La estrecha relación entre la música y la radio



Desde el siglo pasado, la música ha sido una compañera inseparable de la radio, ya sea como apoyo para dinamizar programas o como protagonista de éstos. Ambas se han beneficiado mutuamente de la otra, puesto que de no ser por la promoción radiofónica, muchas de las canciones que hoy recordamos con nostalgia no habrían conseguido alcanzar a tantos oyentes. De la misma manera, ciertas emisoras no serían lo mismo sin sus cortinillas y melodías características. Seguidamente, veremos los fundamentos de esta unión en profundidad.

El ascenso de la música
Si nos trasladamos a principios del siglo XX, cuando la radio empezó a popularizarse en los hogares occidentales, nos percataremos de que la música ya se utilizaba en la mayoría de las emisoras. No obstante, su uso era considerablemente limitado, dado que la tecnología de la época no permitía retransmisiones como las actuales. Por ello, para poder brindar un concierto a los oyentes, los locutores debían moverse hasta el lugar del evento con sus micrófonos. Así pues, durante los años treinta, la radio no solo se consideraba un medio de comunicación mediante el cual conocer todas las novedades del exterior, sino que también era un excelente recurso para entretenerse.

Hacia 1950, la situación cambió de forma radical, ya que los avances tecnológicos como la creación del disco permitieron que los locutores pudiesen trabajar con las melodías de un modo más rápido y sencillo. En consecuencia, el uso sintáctico-gramatical de la música se empezó a expandir, y de este modo más programas comenzarían a tener su propia sintonía. Este recurso, además de servir para que el oyente identificase cada programa, era útil para darle ritmo a las locuciones. Otros elementos que se siguen utilizando para dar expectación, separar frases o secciones son los golpes musicales, las ráfagas y las cortinillas.

Medio para impulsar a artistas musicales
Por otro lado, la retransmisión de canciones en diferentes cadenas radiofónicas ha sido una pieza clave para dar a conocer a artistas de todo el mundo, hasta el punto de que algunos le deben su fama a la promoción de las emisoras. A nivel nacional, podemos hablar de éxitos tan bailados como Macarena, de Los del Río, que gracias a su inmensa promoción fue nombrada la canción más famosa de los noventa; mientras que a nivel internacional podemos mencionar figuras como Frank Sinatra, que contó con su propio programa llamado El Show de Frank Sinatra.

Fuente: Pixabay.com

Hoy en día, debido a la conexión a internet, la promoción radiofónica tradicional ha quedado en un segundo plano, pero al igual que otros sectores de la industria del entretenimiento, tal y como la televisión, que ahora se puede disfrutar a la carta en línea, o el mundo de los casinos, que ahora dispone de juegos como el blackjack online y otros títulos, la radio se ha adaptado a los nuevos tiempos. En la actualidad, es posible escuchar numerosos programas o pódcast a través de la red, donde se sigue haciendo promoción a distintos artistas. Asimismo, ahora también podemos descargar una serie de aplicaciones para sintonizar nuestras emisoras favoritas, tal y como miRadio o TuneIn.

En conclusión, independientemente de la época, la radio y la música siempre han ido de la mano. Aunque a principios del siglo pasado era más complejo utilizar canciones o recursos musicales, en los años 50 esta tarea se facilitó con la llegada de otras tecnologías. Posteriormente, la radio se tuvo que adaptar a los nuevos avances, pero incluso así ha continuado con su esencia, en la que la música es una parte imprescindible. Por ello, tanto los clásicos artistas como los novatos siguen confiando en la radio para promocionar su contenido musical.

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