José Manuel Mures, cuarenta años en Los 40 León: «Hasta que llegaron las redes sociales, la radio ha sido el medio por excelencia»



José Manuel Mures

Jesús María López De Uribe le ha entrevistado para ileon.com:
Hace justo hoy cuarenta años, Mures, como todos conocen al mítico locutor leonés, entró a trabajar en Radio León el mismo día de su cumpleaños, que, en 2012, la Unesco declaró como Día Mundial de la Radio. En esta entrevista cuenta cómo fueron sus inicios –recuerda cómo su programa ‘Susurros y Pellizcos’ era «el Tinder de la época» en los ochenta– y cómo se ha mantenido al pie del micrófono y trabajando en otros medios como prensa y la televisión; y ahora en los formatos digitales. «Aún tengo energía para otros tantos años más contando las cosas de León», avisa.

José Manuel Mures entró a formar parte de la familia de Radio León hoy mismo hace cuarenta años. En 1981, casualmente el 13 de febrero que es el Día Mundial de la Radio, y también, como si fuera una premonición de que era lo que le deparaba la vida, el día en que cumplia 18 años.

Hoy sigue ahí, en la brecha, tras cuarenta en Los 40, y cuenta a ILEÓN cómo era la radio de aquellos tiempos y la compara con la de ahora; además de la cantidad de cosas que ha hecho en otros medios como la televisión y la prensa. Y ahora, también en las redes sociales en la que continúa siendo la estrella mediática que ha sido durante estas cuatro décadas.

Cuarenta años en los que ha mostrado una inusitada capacidad de hacer de todo –pinchadiscos o DJ, presentador, animador de eventos, organizador de conciertos y lo que le echen– con una alegría y una energía que sigue apabullando a día de hoy. Pocos hay que no conozcan quién es José Manuel Mures en León.

Hoy conoceremos en esta conversación -de la cual hay versión radiofónica al final del artículo- qué ha sido para él ser un «hombre de radio» hasta ahora. Y cómo sigue, y seguirá, siéndolo hasta que el cuerpo aguante. Promete dar todavía «mucha guerra».

  • Cuarenta ‘cuarenta’, como quien dice…
  • Una celebración estupenda para mí, que llevo muchos años revolviendo (sonríe). ¿Y sobre todo lo mejor para mí es que lo he hecho en León, sabes? He conseguido estar cuarenta años haciendo radio en directo en León y radio para León. No sé si todo el mundo lo puede decir, yo desde luego sí. Y muy contento y orgulloso además de hacerlo.
  • ¿Con cuántos años entraste por primera vez en un estudio de radio?
  • Entré en el año 81. Tenía 18 años cumplidos ese mismo día. El 13 de febrero del 81 entré por la puerta. Y yo de aquellas estaba trabajando en el hospital Monte San Isidro. De enfermero. Créetelo. Con la gente de la colza, con ese gran problema que tuvimos aquí. Y bueno, a mí me gustaba mucho la radio. Yo hice intentos varios por conocerla, por el simple hecho de conocerla porque me apetecía ver cómo eran las radios. Escuchaba mucho la radio, grababa mucho la radio. La época que te traían el radiocasette de Canarias. Yo conseguí uno y bueno, era la locura. Grabar constantemente de la radio canciones. Grababa a Julián Navarro, que tenía un programa de música. Luego con el tiempo descubrí que las presentaciones las llevaban en una cinta y los discos los llevaban aparte; y me hizo mucha gracia. Pero claro, para mí de aquella la radio era… lo que sigue siendo hoy también. Una cosa maravillosa (se ríe).
  • ¿Y aquel chaval qué sintió el primer día que entra en un estudio? ¿Cómo conseguiste entrar en la radio, y quedarte, además?
  • Bueno, yo había ido unos días antes a intentar ver la radio. Me dijeron un par de veces que no. Cambiamos de emisora, fuimos por ahí un amigo mío y yo revolviendo de emisora en emisora y al final un día de repente… ¡Pas! Está ahí el querido Severiano, compañero ya jubilado, que dice: «¡Venga, pasad anda que os la enseño… pesaos!». Yo tenía diecisiete años y justo cumplo los dieciocho y tengo la gran suerte de que las normas de la radiodifusión exigieron a las emisoras de Onda Media poner un dial en FM. Entonces Radio León, emisora decana de la provincia con años de historia, monta ese dial en FM. Y Enrique y Olga Beberide, con gran criterio, deciden montar los 40 principales, que era una emisión de Onda Media musical de los sábados. Pero bueno, ya empieza la Cadena a tomar forma y empiezan a querer hacer cosas por separado y Los 40 Principales como producto se va instalando poquito a poco. Y, fíjate tú, en León fue una revolución: para la época escuchar música todo el día era un lujo; un auténtico lujo.
  • ¿Pero cómo era esa radio y cómo es la de ahora, muy distintas?
  • Bueno, era la misma, lo único que ahora lo hacen todo desde Madrid la gran mayoría y antes lo hacíamos todo desde León. Era una radio muy divertida, con muchos turnos, con mucha gente. Nos juntamos al final un montón de compañeros. Aunque empezamos tres, pero luego la cosa fue creciendo y teníamos todo el día emisión. Incluso, fíjate, llegamos a tener emisión de ocho de la mañana a tres de la madrugada en local. ¿Ojo, eh? Porque por la noche teníamos un programa que empezaba a las nueve de la noche, que se llamaba El Expreso. Que duraba seis horacas. Seis horas de programa. Con todo tipo de colaboradores, de los cuales la mayoría están ahora en el mundo de la Prensa y se dedican a hacer cosas por ahí.
  • Hablando de programas, están los míticos ‘Chúpame la Oreja’, ‘Susurros y Pellizcos’…
  • Fue primero Susurros y Pellizcos. Luego Chúpame la Oreja en Treinta Minutejos. Pero eso ya era una versión reducida. Susurros y Pellizcos fue un impacto total porque era el Tinder de la época. Era la forma de ligar que había: dos líneas telefónicas y chicos por un lado y chicas por el otro. ¡Y luego a ver si la gente iba a las citas! Era lo que más se comentaba, según me han contado, en los recreos de los institutos. Yo ya, rápidamente, fui creciendo, teniendo hijos y demás y yo no me enteraba mucho de lo que pasaba. Luego, con el paso del tiempo, todo el mundo me ha confesado que envió cartas de amor, que quedó con gente, que ligó, que se casó, que se separó… bueno, miles de historias relacionadas con el increíble mundo del amor…
  • Además algún compañero tuyo en estos programas terminó siendo el líder de la UPL y procurador en las Cortes autonómicas: Joaquín Otero.
  • Sí, claro. Estuvo con nosotros en la época de Susurros y Pellizcos. Y José Manuel Contreras, que yo lo conocí ya como cantante. Cuando yo hacía el programa de la Onda Media de la mañana; otra de mis etapas, a lo mejor más desconocida, pero no por ello menos intensa. Hazte a la idea: diecinueve o veinte años, unas elecciones… entrevistas de una hora a los políticos… cuatro horas de programa diarios de magazine, cuando todavía el magazine nacional no existía, junto a Elena Cimas y Severiano Fernández. Que fueron unos años muy intensos de radio, de informar y ahí estábamos metidos. Yo andaba de un lado para otro todo el rato. Y en esa época se me ocurrió un día, al conocer a Contreras, que podía ser una buena idea que nos cantara unas coplillas todos los viernes de las noticias más importantes de la semana. Y el tío, que tiene una mente musical prodigiosa, pues se venía todos los viernes a la radio con una guitarra y nos cantaba, a modo de coplillas de ciego, las noticias más importantes. Una cosa un poco loca, pero que dio muy buen resultado y llamó mucho la atención.
  • León es un lugar que ha dado enormes comunicadores radiofónicos. No sólo por tener a Luis del Olmo, que es uno de los dioses de la radio en España… ¿Pero para ti quiénes fueron los mejores en nuestra ciudad?
  • Como comunicadores interactuando con el pueblo globalmente, quizás Gelete sea el que más conozca y recuerde la gente. Con sus llamadas, con sus señoras, con sus compras, con sus ventas, con todo ese magazine que tenía montado. Félix Chamorro, por ejemplo, otro de los grandes de la época; que siempre estuvo ahí muy a la par con Gelete haciendo programas en otras emisoras y también en la nuestra. Ha habido ahí un montón de gente. Y luego, por ejemplo los hijos de Félix han seguido todos sus pasos. De antes no controlo mucho, pero sí es verdad que yo conocí a Antoñita. De hecho la jubilación de ella se dio para que yo pudiera entrar en la radio y ‘etecé, etecé’ (sic)… porque hay mucha gente que ha pasado por ahí. Luego hay mucha gente que desconoce los de la radio que son de León. Ferreras, por ejemplo, todavía hay mucha gente que no sabe que es de León. Nunca trabajó en León pero sí siempre en medios de comunicación, y fíjate, ahora en La Sexta… fue director de la Cadena Ser. Carmen Baños, por ejemplo, una gran periodista, también, que tampoco sabe mucho la gente que es de León… y así un largo etcétera, porque en esta profesión de León es casi todo el mundo; que lo sepas.
  • ¿Qué diferencia le ves tu a la radio respecto a los demás medios de comunicación? Porque tú también has estado en otros como la televisión…
  • Sí, en televisión, pero también he hecho prensa. He escrito mucho en periódicos, he tenido la suerte de que contaran conmigo. Pero bueno. La radio es especial. Es ese medio que se cuela y sólo te ocupa un sentido, el del oído, y te deja hacer el resto de las cosas. Y cuando es una radio local se convierte en algo muy cercano que te cuenta cosas de ahora y, bueno, hasta que aparecieron las redes sociales, la radio ha sido el medio por excelencia. Pero es también el medio que mejor vejez está teniendo dentro de los medios de comunicación. Sigue al ìe del cañón, sigue muy viva, sigue teniendo mucha influencia y sigue contándolo todo al día. Y eso es muy bueno.
  • En realidad la radio es casi como internet, son muy parecidas: diversas emisoras que se conectan entre sí y por eso posiblemente no le ha afectado tanto…
  • Sí, pero es que la radio sufrió un cambio de agilidad muy importante gracias a la aparición de Internet. Yo he hecho radio informativa sin internet. Eso lo cuentas ahora y suena un poco así como de aquella manera, pero yo me pasaba las tardes enteras en la biblioteca buscando cosas que me interesaban para al día siguiente hacer el programa. Claro, ahora a un clic lo tienes casi todo. Pero bueno, los tiempos cambian y si es para mejor hay que coger todo lo bueno que te venga.
  • ¿De todos estos cuarenta años, que son muchísimos, cuáles son las noticias más impactantes que has tenido que dar?
  • Quizás de las cosas más chulas que he hecho, porque de las cosas malas tengo una especie de cabeza buenísima para olvidarme, había unas entrevistas de una hora monográficas a las doce de la noche con gente especial. ¿Por ejemplo, la entrevista de Ángel Barja, te puedes creer que todavía en la Universidad de León para hacer algo con ella? Luego es que hice muchas entrevistas de ese tipo. Y he tenido colaboradores maravillosos siempre cerca. Fíjate, Cantalapiedra: «el primer locutor tartamudo de la historia». ¡Y estaba encantado! Y conseguí que hablara deprisa y que contara las cosas. ¡Maravilloso Cantalapiedra! Un profesor mío que se llamaba Miguel Ángel Cordero, filósofo pero también lo tenía de colaborador… tú fíjate qué atrevimiento de chaval de veinte años metiendo de colaborador a gente como mi profesor de Filosofía del instituto. Cosas de ese tipo… tenía por allí a Benigno Castro hablando de cine, a Joaquín Revuelta también que le recuerdo con mucho cariño, un gran amigo y compañero. Es que hemos revuelto mucho. A Francisco Pons, que trabajaba en el Diario de León, que también tenía una sección. A Ángel, que tenía el Desván de Don Ángel.
    El Vuelo Nocturno, que aún continúa. El programa de heavy del Expreso que todavía sigue radiándose: ahora lo hace Chechu Gómez. En la radio, una de las colaboraciones más maravillosas que he tenido siempre es Pepe Muñiz, desde hace muchos años. Pepe Muñiz que ha aportado tanto a León, que sigue investigando, brujuleando y simpre tiene algo de León que contar; para mí es uno de esos grandes colaboradores maravillosos. Y también Rafa Gallego, que tiene una forma de hablar y de dirigirse al público maravillosa. Y en la tele… claro, es que luego lo combinamos. Hicimos «radio en la tele» con Localia Televisión. Todos los de la radio hacíamos la tele y dábamos visibilidad a lo que contábamos en la radio a través de la tele. Fue muy divertido, la época de la tele fue muy chula… muy innovadora, hicimos una gran apuesta por una televisión muy potente y se hizo una muy buena televisión durante años.
  • ¿Técnicamente es mejor el saborín de lo analógico, o es mejor el ordenador en realidad?
  • Ha cambiado para bien. Hay que acomplarse cada momento a lo que hay. E ir tirando y avanzando con lo que va llegando. La técnica es maravillosa. Yo haré un post un día de estos sobre todos los formatos con los que he trabajado. La gente flipará, porque yo cuando llegué a Radio León me encontré con la primera emisora que tenía la publicidad en cartuchos, que era un avance, porque yo he llegado a poner la publicidad en revox, en cintas pequeñas en revox. Claro, ahora son archivos de MP3. ¡Bienvenidos sean los archivos de MP3! Pero lo otro hay que tenerlo en la mente y acordarse de ello para tenerlo ahí siempre porque es bueno saber de todo un poco y, sobre todo si has trabajado en ello todavía a día de hoy soy capaz de poner una cinta de revox muy rápido o poner un disco muy rápido en un tocadiscos.
  • Quién te iba a decir que el sonido lo ibas a poner como si fuera un ‘puzzle’ en la pantalla de ordenador…
  • Sí, además de verdad. Fíjate, yo que casi, casi, cuando llegué a la radio me encontré los reproductores todavía de hilo. Me encontré una radio maravillosa, que era la emisora de Radio León. Con ese estudio antiguo que era una especie de escenario que tenía un piano. Cuando montaron Radio León en la Casa Roldán, cuando se fueron de allí llegaron a unas instalaciones de Villafranca, donde todavía sigue la radio ahora y se encontraron con un escenario, con una especie de estudio redondo, donde estaba el técnico, que tiene una foto que a todos va a encantar.
    Una foto de Mures con Melendi en sus inicios. // Mures
  • Poca gente sabe que la radio, al principio, la gente se sumaba como un Club de Radio, al igual que ahora se suscriben a los digitales.
  • Bueno, había un Club de Radio, que yo no conocí. A mí ya me pilló tarde. No es que pagaran, lo que eran eran socios con ventajas en cosas. Ahí había una asociación entre la publicidad, los oyentes y la radio. Si un tío tiene una empresa y tiene algo que ofrecer muy bueno y le da un descuento a toda la gente que sea del Club de Radio León, pues chapó. Radio León tenía unas cosas muy chulas: podemos vincular a Radio León con una radio con un montón de actuaciones, sí, sí…
  • Cuarenta en los 40, y hemos hablado de todo… menos de los 40. Tu estuviste muy bien posicionado, porque durante una época eras hasta estrellita nacional porque siempre que hablaban de León se volvían locos allí en Madrid: «¡Desde León, el gran Mures!» Decían…
  • Sabes lo que pasa, que hubo una época durante muchos años que nos juntábamos todos los martes para votar los discos que se iban a radiar. Escuchábamos y tal e hicimos muy buenas amistades. Yo por ejemplo pues tenía a Aguilar, que ahora mismo es la estrella radiofónica por excelencia, pues yo cuando se presentó al concurso de Disc Jockeys en Londres fue conmigo a Londres, que le llevé yo a Londres a conocerlo en un hermanamiento de DJ’s que se presentaban. Todo eso al final cuenta, y haces buenas amistades, y yo puedo decir que tengo buenos amigos en la radio; aunque nunca dí el salto a nivel nacional. Siempre he estado aquí en León y, además, encantado de la vida.
  • ¿No quisiste saltar a Madrid?
  • He tenido ocasiones pero no lo he hecho, no. Algunas muy potentes (se ríe).
  • ¿Quiénes fueron los músicos que hayas conocido que más recuerdes? Porque has tenido oportunidad de conocer a todo el mundo.
  • Sí, he tenido la oportunidad de conocer a mucha gente. Me sorprendió gratamente Manolo García, un tío súper amable. Carlos Goñi, excepcional músico y gran, gran amigo, que es estupendo. Y luego a nivel internacional, es que ha habido mucha gente. Recuerdo la amabilidad de Chayanne, por ejemplo, que una vez estuve con él en una gala entregando unos premios y era un tío, uf, excepcional, de una amabilidad fuera de lo común. A nivel internacional he conocido mucha gente. He hecho cosas muy chulas. Mira, recuerdo que una de las cosas más bonitas que he hecho en mi vida, que la recuerdo con más cariño, fue ponerle la voz a la proyección en el Real Sitio, los jardines de la Granja de San Ildefonso. Con la Sinfónica de Moscú y los Pet Shop Boys de la película del Acorazado Potemkin. Y yo hice la voz en off en directo, con un micrófono detrás del escenario mientras los Pet Shop Boys tocaban yo contaba la película. Porque es una película en blanco y negro muda: la mítica donde se cae el cochecito del niño por las escaleras. Esa es una de las cosas que recuerdo con mucho cariño, pero he hecho muchas más de ese tipo.
  • Son casi dos vidas más (se pone a cantar… «son, cuarenta años son) de cuando empezaste. Eres un ‘hombre radio’…
  • Sí, por eso tengo una foto por ahí que es un micrófono donde digo: «Se me está poniendo cara de micrófono». Y han pasado muy rápido. ¿Muy rápido, eh?
  • Y ahora en las redes sociales. Porque estás ahí en tus grupos…
  • Yo me voy acoplando a lo que sale. Viene la tele, pues en la tele. ¿Redes sociales? Pues redes sociales, no pasa nada: «Rincones de León» y demás. Que por cierto, lo empecé en La Crónica, donde saqué algo en unos articulitos que hacía pequeños. Luego la radio y la tele, en la Cadena SER y Localia Televisión… y ahora en las redes sociales. No pasa nada, no hay miedo; hay tantos rincones de León que hay que seguir contando todo lo que ocurre.
  • ¿Como resumes entonces toda esta aventura?
  • Pues muy satisfactoria personalmente y que gracias a Dios cuento más amigos que enemigos, que es lo importante al final de una etapa tan buena como son cuarenta años y que sigo contando cosas con la misma alegría y la misma fuerza. Espero que la gente no se canse de mi porque yo no me canso de la gente.
  • Vamos, que tienes energía para otros cuarenta años más.
  • (Sonríe) La energía la sigo teniendo íntegra. O sea que quiero seguir contando cosas. ¿Que los medios están cambiando? Sí, claro, evidentemente; pero bueno, vienen unos a sustituir a otros y siempre estamos ahí al pie del cañón intentando contar cosas y desde León. Yo no me canso, de verdad, de estar aquí y contar cosas de León. Y aquí seguimos. Además vuestro nombre lo dice bien claro: iLeón. Muchas gracias por haberos acordado de mi en este aniversario, compañeros.

62889