Aita Patxi, el locutor de la Radio Euzkadi en Venezuela



Aita Patxi

En deia.eus leemos: Fui con mis hermanos a visitar a Aita Patxi Albizu, 88 magníficos años, de Segura y retirado en el Seminario de San Sebastián, ese edificio que se ve en lo alto desde todas partes.

Queríamos preguntarle vivencias de su etapa como sacerdote diocesano en Venezuela, en los Valles del Tuy, como párroco de la Rinconada. Hace dos años celebró una misa en la Puebla de Bolívar el día de Venezuela en Euzkadi y en su sermón habló de los diablos del Yare, se llevó dos maracas y agradeció la hospitalidad venezolana de aquellos años.

Le conocí en Caracas. Nos contó que un buen día gentes del Grupo EGI le fueron a visitar para proponerle algo secreto y que era ser locutor en euskera de la radio clandestina que funcionaba desde Venezuela. Todo altruistamente. Dijo que sí. Nos comentaba que cuatro curas de la misma promoción y que estaban en Venezuela, nunca hablaron de ello estando involucrados en trabajos para la Txalupa, nombre que camufladamente se le daba a la Radio Euzkadi que estaba bajo la férula del gobierno pero que nadie sabía que se encontraba en Venezuela y el nombre de Txalupa se le puso para que se creyera que estaba en un barco pesquero en el Golfo de Bizkaia. Los curas aludidos fueron Boni Urkizu, Iñaki Ugalde, Antonio Mendiluze y Aita Patxi Albizu. Nos servían de locutores en euskera y lo hacían muy bien. Recordaba un programa muy completo en relación al juicio de Burgos y otros más. Él y yo recordamos y repetimos la sintonía en euskera, castellano, inglés y francés que se utilizaba.

Aita Patxi fue asimismo director de la Ikastola que funcionó en el Centro Vasco de Caracas con nada menos que 130 niños y seis andereños. Fue capellán de la colectividad y todos los primeros domingos de mes celebraba, en la iglesia de San José de Tarbes, totalmente llena, la misa mensual. Y recuerdo que en una excursión que organizamos en Euzko Gaztedi a una playa del litoral allí fue aita Patxi con sombrero de paja y celebró la misa en la arena. Era un todo terreno, simpático y empático.

Todos los lunes venía al edificio Sierra y luego Pacairigua donde teníamos los estudios y grababa el programa del día y dejaba grabados varios de la semana. Recordaba la visita que nos hizo el Lehendakari Leizaola.

El año 73 volvió a Euzkadi y ha sido el párroco de Alzo desde entonces viviendo ahora retirado en Donosti y como es de caserío tiene una magnífica huerta muy bien cuidada con frutales, tomates, plantas de todo tipo y hasta cactus. Me regaló uno de ellos para Mª Esther.

Solía decir Juan Manuel de Epalza que el EAJ-PNV no era una organización sino una sucesión de buenas voluntades. Y es que hay gente buena, desprendida que de una manera altruista han trabajado para la colectividad y a los que todavía les cuesta contar estas cosas en las que participaron por el pudor de no presentarse como protagonistas.

Nos recordó las manifestaciones en Caracas contra el juicio de Burgos y otra en la calle Biteri de Rentería donde un guardia civil delante de ellos dio fuego a una ikurriña.

Está deseando que la normalidad vuelva para poder hacer su vida de relación con tanta gente que le aprecia y recuerda con él tantas vivencias estupendas. ¿No creen ustedes que Euzkadi Irratia le debe una entrevista para la historia?.

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