Recordando a Mari Paz Lucas (Radio Gijón)



Mari Paz Lucas

Janel Cuesta la recuerda con estas líneas en elcomercio.es:

Es obvio que con el paso de los años se va formando un poso de añoranza en el que ocupan un lugar muy especial aquellas personas que nos han regalado momentos de felicidad y que, por ello, su figura se agranda ya que muchas veces, sin ellas saberlo, forman parte de los mejores años de nuestra vida. Muchos gijoneses somos conscientes de que la voz, el entusiasmo y la inyección de optimismo que tanto Mari Paz Lucas, nuestro personaje de hoy, como su compañero en Radio Emisora Gijón, Casimiro Álvarez, nos transmitían a través de las ondas, son parte inseparable de nuestras vidas.

No es la primera vez que este diario dedica unas merecidas líneas a quien ya forma parte de la historia de este Gijón del alma, aunque ya fuese solamente por haber ‘descubierto’ la Danza Prima para incorporarla a los festejos populares del Día de Begoña a partir del año 1983. Mari Paz Lucas Santamarina el próximo día 25 de este mes de noviembre de 2021 cumple los bien aprovechados 89 años de su nacimiento en la capital del Principado de Asturias, aunque a partir de los ocho años, los próximos y sucesivos cumpleaños, los celebrará en Gijón junto a sus padres Teodoro Lucas y María Asunción Santamarina y sus otros seis hermanos, ya que su progenitor se incorporó como delineante al cuerpo técnico de la Junta de Obras El Musel-Gijón.

En su colegio de San Vicente de Paúl, ya sintió el ‘gusanillo’ de la interpretación y con 16 años ingresó en el Grupo de Arte Radiofónico de aquella Radio Emisora Gijón, de los míticos Carlos Morán, Antonio García, los hermanos Charo y Enrique Granados y, por supuesto Casimiro Álvarez, con el inolvidable Tomás Montero Entrialgo como jefe de Programación. Dos años más tarde Mari Paz Lucas ya era la voz más famosa capaz de cautivar a una audiencia entregada y esperanzada, ansiosa de escuchar el optimismo con el que transmitía las noticias. Sirva de ejemplo que había enfermos que se olvidaban de la medicación escuchando la voz de Mari Paz y su buen compañero Casimiro Álvarez.

Y es que aquella Radioemisora Gijón ‘E.A.J.-34’ no solo transmitía noticias, sino que era capaz de llevar la esperanza a los hogares. Muchos enfermos acudían a la emisora en busca de ayuda y consuelo a sus males. Un señor ya mayor, inválido y solo en un pueblo remoto de Asturias, recibió el regalo de un televisor cuando Jesús Revuelta, que regentaba Auto Moderno, escuchó el relato en la voz de Mari Paz Lucas y su programa ‘El baúl de la abuela’ era capaz de conectar a los asturianos de las pueblos más recónditos para comprar y vender de todo y a todos. En cierta ocasión, una señora pedía una silla de ruedas para su hijo impedido y solo tardó tres minutos en recibirla. Y así una y otra vez, hasta llegar a convertir a la popular locutora en un ‘ángel’ para muchos gijoneses que pedían a los Reyes Magos conocer a quien retransmitía la Cabalgata de tan singular noche del mes de enero de cada año. No digamos la ilusión de los niños cuando en Mercaplana, Mari Paz Lucas instauró una radioemisora en la que los más pequeños eran los protagonistas, haciendo famosa la frase ‘La radio sesuda para la gente menuda’.

Mari Paz, casada con el industrial gijonés Andrés Fizy Quintada, no por jubilarse de su profesión de comunicadora dejó de colaborar en la promoción de la cultura, a través de su participación en la junta directiva del teatro Jovellanos que presidía Carmen Veiga, y posteriormente en la Coral Polifónica Gijonesa que dirigía Luis Gutiérrez Arias. Y, por supuesto, ahí queda su gran obra, donde los centros asturianos de medio mundo siguen bailando la Danza Prima cada 15 de agosto.

Una admiradora le dedica este verso: «Gran locutora de radio / allá por los años sesenta. / En mi primera radio / con tu voz me deleitabas / en aquellos difíciles años / era, creo, Radio Gijón. / Tu voz suave y dulce / transmitía ilusión. / Cuando ya años más tarde / de conocerte tuve el honor / cuando a mi me presentabas /en el Centro Cimadevilla de Gijón / ¿Recuerdas? Yo recitaba, mejor dicho leía / me presentabas con tu saber / como una poetisa. / Aunque de poetisa no tengo nada / te lo agradeceré toda la vida. / ¡Cuántos ánimos me dabas / con tu sabiduría / ¿donde estás, qué es de tu vida, /Mari Paz, amiga mía?».

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