre el coronavirus, sobre la política… ¿Qué les dirías si pudieses mandar un mensaje?
  • Creo que se equivoca quien piense así. No hay que estar las 24 horas enganchados a las noticias, y es el problema que ha tenido mucha gente, porque genera muchísima angustia en un momento como este, en un momento de pandemia y de enfermedad. Pero para ser ciudadanos críticos hay que estar informados y bien informados. La gente que desprecia la información creo que tiene un problema y el espíritu crítico se forja y se trabaja informándose, sabiendo lo que quieres ver, escuchar y leer. Por eso, la gente que dice que no quiere ver noticias tiene un problema como parte de esta sociedad democrática de la que formamos parte.
  • Hace unos días escribiste en una de las secciones del programa que no hay demasiadas noticias buenas en estos tiempos y la posibilidad de que la vacuna esté más cerca y que Trump tenga que abandonar la Casa Blanca son dos buenas noticias. Si pudieras elegir, ¿entrevistarías a Trump o al rey emérito?
  • No me hagas eso, a los dos, no me dejes solo con uno. Aun así, entrevistaría antes al rey emérito.
  • ¿Por qué?
  • Para preguntarle por todo lo que está saliendo sobre su vida.
  • Te la jugarías mucho porque nunca se ha podido preguntar a la Monarquía.
  • ¿Por qué? No, no me la jugaría. No hay censura, pero el problema es que nunca se ha podido entrevistar ni hablar con la monarquía de este país, pero las cosas han cambiado mucho de un tiempo a esta parte. Y la de Trump, bueno, creo que intentaría colarme sus verdades alternativas, pero veo mucho más interesante la del rey emérito.
  • Estás constantemente ligada a la actualidad todas las mañanas y ahora toca hablar de presupuestos y de intentos de acuerdos. ¿Hay manera de cuadrarlos con la que está cayendo económicamente y las disputas políticas?
  • Difícil es, desde luego, y todas las instituciones, desde Europa hasta la Airef (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal), pasando por el Banco de España, han hablado de que son unos presupuestos económicos muy optimistas. Son necesarios y es algo indiscutible porque no se puede vivir eternamente de los presupuestos de Montoro. Eso sí, estos presupuestos son los más complicados de la vida por la crisis económica que hay. Los números tienen que ser realistas y me da miedo que no lo sean. La situación es tan cambiante, se está ralentizando otra vez la economía y puede pararse si se nos lleva de nuevo a un confinamiento domiciliario. Los expertos dicen que los presupuestos son excesivamente optimistas y si son así al final lo pagaremos.
  • También has escrito esta semana en la web del programa sobre el cambio de rumbo de Ciudadanos y la posibilidad de que el partido termine saliendo borroso en la foto final de los presupuestos. ¿Le gusta demasiado a nuestros políticos salir en las fotos?
  • Aquí creo que nos realimentamos los unos a los otros. Los políticos han convertido el Congreso en un plató de mala televisión y están más pendiente de la gresca, de la forma que del contenido. Pero también los medios de comunicación les alentamos porque cuando hay gresca les ponemos más el altavoz y deberíamos hacer todos una reflexión. Nosotros no deberíamos informar de una gresca que no lleva a nada y ellos deberían estar por los problemas de la gente.
  • ¿Puede dar la sensación de que Pedro Sánchez tiene una cruz haga lo que haga desde el principio?
  • Bueno, no. Tendrá una cruz si lo hace mal. Es el presidente de un Gobierno que le ha tocado lidiar con la peor pandemia y la peor crisis económica de la historia. Aun así, no creo que lleve una cruz haga lo que haga. Gracias a este Gobierno la gestión económica del coronavirus tiene otro nombre en forma de Ertes y de salario mínimo interprofesional y hay que agradecérselo. Habrá otras cosas que habrá hecho mal también.
  • ¿Qué noticia sueñas con dar desde hace tiempo, al margen del coronavirus, si es posible?
  • La noticia con la que soñaba ya la di hace tiempo y fue que ETA dejaba de matar. En estos momentos, con la que sueño es relacionada con la pandemia y me gustaría decirle a la gente una mañana que salga a la calle sin mascarilla y que ya podemos abrazarnos los unos a los otros. Es lo que más me gustaría decir.
  • Queda mes y medio para agotar un año muy complicado. ¿Qué le pides a 2021?
  • Que el próximo año no sea como 2020. Espero que no se convierta en una reedición del actual. Ya no pido nada en concreto.

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