3.2.2026.- El veterano periodista vasco está casado con una sevillana y trabajó en Radio Sevilla durante varios años, algo que le ha dejado una profunda huella como ha contado en «Andalucía ahora» durante el repaso de su trayectoria y los temas de la actualidad.
El veterano periodista Iñaki Gabilondo, a sus 83 años, ha compartido en «Andalucía ahora» momentos de su vida como profesional y de su paso por Andalucía. Se define como un «vasco con alma andaluza».
Gabilondo ha recordado cómo su paso por Sevilla lo transformó por completo, otorgándole una nueva sensibilidad y un entendimiento profundo del «placer del vivir» que no ha perdido con los años. Casado con una sevillana, asegura que su amor por esta tierra «no se le despega» y que se sigue enamorando de ella en cada visita.
Gabilondo destaca lo que denomina el «senequismo» o la sabiduría innata del pueblo andaluz, al que describe como una sociedad «grande, hermosa, vieja y sabia». El periodista ha recordado cómo, a su llegada años atrás, percibió una aceptación de posiciones subordinadas y complejos de inferioridad que ya han sido superados. De ahí que celebre el «gran salto del orgullo andaluz» de quienes decidieron no ser «segundones de nada». Además, defiende la musicalidad y elegancia del acento andaluz frente a quienes intentaban «hablar fino» para encajar en modelos oficiales.
Y como periodista que sigue al pie del cañón, aunque algo fuera de los focos, se ha referido al reciente accidente ferroviario en Adamuz, del que elogió la reacción «extraordinaria» de los vecinos y la sensibilidad humana de la sociedad andaluza, que actúa como un «resorte automático» ante la tragedia. Sin embargo, aprovechó para lanzar una advertencia sobre la situación de las infraestructuras en España, señalando que el país está sometido a un «estrés tremendo» por el aumento constante de la demanda y el turismo.
Como usuario habitual del AVE, el comunicador confesó haber detectado deficiencias y señales de aviso, como retrasos y falta de mantenimiento. «Se nos van a reventar las costuras del país» si no se hace una parada para reflexionar si los cimientos de nuestra organización vital pueden soportar este ritmo frenético.
Mantiene su espíritu crítico y su pasión por la radio, mientras se embarca en nuevos proyectos televisivos sobre la lengua española y el exilio.
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