Granada Digital reconoce la labor de Enrique Árbol (Radio Granada) en el día de su patrón



Enrique Arbol

GranadaDigital homenajea a la prensa de la provincia por San Francisco de Sales tras un año que ha supuesto un reto mayúsculo.
De arriba abajo y de izquierda a derecha: Victoria Cobo (Ideal), Enrique Árbol (Radio Granada) junto al alcalde, Pedro Pablo López y Laura Martín (TG7) y Blanca Durán (Ayuntamiento).

Hemos aplaudido a los sanitarios, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, a los transportistas, agricultores, niños, ancianos, cuidadores de residencias, barrenderos y, en general, a la sociedad civil que, casi un año de penurias después ha cumplido religiosamente con confinamientos, cierres perimetrales, restricciones, medidas de seguridad y ha tragado saliva para aguantar los nervios cuando un familiar se ha ido en soledad. ¿Pero y los periodistas?

Los medios de comunicación están demostrando en esta pandemia que son más necesarios que nunca. Han jugado un papel fundamental en el seguimiento diario de lo que iba sucediendo, como no podía ser de otra manera. Y han contribuido de forma, no decisiva, sino fundamental a hacer entender las causas, desarrollo y efectos de todo cuanto está sucediendo. Esto habría sido imposible sin un entramado mediático libre y compuesto por un nutrido grupo de trabajadores que, sorteando los efectos de la precariedad que domina el sector, han estirado más allá de lo imaginable sus jornadas laborales.

Directores, subdirectores, jefes de sección, coordinadores de redacción, redactores, infógrafos, grafistas, ‘community manager’, jefes de gabinete y, cómo no, los becarios de prácticas. Esos grandes bomberos que riegan de ilusión y nuevas ideas las redacciones cuando ya parece que se ha inventado todo. Las redacciones o, ahora, las llamadas de Skype. Este domingo, todos ellos están de celebración. El 24 de enero es San Francisco de Sales, el patrón de los periodistas, y GranadaDigital ha querido hablar con algunos de los que cubren la información en Granada.

Hacer este reportaje con todos los que hay, evidentemente, era imposible. Ni siquiera con uno por cada medio de la provincia o incluso de la capital. Habrían sido necesarios varias piezas informativas de Ahora Granada, El Independiente, Granada Hoy, Ideal, Radio Granada, Onda Cero, COPE, RNE, TVE, Canal Sur, PTV, TG7, Europa Press, Photographerssports, Efe, Antena 3, Telecinco, El Mundo, El País, ABC, Eldiario.es o entre muchos otros. También, naturalmente, de este mismo periódico.

Por eso hemos elegido a un compañero por cada formato -prensa escrita, radio, televisión y gabinete- para que expliquen cómo ha sido este difícil trasiego desde el año pasado y cómo han adaptado sus rutinas ‘prepandémicas’ a la situación actual. Son, por este orden, Victoria Cobo, jefa de local del diario ‘Ideal’; Enrique Árbol, periodista de Radio Granada – Cadena SER; Pedro Pablo López, redactor y presentador de ‘TG7 Noticias’, y Blanca Durán, coordinadora de Comunicación del Ayuntamiento de Granada.

VICTORIA COBO (IDEAL)
Al frente de la sección de Local de ‘Ideal’, el periódico más antiguo de la provincia con casi 90 años de historia, se encuentra Victoria Cobo desde ya casi un año, quien explica el “doble reto” que tanto ella como sus compañeros tuvieron que asumir cuando el primer contagio en Granada era ya cuestión de tiempo. “Por una parte, lo informativo, pues era algo desconocido y requería un extra de responsabilidad. Y luego recibíamos cada día una avalancha de llamadas de ciudadanos preguntándonos todo tipo de cuestiones. Desde si se podían mover de su municipio para llevar al médico a un familiar hasta cómo contactar con su médico”, rememora.

En este tiempo, cuenta Cobo, “hemos intentado dar información útil y práctica a los ciudadanos en todo momento y ser lo más transparentes posibles. Por eso nos hemos acercado a la realidad de todos los sectores profesionales y grupos de edad”. Cuestionada por lo más difícil como periodista durante esta pandemia desde el punto de vista periodístico y humano, la jefa de Local del periódico de Vocento destaca el hecho de tener que mantener “el equilibrio entre informar de la pandemia y de otras realidades”. “No podíamos olvidar que estaban pasando otras cosas”, sintetiza.

“Cada día recibíamos una avalancha de llamadas para preguntarnos cuestiones de todo tipo. Muchas veces hemos tenido que respirar, contar hasta diez y parar para contrastar todo”.

Para Victoria Cobo resulta imposible quedarse con un sólo enfoque o reportaje de un único medio de la competencia, así que prefiere acordarse de todos: “Me parece encomiable la labor de El Independiente, la de Ahora Granada no olvidando ningún pueblo, GranadaDigital buscando reportajes y temas humanos, las fotos de portada de Granada Hoy. Todas las radios. Es emocionante vivir cada día con ellos”. “Parece una tontería, pero fue liviano y emocionante escuchar la radio el día del sorteo de Navidad con todo lo que ha pasado. No somos sanitarios y no nos merecemos un aplauso pero yo lo quiero dar. O el Día de la Cabalgata, con José Enrique Cabrero cubriéndola para Ideal. Cada día ha sido un reto”, insiste.

El teletrabajo ha restado ese punto de creatividad de las redacciones, aunque Cobo destaca que “nos ha servido para hacer terapia entre nosotros, darnos los buenos días y animarnos”. Y sobre si la pandemia marcará un punto de inflexión en una sociedad cada vez más tentada por la ‘fake news’ y los bulos de WhatsApp, la periodista se aferra a la esperanza. “Quiero creer que sí. De hecho, por eso llaman a las redacciones. La gente cuando tiene una duda al final llama a un periódico o a una radio y pregunta. Lo que nos ha permitido crecer a todos. Al final en un asunto tan sencillo como este un vecino te puede decir ‘X’, pero si te lo dice un medio te lo crees”, confiesa antes de reconocer que “muchas veces hemos tenido que respirar, contar hasta diez y parar para contrastar todo lo que nos llegaba”.

ENRIQUE ÁRBOL (RADIO GRANADA – CADENA SER)
Enrique Árbol todavía es joven. Tiene 41 años, pero lleva la friolera de 25 haciendo radio. Un cuarto de siglo que, con la calculadora en la mano, significa que empezó en las ondas hertzianas a los 16. Habitual durante mucho tiempo de las retransmisiones deportivas de Radio Granada – Cadena SER, actualmente se encarga de la actualidad local de Granada. Como cada una de sus etapas profesionales, el coronavirus le ha permitido reinventar formatos y contar una nueva realidad como a él le gusta: poniendo la alcachofa del micro en la calle para dar voz a la gente.

“En realidad, no hubo una planificación porque nadie esperaba esto. Fuimos buscando soluciones emocionales sobre la marcha y crear un dique de contención. Nunca creímos que el desenlace fuese tan brutal. Nos adaptamos porque lo llevamos en el ADN y hay cierta disculpa a la hora de calibrar porque era inesperado todo esto”, afirma Árbol respecto a aquellos primeros momentos de incertidumbre en marzo, que, afirma, permitió ponderar más la forma de comunicar de Radio Granada: “Entendemos la radio como una herramienta de transformación social. Por eso, en esta pandemia y siempre, hemos tratado de informar con “máxima precisión y puntualización porque al final cuando periodista da una información se produce una subjetivación de la realidad”.

“Recuerdo una entrevista con la directora de una residencia de mayores de Cájar. Nos dijo llorando que haría todo lo posible para que no apareciera en la tele con una caravana de coches fúnebres.

“Recuerdo un montón de programas del Hoy por Hoy, Hora 25 u Hora 14 en los que, todo lo que en un momento normalizado había tenido peso, de pronto no era tan importante. Tratamos de depurar, destilar y filtrar la información cada día para no llenar la antena de asuntos banales sin peso ni relevancia social. Y en ese sentido ha sido una explosión de realidad”, explica el periodista, quien tiene clavado un momento en su retina. O, mejor dicho, en su tímpano: “Fue una entrevista brutal con la directora de una residencia de Cájar. Nos dijo llorando que iba a hacer todo lo posible para que su residencia no apareciera en la tele con una caravana de coches fúnebres”.

Árbol, quien asevera que para él “informar no es más difícil ahora que antes, sino que es un ejercicio de concentración permanente”, ilustra el equilibrio emocional como una balanza. “En una parte pones la alegría, el agradecimiento y el ocio. En el otro platillo, la inquietud laboral, el miedo, la incertidumbre o la salud. Ahora mismo está descompensado por ambos lados”, relata antes de recordar cómo el teletrabajo le ha permitido reinventar la vida con su familia. “Instalé la unidad móvil en el salón y desde ahí han entrado en directo mis hijos. He metido el micrófono en la cocina para ayudarles a hacer una tarta tres chocolates y convertimos la casa en un ‘coworking’ mi mujer, mis hijos y yo. Al final era demostrarle a la gente que todos estábamos pasando por lo mismo”, resume.

Y es que el periodista no olvida la función principal de la radio. “Sirve para que Mari Paz de Molino Nuevo le explique a los granadinos lo que está pasando con los corte de luz. El oyente tiene que entender que los medios de comunicación están de su parte. No se puede comprender una sociedad madura y democrática sin unos medios de comunicación que no estén a la altura crítica del momento”, recuerda para, a renglón seguido recordar que “somos una sociedad entrelazada”. “La última gran movilización antes de la pandemia fue la tractorada. Y desde entonces no nos ha faltado un tomate o un pimiento en el supermercado. Valoremos a nuestros agricultores, pero también a los camareros, periodistas, carteros, barrenderos y, por supuesto a los funcionarios”, zanja con un mensaje final: “Tomar conciencia de que cada pieza de la sociedad tiene una función vital y por eso hay que dar cada día lo mejor de uno mismo”.

PEDRO PABLO LÓPEZ (TG7)
Si Radio Granada es uno de los referentes de las ondas hertzianas, TG7 se ha posicionado de forma análoga en el tubo de rayos catódicos. La televisión municipal de Granada no falta a una cita con la actualidad de la ciudad. Y tampoco podía dejar de contar lo que el coronavirus está dando de sí. El presentador de sus servicios informativos, Pedro Pablo López reconoce que el equipo encaró la pandemia en Granada “con la mosca detrás de la oreja”.

“Hicimos un directo con los primeros datos que teníamos y la rueda de prensa anunciando las primeras medidas. A partir de ahí nos planteamos si podíamos trabajar o no. No sabíamos que iba a ser de nosotros. Cuando señalaron a la prensa como actividad esencial tuvimos claro que teníamos que hacer un informativo potente y en directo cada día, dando voz a la gente y, como siempre, trasladando lo que llegaba de las instituciones, como corresponde a un medio público”.
“Revisamos varias veces el teleprónter de dar la noticia de los primeros fallecidos en Granada, pero cuando llega el momento es muy difícil”.

El presentador confiesa “con cierto orgullo” que la gente “ha querido creer en la prensa de Granada. La prensa granadina ha dado la talla con información puntual y rigurosa sin caer en el amarillismo, que en esas circunstancias habría sido sencillo”. Respecto al momento más complicado, Pedro Pablo López lo tiene claro: “A nivel informativo, los primeros fallecidos, que tardaron en llegar a Granada. Revisamos el teleprónter varias veces, pero cuando llega el momento de dar esa noticia es muy difícil”.

Para el periodista, los medios no sólo han de tener la labor de informar de la pandemia, sino de arrojar luz, por eso destaca el ‘especial Cabalgata’ de este año, “que más que una Cabalgata fue un desfile de los Reyes Magos por la ciudad, pero lo cubrimos con pasión. A principio de año siempre revisamos cuántos eventos hay o cómo nos podemos inventar más porque, efectivamente, nos gusta pisar la calle“. Y sobre el efecto de los bulos, el presentador opina que “la gente va tomando conciencia”. “Lo que pasa es que es muy goloso tener un meme, un enlace y pasarlo. Eso da poder al que lo envía: ‘Mira lo que me ha llegado y te lo envío yo’. Muchas veces el ego nos puede”, sentencia finalmente.

BLANCA DURÁN (GABINETE DEL AYUNTAMIENTO DE GRANADA)
Periodista es quien se dirige a la audiencia y también quien cocina antes la información para que el comunicador no tenga que rebanarse la cabeza y perder un tiempo que, en el mundo actual, no se tiene. Por eso, la labor de los gabinetes de prensa es imprescindible ahora más que nunca. Sin apenas comparecencias, con menos actos y una agenda marcada por el Covid, han tenido que reinventarse hasta la extenuación. Lo sabe bien Blanca Durán, coordinadora general de comunicación del Ayuntamiento de Granada.

Durán es lo que entre el mundillo se conoce como una ‘solucionadora de problemas’ o ‘apagafuegos’. Como sus compañeros en otras instituciones, partidos, clubes deportivos y organizaciones de cualquier índole, ella está al quite para pasar un informe de última hora o el dato preciso que el redactor de turno necesita para abrir al día siguiente.

“Siempre he tenido un poco la responsabilidad de intentar hacerle llegar a la gente todo lo que estaba sucediendo en el Ayuntamiento y durante la pandemia eso no se ha detenido. Me acuerdo que los primeros días íbamos viendo cómo salían los primeros casos y Granada estaba a la cola. Luego por desgracia se nos desmadró y fueron unos meses muy complicados en los que teníamos la responsabilidad de que todo saliera bien junto al alcalde y los concejales”, admite antes de recordar que “queríamos estar en todos los sitios donde hubiese trabajadores esenciales en esa primera línea”.
“Esta pandemia es el reto más grande que me he encontrado en toda mi carrera profesional”

La coordinadora del gabinete municipal no olvida la labor de cada funcionario y representante público del Consistorio. “Los concejales han estado trabajando muchísimo durante todos estos meses. Hemos intentado hacer llegar a todos la información de forma clara. Esa ha sido mi responsabilidad, mi agobio y mi incertidumbre durante todo este tiempo”. “Al ir al lado del alcalde y los concejales asumimos un puesto privilegiado de estar en la primera línea ayudando. Humanamente ha sido una experiencia incomparable que nos ha implicado a nosotros los periodistas junto a policías, militares, trabajadores de servicios sociales y sanitarios. Eso nos lo llevaremos en el recuerdo siempre”, apunta Durán.

Esta profesional de la información destaca el empeño por “mantener en la medida de lo posible cierta normalidad y seguir contando las cosas tal y como estaban sucediendo”. Y, por supuesto, no olvida, a los compañeros de otros gabinetes. “Cada uno se debe a su institución o a sus siglas, pero al final en cosas tan impresionantes lo que intentas es que haya un mensaje unánime, que todos vayamos a una, y estoy muy orgullosa de ello. Por todo eso, esta pandemia es el reto más grande que me he encontrado en toda mi carrera profesional“, expone rotundamente y con emoción.

En periódicos, radios, televisiones, agencias de noticias o gabinetes, lo cierto es que los periodistas granadinos, como el resto de agentes sociales de la capital y la provincia, han dado un extra, un ‘do’ de pecho en un momento en el que la sociedad necesita más que nunca estar informada.

61617